EVANGELIO DEL DOMINGO
"Velen, porque no saben el momento". San Marcos, 51-62.

lunes, 31 de enero de 2022

SAL DE ESTE HOMBRE

“El Evangelio de Hoy”: Mc 5, 1-20 Lectura del santo evangelio según san Marcos En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron a la orilla del lago, en la región de los gerasenos. Apenas desembarcó, le salió al encuentro, desde el cementerio, donde vivía en los sepulcros, un hombre poseído de espíritu inmundo; ni con cadenas podía ya nadie sujetarlo; muchas vecen...s lo habían sujetado con cepos y cadenas, pero él rompía las cadenas y destrozaba los cepos, y nadie tenía fuerza para domarlo. Se pasaba el día y la noche en los sepulcros y en los montes, gritando e hiriéndose con piedras. Viendo de lejos a Jesús, echó a correr, se postró ante él y gritó a voz en cuello: "¿Qué tienes que ver conmigo, Jesús, Hijo de Dios Altísimo? Por Dios te lo pido, no me atormentes." Porque Jesús le estaba diciendo: "Espíritu inmundo, sal de este hombre." Jesús le preguntó: "¿Cómo te llamas?" Él respondió: "Me llamo Legión, porque somos muchos." Y le rogaba con insistencia que no los expulsara de aquella comarca. Había cerca una gran piara de cerdos hozando en la falda del monte. Los espíritus le rogaron: "Déjanos ir y meternos en los cerdos." Él se lo permitió. Los espíritus inmundos salieron del hombre y se metieron en los cerdos; y la piara, unos dos mil, se abalanzó acantilado abajo al lago y se ahogó en el lago. Los porquerizos echaron a correr y dieron la noticia en el pueblo y en los cortijos. Y la gente fue a ver qué había pasado. Se acercaron a Jesús y vieron al endemoniado que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio. Se quedaron espantados. Los que lo habían visto les contaron lo que había pasado al endemoniado y a los cerdos. Ellos le rogaban que se marchase de su país. Mientras se embarcaba, el endemoniado le pidió que lo admitiese en su compañía. Pero no se lo permitió, sino que le dijo: "Vete a casa con los tuyos y anúnciales lo que el Señor ha hecho contigo por su misericordia." El hombre se marchó y empezó a proclamar por la Decápolis lo que Jesús había hecho con él; todos se admiraban. Palabra del Señor. Reflexión En nuestro texto de hoy Jesús vive su misión de liberación, de compasión y perdón. A partir del encuentro con este hombre atormentado por una situación deshumanizante, Jesús se enfrenta al mal de manera responsable y libera de su tormento a este infeliz. Hoy nos atormentan legiones de males, desde los males económicos hasta los males espirituales, pasando por la corrupción, la falta de vergüenza, la no ética y la falta de fraternidad… No podemos continuar descaradamente viviendo de espalda a estos males. Nuestra misión es continuar la de Jesús, enfrentando estos males con responsabilidad y decisión. Hablando la verdad frente a los mentirosos, y denunciando todo lo que se opone al Evangelio y deshumaniza. No nos distraigamos asignándole poderes extraordinarios al mal y a sus manifestaciones. La corrupción, las injusticias, los pecados personales y comunitarios, la avaricia y el afán de poder y placer, la doble moral y doble vida, la mentira y el odio, son demonios asociados en legiones que amenazan nuestras vidas y nuestras comunidades. Para combatirlos no bastan las fórmulas exorcistas de oraciones ni las bravuconerías. Tenemos que tomar conciencia y comenzar asumir las enseñanzas de Jesús y sus actitudes frente a nuestras realidades. Nosotros seguimos a Jesús y con sus enseñanzas venceremos el miedo y las tendencias que nos encaminan al caos y a la muerte. Vivamos con alegría lo que creemos.

