EVANGELIO DEL DOMINGO
"Velen, porque no saben el momento". San Marcos, 51-62.

jueves, 14 de octubre de 2021

JESÚS ES LA REFERENCIA


 

“EL evangelio de Hoy”: Lc 11,47-54

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas:

 

En aquel tiempo, dijo el Señor: "¡Ay de ustedes, que edifican mausoleos a los profetas, después que sus padres los mataron! Así son testigos de lo que hicieron sus padres, y lo aprueban; porque ellos los mataron, y ustedes les edifican sepulcros. Por algo dijo la sabiduría de Dios: "Les enviaré profetas y apóstoles; a algunos los perseguirán y matarán"; y así, a esta generación se le pedirá cuenta de la sangre de los profetas derramada desde la creación del mundo; desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías, que pereció entre el altar y el santuario. Sí, se lo repito: se le pedirá cuenta a esta generación. ¡Ay de ustedes, maestros de la Ley, que se han quedado con la llave del saber; ustedes, que no han entrado y han cerrado el paso a los que intentaban entrar!" Al salir de allí, los escribas y fariseos empezaron a acosarlo y a tirarle de la lengua con muchas preguntas capciosas, para cogerlo con sus propias palabras. Palabra del Señor.

 

Reflexión

 

Las Iglesias, las comunidades y los responsables de sus ministerios o servicios deben su existencia al total de sus miembros y a toda la sociedad. No existen para el auto servicio sino para servir a los demás y posibilitar el crecimiento en la fe y en la dignidad humana. Jesús vive el conflicto con los grupos que aparentemente realizan un trabajo religioso a favor de su pueblo pero que, sin embargo, la realidad es diferente. En vez de responder positivamente a las profecías de los enviados de Dios, lo que hacen es quitarlos de en medio porque le dañan sus negocios. Dios nos a creado con memoria histórica y no la debemos echar a perder. El hilo conductor de la revelación de Dios a la humanidad, nos habla de un Dios amor, sensible al sufrimiento y al clamor de su pueblo, que “baja” para liberarlo.

 

Nuestras comunidades y sus responsables, líderes o servidores no pueden ser ni vivir su misión de otra manera que no sea el de servir amorosamente a sus comunidades. Cuando matan, cuando quitan entusiasmo y maltratan a sus iglesias, se sitúan completamente fuera de la fe. Esta es la cuenta que tiene que rendir cada ser humano ante Dios y ante la historia. Por eso, las iglesias no pueden apoyar no hacerse cómplices de quienes cometen abusos, violaciones y crímenes contra niños, jóvenes o adultos, dentro o fuera de sus comunidades.  Somos responsables de la vida, nuestras experiencias deben servir a la dignificación de la vida. Nuestros saberes deben rendir la vida más humana y alegre para que la gente acceda a la realización, a la salvación de Dios. Somos llamados a la misión de servir, de posibilitar de abrir caminos de vida. Seamos receptivos ante la palabra de Dios. Amén.

 

 

 

REFLEXIÓN

 

Jesús reprocha a los jefes religiosos por su contradictoria manera de hablar y de actuar. Cuando nos apropiamos la verdad y la prerrogativa de decidir qué está bien y qué está mal, mirando a los demás, juzgando, frenando y condenado, terminamos por contradecir a Dios en su determinación de salvarnos.  Jesús está convencido que quienes nos tomamos su puesto y en vez de amar, perdonar y abrir nuevos caminos como él, lo que hacemos es cerrar puertas e impedir que los demás accedan al amor misericordioso de Dios. Ante la predicación tan fuerte de Jesús, es evidente que los aludidos no se van a quedar con las manos cruzadas. Atacan a Jesús con preguntas esperando que por sus respuestas puedan acusarlo de blasfemo y conducirlo a la muerte.

 

Hoy estamos llamados a evitar, por todos los medios que nos sugiere el Evangelio, caer en fanatismos. Nuestra espiritualidad como seguidores y seguidoras de Jesús es de fraternidad. No somos enviados a cosechar sino a sembrar la semilla del bien y a ser buenos con los demás, no a determinar si los otros lo son. Ayudemos a los demás a encontrarse con Jesús y a seguirlo en su misión de anunciar la Buena Noticia. Vivamos sinceramente lo que creemos, evitando la hipocresía y la doble vida. Contamos con la compañía de Jesús y de su Espíritu. Al celebrar hoy la memoria de Santa Margarita María de Alacoque, escogida por Dios para revelar el amor y las promesas del Sagrado Corazón de Jesús y de Santa Eduviges, pidamos el don de la humildad para servir alegremente a los demás.

domingo, 10 de octubre de 2021

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“El Evangelio de Hoy” Mc 10, 17-30.

 

Lectura del santo evangelio según san Marcos:

 

En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló y le preguntó: "Maestro bueno, ¿Qué haré para heredar la vida eterna?" Jesús le contestó: "¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre." Él replico: "Maestro, todo eso lo he cumplido desde pequeño." Jesús se le quedó mirando con cariño y le dijo: "Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego sígueme." A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó pesaroso, porque era muy rico. Jesús mirando alrededor, dijo a sus discípulos: "¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!" Los discípulos se extrañaron de estas palabras. Jesús añadió: "Hijos, ¡qué difícil les es entrar en el reino de Dios a los que ponen su confianza en el dinero! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios." Ellos se espantaron y comentaban: "Entonces, ¿Quién puede salvarse?" Jesús se les quedo mirando y les dijo: "Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo." Pedro se puso a decirle: "Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido." Jesús dijo: "Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más- casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones-, y en la edad futura, vida eterna." Palabra del Señor.

