EVANGELIO DEL DOMINGO
"Te seguiré donde quiera que vayas". San Lucas 9, 51-62.

domingo, 31 de agosto de 2014

EL CAMINO DEL AMOR

“El Evangelio de Hoy”: Mt 16,21-27

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, empezó Jesús a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día. Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: "¡No lo permita Dios, Señor! Eso no puede pasarte." Jesús se volvió y dijo a Pedro: "Quítate de mi vista, Satanás, que me haces tropezar; tú piensas como los hombres, no como Dios." Entonces dijo a sus discípulos: "El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Jesús insiste en llamarnos a seguirlo por caminos diferentes a los que la sociedad y el “sentido común” nos indican como normales. Después de su profesión de fe en Jesús “Mesías, Hijo de Dios vivo”, Pedro intenta persuadir a Jesús de no continuar hacia Jerusalén para evitar el sufrimiento y la muerte. Jesús sabe cuál es la suerte de quienes se dejan guiar por el Espíritu de Dios y hablan y actúan en su nombre. Por eso anuncia lo que le espera: persecución, acusaciones, apresamiento, tortura y muerte. Pero anuncia también su resurrección.

Pedro se niega a aceptar este anuncio, no está dispuesto a pagar ese precio por seguirlo. Su práctica no está de acuerdo con su teoría, reconoce a Jesús como Mesías pero le choca el anuncio de su pasión y su muerte. Por eso Jesús le responde con fuerza: “Ponte detrás de mí”. Jesús le recuerda a Pedro su puesto como seguidor… el Maestro es Jesús, Pedro y nosotros somos sus seguidores. Somos invitados a seguir a Jesús por el camino del amor y la entrega confiada al servicio del Reino. Sabemos, como lo sabía Jesús, que este camino del amor implica sacrificio y, a veces, sufrimientos, pero es la única manera de vivir auténticamente como cristianos y cristianas.

viernes, 29 de agosto de 2014

¿Qué hacemos con los talentos recibidos?

"El Evangelio de hoy": Mateo 25,14-30
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «Un hombre que se iba al extranjero llamó a sus empleados y los dejó encargados de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos de plata, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió uno, hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo volvió el señor de aquellos empleados y se puso a ajustar cuentas con ellos. Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: "Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco." Su señor le dijo: "Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor." Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo: "Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos." Su señor le dijo: "Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor." Finalmente se acercó el que había recibido un talento y dijo: "Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces; tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo." El señor le respondió: "Eres un empleado negligente y holgazán; ¿con que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque el que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese empleado inútil echadlo fuera, a las tinieblas, allí será el llanto y el rechinar de dientes."» 
Palabra del Señor

Reflexión
La parábola de Jesús fue dirigida a sus discípulos. Hoy esa palabra está dirigida a nosotros, discípulos en este tiempo de la historia. Y, como es una parábola muy conocida por todos, solo me atrevo a hacerme algunas preguntas, que pueden ser acogidas también por ti, como interpelación del Señor para nosotros, su comunidad de discípulo.
Recibieron talentos: unos 10, otros 5, otros 1... Pero todos recibieron talentos, sin que dependiera el provecho de la cantidad de talentos recibidos. ¿Cuántos talentos he recibido yo? ¿He sido fiel a mi tarea de "producir" según mis talentos recibidos? ¿Acepto y valoro los talentos de los demás? ¿Hay casos que la diferencia de talentos provoque envidia o rivalidad? ¿Los he perdido por malgastarlos o perdieron su valor por mi temor a no arriesgarme?
La conciencia de lo que he recibido, ¿Me hace valorarme en función de lo mucho o poco que creo tener? ¿He sido fecundo para producir frutos según el proyecto del Señor? ¿Cómo percibo mi fidelidad a "negociar" y compartir los talentos que poseo? ¿Se me puede tachar de negligente y holgazán o de fiel y prudente?
Al realizar mi vida según los talentos recibidos, ¿He agradecido al Señor por todo lo que me ha dado? ¿He comprendido en un horizonte ético de vida cristiana según el proyecto de Jesús esta parábola de los talentos? ¿Nuestras capacidades y actuaciones responden a una religión del "progreso" donde Dios premia al bueno y castiga al malo o me sitúo ante el Dios misericordioso que nos enseña a ser buenos "administradores" en la justicia y el derecho?
La fe cristiana, hoy más que nunca, requiere de hombres y mujeres talentosos, que trabajen al servicio del Reino de Dios. La realización de nuestra cristiana será el testimonio de hombres y mujeres apasionados de Jesús que animan a cada a persona a descubrir el don de Dios en su propia vida.