sábado, 29 de enero de 2022

TENER FE

«El Evangelio de Hoy»: Mc 4, 35-41" Lectura del santo evangelio según san Marcos Un día, al atardecer, dijo Jesús a sus discípulos: «Vamos a la otra orilla.» Dejando a la gente, se lo llevaron en barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó un fuerte huracán, y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba a popa, dormido sobre un almohadón. Lo despertaron, diciéndole: «Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?» El viento cesó y vino una gran calma. Él les dijo: «¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe? Se quedaron espantados y se decían unos a otros: «¿Pero quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!» Palabra del Señor Reflexión El Evangelio de hoy nos ofrece una escena que bien conoce la gente del mar: la dificultad de atravesar las aguas cuando el oleaje es violento, cuando el viento está en contra. En la escena el evangelista contrasta la reacción de Jesús con la de sus discípulos. La pregunta a Jesús tiene de fondo la confianza en Él. Los discípulos son testigos de la actividad de Jesús. Han visto su cercanía compasiva, su capacidad de escucha y empatía con los más débiles y necesitados, su presencia sanadora que reconcilia y acoge. Así que esperan que Jesús haga algo por ellos. Este texto tiene muchas lecturas iluminadoras, muchas referencias a la historia de salvación de este pueblo al que Dios ha elegido y con él, a todas las naciones de la tierra. Por eso sugiere una reflexión de nosotros como discípulos, y de la Iglesia en la misión que le corresponde realizar en el mundo. También nosotros hemos navegado con viento contrario, en situaciones adversas y peligrosas. También nosotros clamamos a lo alto para sentir la ternura y la seguridad de la presencia del Señor. Incluso en el silencio cuando no sentimos que llega la respuesta, hay una confianza que nos da la sensación de esa presencia que no nos abandona, que cuida de nosotros. La misma Iglesia ha sufrido muchas sacudidas en su paso por la historia. Ante sus propias imperfecciones e infidelidades, ante el rechazo o persecución del mundo, no vale caer en la desesperanza. En toda situación, como Iglesia nosotros también, somos llamados a la esperanza, a caminar, a no dejarnos vencer por las dificultades, que a veces parecen superarnos. Con nosotros está el Señor, la fe nos da una manera de atravesar esta vida sin dejarnos hundir o derrumbar, pero sí humildes, confiados, de la mano en la comunión de los hijos e hijas de Dios.

viernes, 28 de enero de 2022

CONFIANZA EN DIOS

“El Evangelio de Hoy”: Mc 4,26-34 Lectura del santo evangelio según san Marcos: En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo la cosecha ella sola:primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega." Dijo también: "¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después brota, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros pueden cobijarse y anidar en ellas." Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado. Palabra del Señor. Reflexión El Evangelio de Hoy nos recuerda que es Dios mismo quien misteriosamente actúa en nuestro mundo para hacer crecer su Reino. Nosotros podemos colaborar y somos llamados urgentemente a hacerlo pues es a nosotros a quien conviene, pero definitivamente, no depende de nuestros méritos. La mayor actitud que somos llamados a encarnar es la confianza en el Dios de la vida, el servicio a los hermanos como una forma de servir a la vida y a la fraternidad. Jesús no nos envía a cosechar sino a plantar. Él se encarga de la cosecha. Si nos dedicamos a buscar cosecha, pronto nosdeprimiríamos y abandonaríamos pues no amamos lo suficiente para darle el tiempo necesario al otro para cambiar de vida, como lo hace Dios. El Señor nos regala su Reino de amor, de justicia y de paz y nos invita a construirlo sembrando estos valores con nuestra propia vida y cuidando su proceso, pero esperando confiadamente en la acción de Dios a favor de su pueblo.

