EVANGELIO DEL DOMINGO
"Te seguiré donde quiera que vayas". San Lucas 9, 51-62.

lunes, 30 de noviembre de 2020

LO SIGUIERON


 

“El Evangelio de Hoy”: Mt 4,18-22

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo: 

 

En aquel tiempo, pasando Jesús ante el lago de Galilea, vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman Pedro, y a Andrés, su hermano, que estaban echando el copo en el lago, pues eran pescadores. Les dijo: "Vengan y síganme, y les haré pescadores de hombres." Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Y, pasando adelante, vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre. Jesús los llamó también. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.  Palabra del Señor.

 

Reflexión

 

Celebramos la fiesta del Apóstol San Andrés.  En El Evangelio de Hoy Jesús hace un llamado a sus primeros 4 discípulos y estos le siguen sin tardar. Les llama allí donde ellos están, en medio de sus afanes cotidianos. La vocación aparece en la Biblia como un relato que nos ayuda a comprender el misterio de todo llamado: nace en la vida cotidiana, con rasgos de identificación familiar, en el ambiente propio de cada convocado y con el reto a seguir una propuesta que implica un cambio radical en la vida de quien ha sido llamado. Las cuatro claves de la vocación son seguimiento, discipulado, comunidad y misión.  Preguntémonos hoy, a qué nos está llamando Jesús en medio de la realidad que vivimos y no dudemos en decirle “te seguiré Señor”, asumiendo un compromiso personal que nos lleve a la realización plena.

sábado, 28 de noviembre de 2020

NO SE LES EMBOTE LA MENTE


 

“El Evangelio de Hoy” Lc 21,34-36

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas:


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Tengan cuidado: no se les embote la mente con el vicio, la bebida y los agobios de la vida, y se les eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra. Esten siempre despiertos, pidiendo fuerza para escapar de todo lo que está por venir y manténganse en pie ante el Hijo del hombre.» Palabra del Señor   

Reflexión


Esta noche de sábado iniciaremos el tiempo de Adviento. Lo que Jesús nos propone hoy está orientado precisamente a vivir este tiempo con atención, sin dejarnos adormecer por todo aquello que nos distrae de lo esencial, de lo que configura la autenticidad de nuestras vidas. Estar despiertos es su invitación. No dejar que se nos “embote la mente” en la superficialidad que nos puede envolver.

 

Tengan cuidado de que no se le embote la mente. Es nuestro gran riesgo: vivir atrapados por las cosas, preocupados sólo por el dinero, el bienestar y la buena vida. Terminar viviendo de manera rutinaria, frívola y vulgar. Demasiado aturdidos y vacíos como para «entender» algo del verdadero sentido de la vida. Estén siempre despiertos. No vivir dormidos. Despertar nuestra vida interior. En ninguna parte vamos a encontrar luz, paz, impulso nuevo para vivir, si no lo encontramos dentro de nosotros. Pidamos fuerza para ser realmente libres, para tener criterio propio, para cuidar nuestra fe o para cambiar nuestra vida.

viernes, 27 de noviembre de 2020

LOS SIGNOS DE HOY


 

“El Evangelio de Hoy” Lc 21, 29-33

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas:

 

En aquel tiempo puso Jesús una comparación a sus discípulos: "Fíjense en la higuera o en cualquier árbol: cuando echan brotes, les basta verlos para saber que la primavera está cerca. Pues cuando vean que suceden estas cosas, sepan que está cerca el Reino de Dios. Les aseguro que, antes que pase esta generación, todo eso se cumplirá. El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán". Palabra del Señor

 

REFLEXIÓN

 

Estamos casi terminando de leer el capítulo 21 del evangelio de San Lucas. En tiempos de persecución de la Iglesia, el evangelista utiliza un lenguaje apocalíptico para anunciar la esperanza de que termine el sufrimiento. La primavera del Reino de Dios se acerca, ya de los árboles comienzan a salir pequeños brotes. Nos falta saber ver claramente las acciones que Dios realiza para cumplir su promesa. Si no somos capaces de leer los signos de nuestro tiempo en los que Dios nos muestra su amor y su presencia, no estaremos aptos para reconocerlo y dejarnos salvar por él. Recordando los signos que Jesús realiza en Galilea y por donde quiera que pasa, estaremos listos para reconocer los signos que él nos muestra hoy: signos de salud, fraternidad, justicia. Hoy somos llamados a realizar esos mismos signos dadores de vida en nuestras comunidades.