EL MARTIRIO DE JUAN BAUTISTA

 “El Evangelio de Hoy”: Mc 6,17-29

Lectura del santo evangelio según san Marcos:

En aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel, encadenado. El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano. Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía. Cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo escuchaba con gusto.
La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven: "Pídeme lo que quieras, que te lo doy." Y le juró: "Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino." Ella salió a preguntarle a su madre: "¿Qué le pido?" La madre le contestó: "La cabeza de Juan, el Bautista." Entró ella en seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: "Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista." El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados, no quiso desairarla. En seguida le mandó a un verdugo que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre. Al enterarse sus discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron. Palabra del Señor.

REFLEXIÓNEl Martirio de Juan Bautista

Herodes no quiso desairar la joven bailarina, prefirió honrar su palabra decapitando a Juan Bautista a quién él mismo había metido en prisión. Tanto ayer como hoy, es como si la vida no valiera nada, se puede cambiar por un rato de movimientos seductivos que enloquecen las mentes ávidas de placer efímero. El entusiasmo del pueblo frente a las propuestas de un nuevo orden social suele inquietar a las autoridades en todos los tiempos. Juan el Bautista se convierte en un profeta peligroso, sobre todo, cuando desenmascara los actos de Herodes, quien repudia a su esposa para casarse con Herodías, mujer de su hermanastro Felipe. Nuestro texto intenta excusar a Herodes diciendo que le gustaba escuchar a Juan Bautista y que le respetaba, sin embargo termina cortándole la cabeza.

La misión del Bautista era clara y bien llevada: llamar a la conversión, invitar al cambio y a allanar los caminos para recibir adecuadamente el cumplimiento de la promesa de Dios. Su muerte, como la muerte de tantos hombres y mujeres de ayer y de hoy que luchan por el bien y la justicia, nos tienen que sensibilizar e indignar. Juan había suscitado un movimiento fuerte de personas dispuestas al cambio. Con él desaparecía el profeta encargado de preparar a Israel para la venida definitiva de Dios, un tiempo nuevo de esperanza para todo el pueblo.

Si nos concentramos en los acontecimientos de nuestra historia presente, descubriremos que en diversos países y regiones del mundo se persigue a creyentes de una religión u otra, y se le martiriza por su fe. También hoy anunciamos y denunciamos que el compromiso de su entrega no es en vano, su testimonio ilumina nuestra marcha y compromete nuestras vidas con sus causas. Juan Bautista y todos los mártires de la historia de la humanidad nos inspiran a la hora de responder positivamente a la llamada de Jesús a seguirle. Dios continúa acompañando y salvando a su pueblo. Somos invitados a hacer ver, en nuestras comunidades y en el mundo, sus acciones de liberación y misericordia. No tengan miedo, sepan que yo estaré con ustedes todos los días… Mt 28,20…

jueves, 28 de agosto de 2014

ESTAR PREPARADO

“El Evangelio de Hoy”: Mt 24, 42-51

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Estén en vela, porque no saben qué día vendrá su Señor. Comprendan que, si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa. Por eso estén también ustedes preparados, porque a la hora que menos piensen viene el Hijo del Hombre. ¿Dónde hay un criado fiel y cuidadoso, a quien el amo encarga de dar a la servidumbre la comida a sus horas? Pues dichosos ese criado si el amo, al llegar, lo encuentra portándose así. Les aseguro que le confiará la administración de todos sus bienes. Pero si el criado es un canalla y, pensando que su amo tardará, empieza a pegar a sus compañeros y a comer y a beber con los borrachos, el día y la hora que menos se lo espera llegará el amo y lo hará pedazos, como se merecen los hipócritas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes". Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Jesús está dedicado a enseñar a sus discípulos más cercanos a vivir de cara a Dios y a su Reino. Posiblemente por eso le habla de la manera de ser servidores fieles o infieles. Jesús sabe que no estará físicamente para siempre con sus seguidores,  tiene que ocuparse de dejarles las herramientas necesarias para que no se dejen absorber por las corrientes sociales del mundo en cada etapa de la historia. El Nuevo Testamento muestra la imagen que tiene Jesús de su Padre, un Dios Padre, bueno, compañero y cercano con la humanidad, un Dios que establece relaciones de amistad e igualdad. Un Dios solidario en la lucha contra el poder de dominio que se manifiesta en el deseo incansable de acaparar.