jueves, 27 de enero de 2022

ATENCIÓN A LO QUE ESTÁN OYENDO

“El Evangelio de Hoy”: Mc 4,21-25 Lectura del santo evangelio según san Marcos En aquel tiempo, dijo Jesús a la muchedumbre: « ¿Se trae el candil para meterlo debajo del celemín o debajo de la cama, o para ponerlo en el candelero? Si se esconde algo, es para que se descubra; si algo se hace a ocultas, es para que salga a la luz. El que tenga oídos para oír, que oiga.» Les dijo también: «Atención a lo que estáis oyendo: la medida que uséis la usarán con vosotros, y con creces. Porque al que tiene se le dará, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene.»Palabra del Señor. Reflexión Los seguidores de Jesús tenemos que ser reales, para poder hacer honor al calificativo de cristianos. Ser reales, en este sentido, significa responder a los criterios que Jesús nos ha enseñado. Como él, iluminar la vida de quienes nos quedan cerca. Jesús es la luz pues al entrar en contacto con las personas éstas se iluminan y se renuevan. Por lo tanto todo creyente en Jesús puede irradia luz. La luz de un seguidor de Jesús tiene que estar en continuo crecimiento, al estilo de los Apóstoles que vivieron un ascendente crecimiento y compromiso, aunque no sin resistencias y dificultades de todo tipo. Ninguna nguna rnoticias de la fe es mágica, automática o a la fuerza. Si escondemos la luz, ésta no iluminará, si nos dejamos degradar por las sombras de la vida y nos acomodamos ahí, aprovechando el frescor y el descanso y evitando la claridad y el riesgo a la transparencia, entonces permanecemos opacos e insignificantes. La fe es la luz, lo contrario es incredulidad. ¿Cuáles realidades de nuestra vida política, social, religiosa y cultural crees tú que debieran ser iluminadas con nuestra fe cristiana? ¿Qué estamos aportando los seguidores de Jesús hoy a nuestra sociedad?

martes, 25 de enero de 2022

... VAYAN ...


 

“El Evangelio de Hoy”: Mc 16, 15-18

 

Lectura del santo evangelio según san Marcos

 

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: "Vayan al mundo entero y proclamen el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado. A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos."  Palabra del Señor.

 

Reflexión

 

La Iglesia celebra hoy la fiesta de la conversión de San Pablo. Recordemos que Pablo era un creyente judío radical al servicio de su sistema religioso. Por eso es muy marcado su paso de perseguidor de cristianos a perseguido por seguir a Cristo. Lo más normal era que Pablo defendiera su religión judía pues el grupo de los cristianos eran un puñado de personas vistas como una secta equivocada, frente a la religión oficial. Por tanto, la persecución a los cristianos responde a la firme convicción de estar haciendo la voluntad de Dios.

 

Según la costumbre de la época era necesario corregir severamente a aquellos que se alejaran de la letra de la ley. Por eso el encuentro con Jesús, apoyado por el testimonio radical de los cristianos, le derrumba de sus convicciones y lo deja como ciego. Tiene que comenzar de nuevo. Luego de la conversión será igualmente coherente con lo que cree, y así vive hasta el punto de asumir cárcel, persecuciones y martirio. Por eso la tradición lo ha considerado como pilar de la fe cristiana. Dios nos permita ser fieles al evangelio amando y sirviendo a los hermanos y hermanas. ¿De qué tenemos nosotros necesidad de convertirnos hoy?

lunes, 24 de enero de 2022

CRÉANME

“El Evangelio de Hoy”: Mc 3, 22-30 Lectura del santo evangelio según san Marcos: En aquel tiempo, unos letrados de Jerusalén decían: "Tiene dentro a Belzebú y expulsa a los demonios con el poder del jefe de los demonios". El los invitó a acercarse y les puso estas comparaciones: "¿Cómo va a echar Satanás a Satanás? Un reino en guerra civil, no puede subsistir; una familia dividida, no puede subsistir. Si Satanás se rebela contra sí mismo, para hacerse la guerra, no puede subsistir, está perdido. Nadie puede meterse en casa de un hombre forzudo para arramblar con su ajuar si primero no lo ata; entonces podrá arramblar con la casa. Créanme, todo se les podrá perdonar a los hombres: los pecados y cualquier blasfemia que digan; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás, cargará con su pecado para siempre". Se refería a los que decían que tenía dentro un espíritu inmundo. Palabra del Señor. Reflexión No es raro que los representantes de instituciones establecidas, oficiales o reconocidas de manera global se obstinen en sus planteamientos y rechacen o se resistan a cualquier indicio de cambio o de métodos. Es lo que pasa con los letrados del “Evangelio de Hoy”. Ante el entusiasmo del pueblo que escucha y sigue a Jesús, se sienten celosos y miran con sospecha cualquier gesto o palabra que venga de Él. Se cierran con resistencia al mensaje de Jesús. Lo acusan de estar poseído por Satanás y de actuar en su nombre. No olvidemos que Satanás significa adversario. Jesús intenta hacerle ver su ridiculez, que uno no actúa contra sí mismo, pues sería un suicidio. Dios está siempre dispuesto a perdonar nuestras faltas y ofensas, pero no se nos impone. Si rechazamos sus ofrecimientos nos auto excluimos de su Gracia, de su Reino. Jesús denuncia así una actitud ciega, permanente y obstinada contra el bienestar de las personas, por parte de quienes deberían estar para garantizar la salud, la alegría y la salvación de todos y todas. A esto es que Jesús le llama pecar contra el Espíritu Santo, negarse al bien, rechazar la luz y preferir la oscuridad, matar al justo y liberar al asesino… La Biblia está llena de ejemplos de esta manera de reaccionar, desde el relato de Adán y Eva hasta el del proceso contra Jesús, su condena y su muerte. Somos invitados a abrir los ojos y el corazón frente a la revelación aportada por Jesús, a no cerrarnos en concepciones erradas y dejar que el Espíritu nos oriente hacia todo aquello que sostenga y promueva la vida. Es lo que hace Jesús.