 

Reflexión

 

El mensaje de Jesús es claro. No basta pensar en la propia salvación; hay que pensar en las necesidades de los pobres. No basta preocuparse de la vida futura; hay que preocuparse de los que sufren en la vida actual. No basta con no hacer daño a otros; hay que colaborar en el proyecto de un mundo más justo, tal como lo quiere Dios. Buscaba luz a su inquietud religiosa, y Jesús le habla de los pobres. «Frunció el ceño y se marchó triste». Prefería su dinero; viviría sin seguir a Jesús. Tal vez ésta es la postura más generalizada entre los cristianos de hoy. Preferimos nuestro bienestar. Intentamos ser cristianos sin «seguir» a Cristo. Su planteamiento nos sobrepasa. Nos pone tristes porque, en el fondo, desenmascara nuestra mentira.

 

Las crisis de todo tipo nos están invitando a los seguidores de Jesús a dar pasos hacia una vida más sobria, para compartir con los necesitados lo que tenemos y  no necesitamos para vivir con dignidad. Hemos de hacernos preguntas muy concretas si queremos seguir a Jesús en estos momentos. ¿Qué hacemos con lo que tenemos? ¿A quiénes podemos ayudar a comprar lo que necesitan? No haremos gestos heroicos, pero si damos pequeños pasos en esta dirección, conoceremos la alegría de seguir a Jesús contribuyendo a hacer las crisis de algunos un poco más humana y llevadera. Si no es así, nos sentiremos buenos cristianos, pero a nuestra religión le faltará alegría, impulso y paz.

domingo, 3 de octubre de 2021

EL PROYECTO ORIGINAL DE DIOS


 

El Evangelio de Hoy”: Mc 10, 2-16      

Lectura del santo evangelio según san Marcos:

 

En aquel tiempo, se acercaron unos fariseos y le preguntaron a Jesús, para ponerlo a prueba: « ¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer?». El les replicó: « ¿Qué les ha mandado Moisés?». Contestaron: «Moisés permitió divorciarse, dándole a la mujer un acta de repudio». Jesús les dijo: «Por su terquedad dejó escrito Moisés este precepto. Al principio de la creación Dios “los creó hombre y mujer. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne”. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre». En casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo. El les dijo: «Si uno se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio». Le acercaban niños para que los tocara, pero los discípulos les regañaban. Al verlo, Jesús se enfadó y les dijo: «Dejen que los niños se acerquen a mí: no se lo impidan; de los que son como ellos es el reino de Dios. Les aseguro que el que no acepte el reino de Dios como un niño, no entrará en él». Y los abrazaba y los bendecía imponiéndoles las manos. Palabra del Señor.

 

Reflexión

 

Este domingo, los fariseos plantean a Jesús una pregunta para ponerlo a prueba. Esta vez no es una cuestión sin importancia, sino un hecho que hace sufrir mucho a las mujeres de Galilea y es motivo de vivas discusiones entre los seguidores de diversas escuelas rabínicas: "¿Le es lícito al varón divorciarse de su mujer?". No se trata del divorcio moderno que conocemos hoy, sino de la situación en que vivía la mujer judía dentro del matrimonio, controlado absolutamente por el varón. Según la ley de Moisés, el marido podía romper el contrato matrimonial y expulsar de casa a su esposa. La mujer, por el contrario, sometida en todo al varón, no podía hacer lo mismo.

 

Jesús sorprende a todos. No entra en las discusiones de los rabinos. Invita a descubrir el proyecto original de Dios, que está por encima de leyes y normas. Esta ley "machista", en concreto, se ha impuesto en el pueblo judío por la "dureza de corazón" de los varones que controlan a las mujeres y las someten a su voluntad. Para Jesús, Dios "varón y mujer" han sido creados en igualdad. Dios no ha creado al varón con poder sobre la mujer. No ha creado a la mujer sometida al varón. Entre varones y mujeres no ha de haber dominación por parte de nadie. Desde esta estructura original del ser humano, Jesús ofrece una visión del  matrimonio que va más allá de todo lo establecido por la Ley. Mujeres y varones se unirán para "ser una sola carne" e iniciar una vida compartida en la mutua entrega sin imposición ni sumisión.

 

Con esta posición, Jesús esta destruyendo de raíz el fundamento del patriarcado bajo todas sus formas de control, sometimiento e imposición del varón sobre la mujer. No solo en el matrimonio sino en cualquier institución civil o religiosa. Escuchemos el mensaje de Jesús. No es posible abrir caminos al reino de Dios y su justicia sin luchar activamente contra el patriarcado. Ya es hora de que en nuestras comunidades cristianas reaccionemos contra la violencia, los abusos y agreciones de los hombres contra las mujeres. No todos los hombres son violentos o abusadores pero tenemos que defender a las mujeres ante esta situación que se ha extendidos por los siglos de los siglos pasados y amenaza con  eternizarse.