¿Cómo deben actuar los seguidores de Jesús, creyentes en ese Dios Padre bueno? Nosotros los seguidores y seguidoras de Jesús debemos  de estar preparados para asumir las responsabilidades que nos pide el evangelio. Tenemos que saber ocupar puestos de dirección en nuestras comunidades y en nuestra sociedad, hasta en la política, y ser la diferencia en términos de justicia e igualdad, sin dejarnos corromper.


A veces interpretamos esta preparación en relación a la muerte o al fin del mundo. Es verdad, pero la preparación para el más allá comienza en el más acá. Por esto, el estar preparados, despiertos, vigilantes, es un asunto de todos los días. Preparados para ser hombres y mujeres de oración. Preparados para que Dios y la comunidad estén orgullosos de lo que hacemos. Preparados para compartir lo que tenemos. Preparados para servir a los más necesitados. Preparados para luchar con otros por un mundo donde reine la vida, la justicia y la integridad de la creación.

miércoles, 27 de agosto de 2014

REVISARNOS Y CONTINUAR LA RUTA

“El Evangelio de Hoy”: Mt 23, 27-32

Lectura del santo evangelio según san Mateo

En aquel tiempo habló Jesús diciendo: "¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros encalados! Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre; lo mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crímenes. ¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos, diciendo: "Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas!" Con esto atestiguáis en contra vuestra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. ¡Colman también ustedes la medida de sus padres!" Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Jesús continúa arremetiendo contra la hipocresía y la falsedad de la práctica farisea. Aquello que cuenta para Jesús no son las apariencias de pureza sino la pureza de corazón, la rectitud de corazón.  Ser puros a la luz de corazón significa hacer la voluntad de Dios, reconocer los propios límites y buscar superarlos con la ayuda del Espíritu. Ser puros es también aceptar al otro tal cual es y ayudarle a crecer. Lo que Jesús pide a sus seguidores es ser lo suficientemente lúcidos como para no creerse más ni mejores que los demás. Que aprendamos a vernos y a ver a los otros con los ojos del corazón, los cuales nos llevan a descubrir que hemos sido creados a la imagen y semejanza de Dios.

Si no aprendemos de Jesús, heredaremos los crímenes de las generaciones pasadas quienes persiguen y matan a los profetas, porque les cuestionan su hipócrita manera de vivir la religión. ¿Cómo estamos nosotros viviendo nuestra práctica de fe? El capítulo 23 del evangelio de San Mateo busca ayudarnos a revisar nuestra práctica cristiana. Hagámoslo sin miedo, sin tragedias, sin conclusiones precipitadas, en un ejercicio de confianza en Jesús que nos acompaña todos los días para ayudarnos a avanzar. 

martes, 26 de agosto de 2014

(...) SIN DESCUIDAR AQUELLO

“El Evangelio de Hoy”: Mt 23, 23-26

 Lectura del santo evangelio según san Mateo       

En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que pagan el décimo de la menta, del anís y del comino, y descuidan lo más grave de la ley: el derecho, la compasión y la sinceridad!
Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello.
¡Guías ciegos, que filtran el mosquito y se tragan el camello!
¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que limpian por fuera la copa y el plato, mientras por dentro están rebosando de robo y desenfreno! ¡Fariseo ciego!, limpia primero la copa por dentro, y así quedará limpio también por fuera." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN


De nuevo somos invitados a no descuidar nuestro interior, a evitar emplear más energías de las necesarias en las formalidades de nuestras prácticas religiosas visibles y buscar fortalecer las motivaciones profundas que nos llevan a vivir de nuestra experiencia de Dios. Al enseñar a sus discípulos Jesús parte de su propia experiencia religiosa, basada no en principios, leyes o normas, sino en el encuentro personal con Dios. El “Evangelio de Hoy” constituye una seria advertencia para los cristianos y cristianas de todos los tiempos: no perdernos en trivialidades que nos imponen unas estructuras que oprimen mientras descuidamos la fraternidad, la justicia, la solidaridad, la misericordia y la fe, que son los ejes fundamentales de la propuesta del Reino anunciado por Jesús. Nos haremos mucho daño a nosotros mismos si separamos fe y vida. Esto nos llevaría a vivir de manera contraria a lo que enseñamos, mientras exigimos un comportamiento ético exagerado a los demás. Nuestro estilo de vida debe constituir un anuncio en sí mismo. Pidamos a Jesús que nos regale su Espíritu de sabiduría para poder centrarnos en lo esencial de su enseñanza y vivir así el gozo del Evangelio.

domingo, 24 de agosto de 2014

¿QUIÉN ES JESÚS PARA NOSOTROS?

“El Evangelio de Hoy”: Mt 16,13-20

Lectura del santo evangelio según san Mateo        

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesaréa de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: "¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?" Ellos contestaron: "Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas." Él les preguntó: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?" Simón Pedro tomó la palabra y dijo: "Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo." Jesús le respondió: "¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo." Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías. Palabra el Señor.

REFLEXIÓN

Para poder ser parte activa del proyecto de salvación que revela Jesús tenemos que conocerlo y seguirlo. Por eso, en su tarea de formación de sus discípulos Jesús quiere saber cuál es la opinión de sus discípulos sobre su identidad. ¿Quién es Jesús? La generalidad de la gente lo tenía por profeta ya que Jesús no hace diferencia entre el amor a Dios y la práctica de la justicia.  Pero sabemos que Jesús s mucho más que un profeta: es el Hijo de Dios encarnado, Por eso Jesús buscando saber con quienes cuenta para la continuación de su proyecto le hace la pregunta de manera personal: ¿Y ustedes, quién dicen que soy yo? Pedro confiesa, en nombre de los discípulos cercanos a Jesús: “tú eres el Cristo el Hijo de Dios vivo”. Esta respuesta-profesión de fe no es puramente formal o aprendida. Exige un comportamiento y una decisión de seguir a Jesús encarnando sus enseñanzas, viviendo su amor por los marginados e insignificantes de la historia y en su servicio a los más necesitados. ¿Cuál es nuestra respuesta a la pregunta directa  se Jesús? ¿Para ti, quién es Jesús? Recordemos que las respuestas a esas preguntas no se agotan en lo teórico. Nuestra vida diaria va revelando la importancia que tiene Jesús en nuestras vidas. Buen domingo.

viernes, 22 de agosto de 2014

"NO HACEN LO QUE DICEN"

Evangelio de hoy: Mateo 23,1-12

Lectura del santo evangelio según san Mateo
En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: hagan y cumplan lo que les digan; pero no hagan lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen. Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias por la calle y que la gente los llame maestros. Ustedes, en cambio, no se dejen llamar maestro, porque uno solo es su maestro, y todos ustedes son hermanos. Y no llamen padre suyo a nadie en la tierra, porque uno solo es su Padre, el del cielo. No se dejen llamar consejeros, porque uno solo es su consejero, Cristo. El primero entre ustedes será su servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.»
Palabra del Señor

Reflexión
Jesús conoce bien el modo de proceder de las autoridades religiosas de su tiempo y le duele cómo han convertido la religión en una pesada carga para la gente. Con el agravante de que escribas y fariseos "mandan pero no van", se mueven entre las apariencias y el servicio que deben realizar ha degenerado en acomodos y privilegios. En esta realidad que Jesús identifica con mucha precisión nos podemos mover nosotros, si nuestras maneras religiosas no son expresión de una fe sencilla, servicial, liberadora. Si nos servimos de los demás, nuestra fe no sirve; si servimos es que nuestra fe ha encontrado su camino auténtico de realización.
En todo caso, Jesús no solo describe la realidad que rodea su pueblo, al que ama y por el que pasó sanando y haciendo el bien. Jesús también propone. Así habló a la gente y a sus discípulos, para que comprendan que lo más importante al entrar en el dinamismo del Reino es que todos somos hermanos y hermanas, hijos e hijas de un mismo Padre. Que la realización humana no está en el éxito mundano, en los títulos que nos separan ni en los privilegios que crean desigualdades, a las cuales luego nos acostumbramos, siempre que la ventaja caiga del lado de nosotros. Leyendo el texto de pronto me acordé de las palabras del papa Francisco estos días, al advertirnos contra un modo falso de vivir la fe, la mundanidad espiritual. Pidamos que las palabras de Jesús sean siempre una buena noticia para nosotros, porque nos iluminan, nos interpelan y nos muestran el camino por dónde hay que seguirle. 