domingo, 23 de enero de 2022

HOY SE CUMPLE ESTA ESCRITURA


 

“El Evangelio de Hoy”: Lc 1, 1-4; 4, 14-21

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas:

 

En aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea con la fuerza del Espíritu; y su fama se extendió por toda la comarca. Enseñaba en las sinagogas y todos lo alababan.

Fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el libro del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido.

Me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos la vista.

Para dar libertad a los oprimidos; para anunciar el año de gracia del Señor.”

Y, enrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba y se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él. Y él se puso a decirles: “Hoy se cumple esta Escritura que acaban de oír.” Palabra del Señor.

 

Reflexión  

 

Jesús es Movido por el Espíritu de Dios y asegura que: “Hoy se cumple esta Escritura que acaban de oír”.  La gente “tenía los ojos fijos en él”. La vida entera de Jesús está impulsada, conducida y orientada por el aliento, la fuerza y el amor de Dios. Creer en la divinidad de Jesús no es confesar teóricamente una fórmula dogmática elaborada por los concilios. Es ir descubriendo de manera concreta en sus palabras y sus gestos, su ternura y su fuego, el Misterio último de la vida: “Dios”.

 

Jesús es captado como un Profeta de Dios. Ha sido “ungido” por el Espíritu de Dios. No viene a gobernar ni a regir. Es profeta de Dios dedicado a liberar la vida. Solo le podremos seguir si aprendemos a vivir con su espíritu profético. Su actuación es Buena Noticia para la clase social más marginada y desvalida: los más necesitados de oír algo bueno; los humillados y olvidados por todos. Nos empezamos a parecer a Jesús cuando nuestra vida, nuestra actuación y amor solidario puede ser captado por los otros como algo bueno.

 

Dedicado a liberar. Vive entregado a liberar al ser humano de toda clase de esclavitudes. La gente siente a Jesús como liberador y, ciertamente, lo vemos dedicado a liberar de sufrimientos, opresiones y abusos; los ciegos lo ven como luz que libera del sinsentido y la desesperanza; los pecadores lo reciben como gracia y perdón. Seguimos a Jesús cuando nos va liberando de todo lo que nos esclaviza, empequeñece o deshumaniza. Entonces creemos en él como Salvador que nos encamina hacia la Vida definitiva.

