EVANGELIO DEL DOMINGO
"Velen, porque no saben el momento". San Marcos, 51-62.

jueves, 30 de junio de 2022

VARIAS ENSEÑANZAS


 

“El Evangelio de Hoy”: Mateo 9, 1-8 

Lectura del santo evangelio según san Mateo:


En aquel tiempo subió Jesús a una barca, cruzó a la otra orilla y fue a su ciudad. Le presentaron un paralítico, acostado en una camilla. Viendo la fe que tenían, dijo al paralítico: "¡Animo, hijo!, tus pecados están perdonados". Algunos de los letrados se dijeron: "Este blasfema". Jesús, sabiendo lo que pensaban, les dijo: "¿Por qué piensan mal? ¿Qué es más fácil decir: "Tus pecados están perdonados", o decir: "Levántate y anda"? Pues para que vean que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados -dijo dirigiéndose al paralítico-: "Ponte en pie, coge tu camilla y vete a tu casa". Se puso en pie, y se fue a su casa. Al ver esto, la gente quedó sobrecogida y alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad. Palabra del Señor.

 

Reflexión

 

El texto del paralítico que Jesús sana después de haberle perdonado sus pecados nos aporta varias enseñanzas. Va de la fe a la sanación, pasando por el perdón de los pecados, es toda una dinámica espiritual que se nos revela en estos versículos del evangelio.

Como decíamos ayer, Jesús va más allá de las costumbres y prácticas de sus paisanos para centrarse en las personas y sus necesidades, brindándole mayor atención a quienes más la necesitaban. Aunque su acción implique ser tachado de ‘blasfemo’, no teme liberar de la culpa a un hombre cuyos temores lo paralizan al punto de impedirle el movimiento. Pero tal vez sea una blasfemia mayor el hecho de no encauzar la fuerza transformadora de la propia religión a favor del bienestar de la persona que sufre. Jesús desafía a sus adversarios asumiendo una actitud eficaz de compasión, amor y solidaridad como camino para alcanzar la libertad humana. Esta es hoy nuestra misión como seguidores de Jesús.

Pensemos en nuestras comunidades y en nuestras prácticas particulares de fe. ¿Cómo actualizamos nosotros la práctica de Jesús? A veces como que se nos olvida que él es nuestro maestro a quien seguimos. ¿Cuáles son las blasfemias de nuestra época? Hoy se experimenta como blasfemia el cuestionar hábitos de consumo desaforado e injustificado que paralizan a la mayor parte de la gente y la llevan a la idolatría del mercado. De igual modo, se ha vuelto incuestionable la explotación a la que son sometidas naciones enteras con el objetivo de bajar los costos de producción. Hasta dentro de nuestras propias comunidades eclesiales nos encontramos con realidades que no podemos cuestionar so pena de ser duramente sancionado. Pidámosle al Señor que nos ayude a estar abiertos a su palabra y a su voluntad de vida.

martes, 24 de mayo de 2022

EL DEFENSOR


 

“El Evangelio de Hoy”: Juan 16,5-11

 

Lectura del santo evangelio según san Juan:

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Ahora me voy al que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta: "¿Adónde vas?" Sino que, por haberles dicho esto, la tristeza les ha llenado el corazón. Sin embargo, lo que les digo es la verdad: les conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a ustedes el Defensor. En cambio, si me voy, se lo enviaré. Y cuando venga, dejará convicto al mundo con la prueba de un pecado, de una justicia, de una condena. De un pecado, porque no creen en mí; de una justicia, porque me voy al Padre, y no me verán; de una condena, porque el Príncipe de este mundo está condenado."  Palabra del Señor.

 

Reflexión

El Evangelio de hoy nos trae la promesa del Espíritu Santo. La acción del Espíritu es fundamental en la vida del ser humano, pues es la fuerza que anima y sostiene su existencia; es el soplo divino que hace que el cuerpo inerte se convierta en un ser operante dador de vida; es la manifestación plena de la conciencia humana, elemento que diferencia al hombre de todo ser vivo. Nuestra capacidad de ser y estar sabiéndonos.

 

Ya el próximo domingo estaremos celebrando la Asunción del Señor. Es la hora de los discípulos actuar por su cuenta, Jesús les deja en libertad. La partida de Jesús al Padre es motivo para que los discípulos se dejen habitar por la fuerza del Espíritu, convirtiendo a la comunidad en la habitación o morada del Espíritu de Dios; uniéndola, de esta manera, a él para provocar en ella la misma vida y misión de Cristo. Con este viento renovador que invade y dinamiza la comunidad, los discípulos tendrán la capacidad de desenmascarar el pecado del mundo, de anunciar la verdadera justicia de Dios y condenar las obras injustas del mundo provocadas por los líderes del mal.  Se trata de actuar con la verdad.

 

No podemos dejarnos llevar por las opiniones de moda en la sociedad. Hoy el Espíritu otorga a los que creen en Jesús una conciencia clara frente a las propuestas del “mundo”, denunciando así, por medio de la vivencia del amor, el gran pecado de la sociedad: centrar los intereses y las voluntades en el ámbito de lo individual y no en el ámbito de lo común, de lo que nos interesa a todos. Que el Espíritu de Dios nos habite y haga fructificar y compartir la vida.

viernes, 20 de mayo de 2022

EL MANDAMIENTO DEFINITIVO


 

“El Evangelio de Hoy”: Jn 15,12-17

 

Lectura del santo evangelio según san Juan:

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Éste es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo les he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no les llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a ustedes les llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre se lo he dado a conocer. No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien les he elegido y los he destinado para que vayan y den fruto, y su fruto dure. De modo que lo que pidan al Padre en mi nombre se lo dé. Esto les mando: que se amen unos a otros." Palabra del Señor.

 

Reflexión

 

En el Evangelio de Hoy Jesús nos sigue sintetizando su mensaje a sus seguidores para que no nos distraigamos en el camino real de la vida. Una vez más se trata del mandamiento del amor, capaz de entregar hasta la propia vida por los amigos. Jesús sigue siendo el ejemplo pues él ha dado la vida, día a día, salvándonos de toda esclavitud. Ámense entre ustedes como yo los he amado. Ese amor es el que estamos llamados a vivir. Jesús no nos forma como sirvientes sino como seguidores amigos, con toda nuestra libertad para reaccionar frente a la realidad, pero reaccionar desde el amor bondadoso y creativo que encuentra siempre una salida a los problemas más importantes y se alegra de compartir todos momentos con los demás. Responder a la invitación de Jesús presenta un claro propósito: ¡dar frutos! Si nos amamos como Jesús nos ama damos frutos de fraternidad, de justicia, indispensables para ir gustando, en pequeño, lo que Jesús llama el Reino de Dios.