LO MÁS IMPORTANTE

 “El Evangelio de Hoy” Mt 22, 34-40

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se acercaron a Jesús, y uno de ellos le preguntó para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?" El le dijo: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser". Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo".
Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los Profetas. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Para Jesús, el amor a Dios y el amor al prójimo son inseparables. El amor a Dios y el amor al prójimo son dimensiones fundamentales, dice Jesús a los fariseos que intentan ponerlo a prueba. A nosotros nos toca hoy buscar la manera de articular la práctica de esta exigencia de fe en la vida diaria. A quienes creen que todo lo saben y quieren poner en apuros a Jesús, Él le recuerda el mandato que repetían los judíos al recitar la oración del Shemá, al comienzo y al final del día, pero enseguida añade otro mandato que está recogido en el libro del Levítico (Lv. 19, 18) sobre el amor al prójimo. Este mandamiento nos exige más que cumplimientos formales, invita a vivir profundamente en relación con Dios y quienes nos rodean. Cuando elijamos uno sólo de estos dos amores los perderemos los dos pues son inseparables. Al Dios de nuestra Sagrada Escritura no se le encuentra desinteresándose del prójimo. El amor lo relativiza todo. Si un precepto no se deduce del amor o va contra el amor, queda vacío de sentido, no sirve para construir la vida tal como Dios la quiere.

jueves, 21 de agosto de 2014

LA INVITACIÓN ESTÁ HECHA

“El Evangelio de Hoy”: Mt 22, 1-14

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo volvió a hablar Jesús en parábolas a los sumos sacerdotes y a los senadores del pueblo, diciendo: "El Reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los convidados, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados encargándoles que les dijeran: "Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas y todo está a punto. Vengan a la boda". Los convidados no hicieron caso, uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios, los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados: "La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Vayan ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encuentren convídenlos a la boda". Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: "Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?" El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los camareros: "Átenlo de pies y manos y arrójenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos". Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Una vez más el evangelio de hoy nos presenta el tema del Reino de Dio. La imagen del Banquete y de la fiesta aparece en la Biblia como expresión de lo que Dios prepara para nosotros en su Reino. Todos seguimos siendo invitados a ser parte de este Reino de Dios. Los considerados indignos de participar en esta gran y definitiva fiesta son quienes ponen por delante de esta invitación, sus riquezas, campos, negocios e intereses de todo tipo, y que además, maltratan a los humildes. Malos y buenos, en este orden, son admitidos al Reino de Dios. Queda claro que el motivo de su admisión no es el mérito personal sino la absoluta bondad de Dios. Salta a la vista una exigencia para permanecer en el banquete, la de estar revestidos con el traje apropiado, que podemos interpretar como la necesidad de vestirnos con los valores del amor, la justicia, la paz, que reflejen un estilo de vida auténticamente cristiano. Demos gracias a Dios por invitación y pidámosle que nos regale su sabiduría para no despreciar su eterno regalo de amor.

miércoles, 20 de agosto de 2014

VAYAN TAMBIÉN USTEDES A MI VIÑA

“El Evangelio de Hoy”: Mt 20, 1-16

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: "El Reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo y les dijo: "Vayan también ustedes  a mi viña y les pagaré lo debido". Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros parados, y les dijo: "¿Cómo es que están aquí el día entero sin trabajar?" Le respondieron: "Nadie nos ha contratado". El les dijo: "Vayan también ustedes a mi viña". Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz: "Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros".
Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: "Estos últimos han trabajado sólo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno". El replicó a uno de ellos: "Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno? Así, los últimos serán los primeros, y los primeros, los últimos".  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Esta parábola la encontramos solo en el evangelio de San Mateo. El texto va al corazón del mensaje de Jesús que es el amor libre y gratuito de Dios. El propietario decide pagar el salario de un día completo hasta a los que solamente trabajaron una hora. Esto hace reaccionar de mala manera a quienes habían trabajado toda la jornada, le parece injusto que les traten con igualdad.