viernes, 21 de enero de 2022

NUESTRA SEÑORA DE LA ALTAGRACIA

“El Evangelio de Hoy” Lc 1, 26-38 Lectura del santo Evangelio según San Lucas A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando a su presencia, dijo: -Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo; bendita tú entre las mujeres. Ella se turbó ante estas palabras, y sepreguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo: -No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin. Y María dijo al ángel: -¿Cómo será eso, pues no conozco varón? El ángel le contestó: -El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible. María contestó: -Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí tu Palabra. Palabra del Señor. Reflexión Los dominicanos y dominicanas celebramos hoy la fiesta de Nuestra Señora de la Altagracia. ¿Por qué celebramos nosotros esta fiesta? ¿Cómo celebramos? ¿Quién es María para nosotros hoy? Partamos de que “Jesús es siempre el dato fundamental alrededor del cual giran las demás expresiones religiosas”. La espiritualidad o devoción a María de la Altagracia, Madre de Jesús, ocupa un lugar importante en el modo de los dominicanos y dominicanas creer y vivir diariamente su fe y religiosidad. Es un hecho, la Virgen de la Altagracia ha estado presente en nuestro pueblo como motivo de esperanza para los más pobres y marginados. Ella ha animado todos los procesos de liberación de nuestra Nación, desde la esclavitud del tiempo de la colonia, pasando por la lucha independentista, el repudio de los invasores a principio del siglo XX, hasta los diferentes movimientos de luchas de nuestros años por alcanzar mejor vida. El deseo de crecimiento, de progreso y de sobre vivencia de nuestro pueblo encuentra en Nuestra Señora de la Altagracia su modelo de liberación en cuanto ven en ella la creyente, la que ama y se entrega. Cuentan que la celebración del día de la Altagracia el 21 de enero tiene su origen en una lucha entre habitantes franceses y españoles en 1691. Habiendo pedido la protección de la Virgen y obtenido el triunfo un 21 de enero, se reunieron en esta fecha, del siguiente año, para darle gracias a la Altagracia y así lo continuaron haciendo cada año. Hoy tenemos el reto de pedir la ayuda de La Altagracia para declararle la guerra a todo lo que nos empequeñece y esclaviza: a la violencia e inseguridad, a la corrupción, a la doble moral y doble vida, a la falta de justicia, al narcotráfico, a la vergonzante desigualdad social, a los altos precio de todos los productos de primera necesidad, a los vicios, a la miseria, al desenfreno y a los bajos instintos… Cien años después de su coronación, nos preguntamos seriamente en este día de la Altagracia, ¿Quién es María para nosotros? Y respondemos: ella es madre de la Vida, entrega generosa y confiada. Comprometámonos hoy a defender la vida por encima de todo, luchemos por la dignidad y no nos dejemos llevar por los que solo piensan en ellos. Superar la tentación de construir una Madre espiritual celebrada en el culto, ajena a las realidades de los pobres, de los que sufren y de los que tienen necesidad de que venga el reino de Dios. El Cántico de María descubre una clara conciencia de que Dios actúa en la historia a favor de los oprimidos Lc 1,52.

jueves, 20 de enero de 2022

ACEPTAR A JESÚS Y CAMBIAR

“El Evangelio de Hoy”: Mc 3,7-12 Lectura del santo evangelio según san Marcos: En aquel tiempo, Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del lago, y lo siguió una muchedumbre de Galilea. Al enterarse de las cosas que hacía, acudía mucha gente de Judea, de Jerusalén y de Idumea, de la Transjordania, de las cercanías de Tiro y Sidón. Encargó a sus discípulos que le tuviesen preparada una lancha, no lo fuera a estrujar el gentío. Como había curado a muchos, todos los que sufrían de algo se le echaban encima para tocarlo. Cuando lo veían, hasta los espíritus inmundos se postraban ante él, gritando: "Tú eres el Hijo de Dios." Pero él les prohibía severamente que lo diesen a conocer. Palabra del Señor. Reflexión Jesús, “encargó a sus discípulos que le tuviesen preparada una lancha, no lo fuera a estrujar el gentío”. El resumen que nos presenta el evangelio de hoy nos dice que “al enterarse de las cosas que hacía” lo seguía mucha gente. Tenemos que diferenciar este seguimiento de aquel que vive una persona después de encontrarse verdaderamente con Jesús y conocer su mensaje y su proyecto. Jesús no se deja llevar por la emoción de la gente cazadora de milagros que, tumultuosamente, se le acerca. La salvación que Dios ofrece, y de la cual Jesús es portador, apunta en otro sentido. Su acción ha de tocar no a las multitudes, sino el corazón de la persona en concreto, para doblegar su orgullo y para que se inicie en la persona, que tiene una experiencia de él, un proceso de conversión que le haga nacer de nuevo. Aunque tengamos mucha gente en nuestras asambleas, celebraciones y actividades, recordemos que hay que hablarles a los corazones de las personas. El corazón que acepta a Dios es capaz de cambiar, de convertirse y acoger el plan de salvación de Dios. Solo después de este encuentro personal con Jesús se puede pasar al plano comunitario o eclesial que es donde compartimos nuestra experiencia de encuentro con Jesús. Pidamos al Señor que no nos deje desanimar por lo pequeños que puedan resultar nuestras comunidades y grupos. Muchos o pocos, somos llamados a testimoniar el amor con que Dios nos ama y, al estilo de Jesús, hablarle a una persona en particular y luego a otra… Seamos creativos frente a las realidades que se nos presenten en nuestro proceso de vida cristiana, como Jesús que frente a la muchedumbre, eligió una barca para alejarse un poco y desde allí acercarse a los corazones.

martes, 18 de enero de 2022

LA LEY Y LA VIDA

“El Evangelio de Hoy”: Mc 2,23-28 Lectura del santo evangelio según san Marcos Un sábado, atravesaba el Señor un sembrado; mientras andaban, los discípulos iban arrancando espigas. Los fariseos le dijeron: "Oye, ¿por qué hacen en sábado lo que no está permitido?" Él les respondió: "¿No han leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus hombres se vieron faltos y con hambre? Entró en la casa de Dios, en tiempo del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes presentados, que sólo pueden comer los sacerdotes, y les dio también a sus compañeros." Y añadió: "El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del hombre es señor también del sábado." Palabra del Señor. Reflexión Los fariseos son un grupo de practicantes, formales, radicales de su religión, están atentos a que la ley se cumpla al pie de la letra. Es tal su apego a la ley que el carácter liberador que ésta tuvo en sus orígenes se ha convertido en un yugo opresor, que esclaviza y mata el espíritu. Jesús, por el contrario, se muestra como el ser humano libre frente a la ley, las tradiciones e instituciones religiosas. Para Jesús está sumamente claro que la ley tiene la función de garantizar la vida, la dignidad y la libertad del ser humano. Por eso asegura Jesús que "El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del hombre es señor también del sábado." La ley y las instituciones deben estar al servicio del ser humano. Somos llamados a estar atentos para que, ni nuestras comunidades, ni nosotros se vean afectados por las normas y la organización integral de nuestra religión. Todo debe ayudarnos dignamente a glorificar a Dios. Y recordamos a San Ireneo quien nos aseguró que “la gloria de Dios es nuestra vida”.

lunes, 17 de enero de 2022

EL AYUNO

“El Evangelio de Hoy”: Marcos 2,18-22 Lectura del santo evangelio según san Marcos: En aquel tiempo, los discípulos de Juan y los fariseos estaban de ayuno. Vinieron unos y le preguntaron a Jesús: "Los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan. ¿Por qué los tuyos no?" Jesús les contestó: "¿Es que pueden ayunar los amigos del novio, mientras el novio está con ellos? Mientras tienen al novio con ellos, no pueden ayunar. Llegará un día en que se lleven al novio; aquel día sí que ayunarán. Nadie le echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto, lo nuevo de lo viejo, y deja un roto peor. Nadie echa vino nuevo en odres viejos; porque revienta los odres, y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevos.Palabra del Señor. Reflexión Jesús nos ha prometido estar con nosotros todos los días hasta el fin del mundo. Acompañados de él vivimos la experiencia del amor. Amor que se vuelve práctico y que inventa nuevas maneras de servicio y de vida fraterna. Esa es la práctica que Jesús nos ha dejado para agradar a Dios produciendo vida entre quienes nos rodean y nosotros. Cualquier otra práctica, por piadosa y antigua que sea es secundaria, lo primero es el amor, es el seguimiento de Jesús. El ayuno que Jesús nos ha enseñado es la cercanía al otro y a la otra, el perdón, la misericordia, la atención amorosa que transforma y hace presente su Reino. Nuestra penitencia debe estar orientada por la de Jesús: negarnos a mentir, negarnos a seguir las corrientes sociales injustas, estar siempre a favor de la vida aunque eso nos cueste la nuestra y protestar (y ahí puede entrar el ayuno), contra todo lo que maltrata, disminuye y quita vida.