La justicia de Dios está por encima de la justicia humana. Ella tiene en cuenta las necesidades más profundas de las personas, sobre todo de aquellos que en contra de su voluntad estaban en la plaza parados, porque nadie los había contratado. El Dios de Jesús no se limita a exigir el cumplimiento de una justicia legal o formal. Su amor salta las fronteras y va generosa l libremente en busca de aquellos a quienes la sociedad margina y oprime. A esa misma práctica nos invita a nosotros “El Evangelio de Hoy”. Tenemos que estar abiertos a la novedad y a la creatividad del amor de Dios. El amor gratuito no se opone a la justicia. No hay nada más exigente que el amor gratuito.

martes, 19 de agosto de 2014

"CRÉANME"

 “El Evangelio de Hoy”: Mt 19, 23-30

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Créanme; difícilmente entrará un rico en el Reino de los cielos. Lo repito: Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el Reino de los cielos". Al oírlo, los discípulos dijeron espantados: "Entonces, ¿quién puede salvarse?" Jesús se les quedó mirando y les dijo: "Para los hombres es imposible; pero Dios lo puede todo". Entonces le dijo Pedro: "Pues nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?" Jesús les dijo: "Créanme, cuando llegue la renovación, y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también ustedes, los que me han seguido, se sentarán en doce tronos para regir a las doce tribus de Israel. El que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre y madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna. Muchos primeros serán últimos, y muchos últimos serán primeros".  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Continuamos leyendo el capítulo 18 del evangelio según San Mateo que iniciamos ayer. Encontramos en este texto una síntesis de la enseñanza de Jesús sobre el uso que le damos a los bienes materiales. El centro indiscutible lo debe ocupar Dios en la vida de los que creemos en él, y no los bienes pasajeros. Al hablar de lo ricos Jesús contrapone el apego  total a los bienes a la utilización de de los recursos libremente, viviendo en libertad toda relación con los bienes materiales, sabiéndolos utilizar, pero también sabiendo renunciar a ellos cuando caemos en sus cárceles de dominación y sometimiento. Jesús dice no al acaparamiento, a la codicia, a la explotación, para poder valorar a Dios y saber depositar en él nuestra confianza. El problema es que nos dejamos llenar los ojos con el poder que nos proporciona el dinero y los bienes en general. ¿A qué deberíamos renunciar hoy los discípulos y discípulas de Jesús? 

lunes, 18 de agosto de 2014

SI QUIERES LLEGAR AL FINAL

 “El Evangelio de Hoy”: Mateo 19, 16-22  
Lectura del Santo evangelio según san Mateo

En aquel tiempo se acercó uno a Jesús y le preguntó: "¿Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna? Jesús le contestó: "¿Por qué me preguntas qué es bueno? Uno solo es Bueno. Mira, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos". El le preguntó: "¿Cuáles?". Jesús le contestó: "No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo". El muchacho le dijo: "Todo eso lo he cumplido. ¿Qué me falta?". Jesús le contestó: "Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego vente conmigo". Al oír esto, el joven se fue triste, porque era rico. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Es que no se trata de cumplimientos sino de seguimiento de Jesús y de su mensaje. Ya vemos lo que pasa con este rico: hasta el momento había cumplido los principales mandamientos. Sin embargo no se sentía seguro y continúa buscando. Así se encuentra frente a Jesús quien le invita a iniciar un proceso de seguimiento que lo llevaría a poner toda su confianza en Dios y a despojarse de lo que para él constituía su seguridad. Pero, “al oírlo, el joven se fue triste, porque era muy rico”. No hay manera de acceder a la vida eterna sin compartir con los pobres para enriquecerse con los valores del Reino. La propuesta del Reino anunciada por Jesús pasa siempre por el amor misericordioso, el amor real y comprometido que debe verificarse con actos de desprendimiento hacia los más pobres. Así se apuesta a favor de la dignidad humana. Estaremos viviendo los mandamientos de la ley de Dios cuando nos dispongamos a amar y servir. 

viernes, 15 de agosto de 2014

LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA

 “El evangelio de Hoy”: Lc 1,39-56

Lectura del Santo evangelio según San Lucas.