sábado, 15 de enero de 2022

NO NECESITAN MÉDICOS LOS SANOS

“El Evangelio de Hoy”: Marcos 2,13-17 Lectura del santo evangelio según san Marcos: En aquel tiempo, Jesús salió de nuevo a la orilla del lago; la gente acudía a él, y les enseñaba. Al pasar, vio a Leví, el de Alfeo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: "Sígueme." Se levantó y lo siguió. Estando Jesús a la mesa en su casa, de entre los muchos que lo seguían un grupo de publicanos y pecadores se sentaron con Jesús y sus discípulos. Algunos escribas fariseos, al ver que comía con publicanos y pecadores, les dijeron a los discípulos: "¡De modo que come con publicanos y pecadores!" Jesús lo oyó y les dijo: "No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores." Palabra del Señor. Reflexión ¿En cuál renglón nos situamos nosotros? ¿Somos justos o pecadores? A nosotros ¿Qué nos pide Jesús hoy? Creo que tenemos que estar claros, 2000 años después de Jesús de que él nos llama a seguir sus pasos, a que nuestra vida se convierta en la memoria misma de Jesús. Tanto si nos consideramos justos como si nos consideramos pecadores, Jesús nos invita a lo mismo, a seguirle. Seguir a Jesús significa creer en él, vivir como él, adoptar su estilo y su modo de vida. Esto se dice con cierta facilidad, lo difícil es hacer el proceso de abrirnos a su llamado y decirle sí, con nuestra práctica cotidiana, con nuestra apertura a los demás, con nuestra compasión y cariño por quienes nos rodean sin prejuicios ni condenas precipitadas. Como Leví o Mateo, hoy existen muchas personas públicamente rechazadas por sus opciones de vida distintas a las nuestras y por sus acciones contrarias al Evangelio y los valores del Reino. Existen muchos abusadores de los más pequeños, de los empobrecidos y los sin voz. Muchos corruptos en todos los niveles de vida, en todas las instituciones, incluyéndonos nosotros la Iglesia. Pues tenemos que decir, con Jesús, que es para nosotros hoy el llamado que Jesús lanza en el Evangelio de Hoy: no he venido a llamar a los justos sino a los corruptos, a los viciosos, a los violadores y abusadores… Pero Jesús no nos llama para legitimar su práctica, no nos llama a continuar destruyendo la vida propia y ajena sino a seguirle a él, el dador de vida, el dispuesto hasta a morir por dar vida en abundancia. Acojamos su llamado con alegría y decidámonos con fe a hacer el proceso sano de conversión para el seguimiento de Jesús.

viernes, 14 de enero de 2022

SANAR LAS PARÁLISIS




 

“El Evangelio de Hoy”: Mc 2,1-12

 

Lectura del santo Evangelio según san Marcos:

 

Cuando a los pocos días volvió Jesús a Cafarnaún, se supo que estaba en casa. Acudieron tantos que no quedaba sitio ni a la puerta. Él les proponía la palabra. Llegaron cuatro llevando un paralítico y, como no podían meterlo, por el gentío, levantaron unas tejas encima de donde estaba Jesús, abrieron un boquete y descolgaron la camilla con el paralítico. Viendo Jesús la fe que tenían, le dijo al paralítico: "Hijo, tus pecados quedan perdonados."

Unos escribas, que estaban allí sentados, pensaban para sus adentros: "¿Por qué habla éste así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados, fuera de Dios?" Jesús se dio cuenta de lo que pensaban y les dijo: "¿Por qué piensan eso? ¿Qué es más fácil: decirle al paralítico "tus pecados quedan perdonados" o decirle "levántate, coge la camilla y echa a andar"? Pues, para que vean que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados..." Entonces le dijo al paralítico: "Contigo hablo: Levántate, coge tu camilla y vete a tu casa." Se levantó inmediatamente, cogió la camilla y salió a la vista de todos. Se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo: "Nunca hemos visto una cosa igual."  Palabra del Señor.

 

Reflexión

 

El Evangelio de Hoy nos presenta a un paralítico y cuatro amigos que manifiestan una absoluta confianza en Jesús y un gesto de solidaridad, pues no puede haber auténtica fe si ésta no se hace visible en la práctica solidaria. Jesús sana y perdona. Sana de la parálisis que impide caminar, ser autónomo y libre. Perdona, porque es necesario liberar también la interioridad y la conciencia de toda atadura y de toda esclavitud. Esta actitud de Jesús desencadena el rechazo de las autoridades religiosas: escribas, fariseos, herodianos. La praxis de Jesús no tiene cabida en la mentalidad estrecha de los poderosos. Estos juzgan y condenan a Jesús porque les cuestiona y les derrumba sus esquemas mentales, los cuales no aportan nada a favor de la gente y sus necesidades.