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludo a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: "¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá."
María dijo: "Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia para siempre." María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

En el evangelio de Hoy, Fiesta de la Asunción,  el canto de alegría de María se hace nuestro canto. Tenemos pocos datos sobre María en los evangelios pero este cántico puesto en sus labios por San Lucas, recoge el auténtico sentir de María, sus sentimientos más profundos ante la presencia salvadora de Dios en su vida. Es un cántico de alabanza. Esa es la respuesta de María ante la acción de Dios. Alabar y dar gracias. No se siente grande ni importante por ella misma, sino por lo que Dios está haciendo a través de ella. "Proclama mi alma la grandeza del Señor". María goza de esa vida en plenitud. Su fe la hizo vivir ya en su vida la vida nueva de Dios. Antes del nacimiento de su Hijo. Ya María estaba tan llena de fe que confiaba totalmente en la promesa de Dios.

Hoy María anima nuestra esperanza y nuestro compromiso para transformar este mundo, para hacerlo más como Dios quiere: un lugar de fraternidad, donde todos tengamos un puesto en la mesa que nos ha preparado Dios. Pero en este día María anima sobre todo nuestra alabanza y acción de gracias. María nos invita a mirar a la realidad con ojos nuevos y descubrir la presencia de Dios, quizá en embrión, pero ya presente, a nuestro alrededor. María nos invita a cantar con gozo y proclamar, con ella, las grandezas del Señor. La fuerza espiritual del Magnífica, desde nuestra realidad de desigualdades, injusticias y pobrezas,  está en hacernos ver que la búsqueda de la justicia tiene que ser colocada en el contexto de la gratuidad del amor de Dios. Cómo María, proclamemos con alegría que Dios nos acompaña y anima nuestra marcha hacia la realización en Él.

jueves, 14 de agosto de 2014

"HASTA SETENTA VECES SIETE"

“El Evangelio de Hoy”: Mt 18, 21-29

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús, le preguntó: "Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?". Jesús le contestó: "No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete".
Y les propuso esta parábola: "Se parece el Reino de los cielos a un rey que quiso ajustar cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía tres mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: "Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo". El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios, y, agarrándolo, lo estrangulaba diciendo: "Págame lo que me debes". El compañero, arrodillándose a sus pies, le rogaba diciendo: "Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré".
Pero él se negó, y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: "¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?". Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con ustedes mi Padre del cielo si cada cual no perdona de corazón a su hermano". Cuando acabó Jesús estos discursos, partió de Galilea y vino a la región de Judea, al otro lado del Jordán. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

El corazón de la revelación bíblica es el amor gratuito de Dios. Esa oportunidad debe ser la norma de nuestra relación con los demás. El Evangelio de hoy continúa nos sigue presentando las orientaciones de Jesús para la vida diaria de la comunidad cristiana. Pedro quiere saber hasta cuántas veces debe perdonar. La respuesta de Jesús es que hay que perdonar siempre. Para el amor no hay límites ni contabilidades. El perdón mutuo construye la comunidad y lleva a confiar en las personas. Jesús cuenta una muy interesante parábola que nos enseña que el ajuste de cuentas se evaporará ante la justicia de Dios fundamentada en la gratuidad del amor. El rey perdona enteramente a quien le debía una suma impagable, lo hace gratuitamente, simplemente por compasión, por amor, no porque piense que un día recibirá lo que se le debe.

Pero el perdonado no aprendió la lección e hizo lo contrario con un colega de trabajo que le debía una suma insignificante. Por eso es cuestionado en su actitud por el patrón. El Dios que nos revela Jesús ama porque es bueno. Ante la inmensidad de su amor los méritos de las personas son secundarios. Por eso Jesús nos invita a mar como ama Dios, siempre dispuesto a perdonar. Ante la gratuidad de su amor la pregunta de Pedro sobre el número de veces que debemos perdonar, no tiene sentido. Somos instruidos para perdonar siempre. Sabemos lo difícil que se nos hace el perdonar a los demás. Pidamos a Jesús que nos permita la oportunidad de practicar nuestra fe, perdonando a nuestros hermanos y hermanas. Gratuitamente también actuó el sacerdote franciscano, polaco, San Maximiliano Kolbe al cambiarse por un preso que iban a ejecutar, para que él que era padre de familia, pudiera dedicarse a criar a sus hijos. El padre Kolbe fue canonisado en 1982 y hoy celebramos su martirio.

miércoles, 13 de agosto de 2014

LA CORRECCIÓN FRATERNA

 “El Evangelio de Hoy”: Mt 18, 15-20

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un publicano. Les aseguro que todo lo que aten en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra quedará desatado en el cielo. Les aseguro, además, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos". Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

El evangelio de San Mateo nos comunica las vivencias de la fe de las comunidades cristianas a la que él pertenece, con sus logros y sus dificultades, sus normas, sus conflictos, sus esperanzas… ¿Qué comportamiento tener con los miembros de la comunidad que ha faltado contra su condición de seguidor de Jesús? Mateo aconseja que un hermano o hermana le recuerde lo que nos piden los evangelios. Que se le invite a cambiar de actitud, a convertirse y volver al camino de los discípulos. Si no le hace caso a una persona de la comunidad que le habla a sola tratando de ayudarle de manera fraternal y amiga, debe llamarse a otros de los miembros de la comunidad, esto ayuda a que el hermano desviado vea con objetividad que no se trata de un chisme de una persona. Si ni siquiera así cambia, la comunidad reunida en asamblea debe tomar carta en el asunto para tratar de salvar al hermano o a la hermana.

Ser cristiano supone una conducta determinada que va haciendo posible el Reino de Dios. La comunidad es responsable de la felicidad de sus miembros como respuesta al Evangelio.  La fraternidad lleva a estar atentos antes los errores de otro, no para juzgarlo y condenarlo sino para tratar de ayudarlo a cambiar de conducta. La corrección fraterna no es un tema de fácil manejo, es una tarea comunitaria que tenemos que asumir con delicadeza pero también con determinación si queremos realmente seguir a Jesús. No olvidemos que aunque alguien no acepte cambiar y prefiera excluirse de la comunidad, nos queda el recurso a la oración por esta persona. En un mundo roto por el odio y la violencia, la oración comunitaria y la presencia de Jesús posibilitan el perdón y la misericordia.

martes, 12 de agosto de 2014

EL MÁS IMPORTANTE

El Evangelio de Hoy”: Mt 18, 1-5. 10. 12-14

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel momento, se acercaron los discípulos de Jesús y le preguntaron: ¿Quien es el más importante en el reino de los cielos?
Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: Les aseguro que, si no vuelven a ser como niños, no entrarán en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí.
Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque les digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial.
¿Qué les parece? Supongan que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, les aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado.
Lo mismo su Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Este evangelio nos presenta a los discípulos preocupados saber quién es el más importante en esa comunidad fundada por Jesús. La pregunta es ambigua. Probablemente ellos tienen en la cabeza los criterios de importancia de la comunidad de su época, donde la gente importante es la gente del poder, de la fama, de los sueldos escandalosos, de la cercanía a las estructuras del templo. Pero la comunidad de Jesús es  profética, es radicalmente diferente, no puede responder a criterios de poder y dominación. Los discípulos de Jesús no han terminado de centrarse sus enseñanzas, están distraídos y absorbidos por la sociedad. A nosotros también suele pasarnos lo mismo. 

La comunidad del Reino no es una comunidad del éxito, de la autopromoción, de la fama, del poder acumulado, es una comunidad de la entrega, del servicio, de la gratuidad. Se invierten los valores. Lo últimos son los primeros. Los niños y todos los sencillos, la gente de la periferia, los marginados, los excluidos, son los primeros en la construcción de la comunidad del Reino. Si es cierto que los ricos y los poderosos nos vienen muy bien a la hora de resolver problemas económicos, no debemos olvidar que es  desde lo pequeño que los cristianos debemos construir todos los proyectos pastorales. Como Jesús debemos creer en el poder del amor, del compartir y del servicio, poniendo la confianza en Dios.