 

Actualmente sufrimos de muchas parálisis provocadas por comportamientos dominantes, que impiden que el pueblo empobrecido y sencillo piense, actúe y transforme su realidad alcanzando autonomía y libertad. Nuestra tarea como evangelizadores es contribuir a la concientización y educación crítica de nuestros hermanos para que puedan “caminar libremente por la historia”.  Nuestras acciones y actitudes deben ser efectivas y afectivas de manera que quienes nos tratan puedan darse cuenta de una manera distinta de vivir la fe al servicio del bien para todos y todas.

jueves, 13 de enero de 2022

JESUS SANA, INTEGRA Y SALVA

“El Evangelio de Hoy”: Mc 1, 40-45 En aquel tiempo se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: "Si quieres, puedes limpiarme". Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó diciendo: "Quiero: queda limpio".La lepra se le quitó inmediatamente y quedó limpio. Él lo despidió, encargándoles severamente: "No se lo digas a nadie; pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés. Pero cuando se fue, empezó a divulgar el hecho con grandes ponderaciones, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en descampado; y aun así acudían a él de todas partes. Palabra del Señor. Reflexión La Misión de Jesús continúa a buen ritmo. Hoy leemos de nuevo el relato que habíamos reflexionado el viernes pasado versión de San Lucas. La aproximación de Jesús es sincera y respetuosa permitiendo al antiguo leproso volver a la comunión con su familia, su sociedad y su comunidad de fe. Se trata de una restauración integral pues estos enfermos eran excluidos de toda interacción humana y declarados impuros con riesgos contaminantes. Jesús hace suyo el sufrimiento de este infeliz, lo toca arriesgando su propia salud y violando la ley y lo sana devolviéndole la posibilidad de integrarse a la sociedad que lo había expulsado. Para eso lo envía a presentarse al sacerdote para buscar su certificado de salud. Hacer el bien le trajo problemas a Jesús y ya no podía entrar abiertamente a los pueblos. Acercarse a los otros puede traernos serios problemas, son los riesgos del amor. Pero todos se enteraron de que Dios estaba presente y actuando a favor de los marginados. Esta acción de Jesús tiene consecuencias claras para sus seguidores de todos los tiempos: sentir como nuestro el dolor ajeno. Así nos hacemos prójimo de los demás. Abramos nuestro corazón a los demás, demos la mano a quienes descubrimos en necesidad sin fijarnos de dónde viene ni a dónde va. Sólo así seremos testigos de Jesús. Lo contrario seguirá siendo un escándalo de quienes nos llamamos cristianos negándonos a seguir a Jesucristo. Contamos con Jesús, él está siempre con nosotros y nos sana y salva. Gracias Señor, enséñanos a vivir tu amor.

miércoles, 12 de enero de 2022

PASA HACIENDO EL BIEN

“El Evangelio de Hoy”: Mc 1, 29-39 En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar. Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron: "Todo el mundo te busca." Él les respondió: "Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido." Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios.Palabra del Señor. Reflexión El Evangelio de hoy nos muestra, en resumen, cómo estaban compuestos los días de Jesús en su misión de anunciar la llegada del Reino de Dios. Se trata de hacer el bien mostrando que eso es lo que Dios quiere para su pueblo, pero sin dejarse utilizar ni mal interpretar por las muchedumbres que, llevados de sus múltiples necesidades, andaban como locos detrás de Jesús buscando solución fácil a sus problemas. Los gestos realizados por Jesús muestran la presencia del Reino de Dios: curando a los enfermos, como la suegra de Pedro, y a otros muchos enfermos, liberando a los oprimidos por diversos males, que el Evangelio llama endemoniados, su cercanía a la gente simple y común de su pueblo, es una revelación de la voluntad de Dios de aportar la libertad, la esperanza, el entusiasmo a su pueblo. Lejos de hablar de pecados y de infiernos y purgatorios, Jesús habla de lo bueno que es Dios y lo muestra con su propia actividad, invitando a todos y a todas a hacer lo mismo departe de Dios. Esta es la mejor manera de invitar a la conversión, al cambio de vida, como respuesta al amor con que Dios nos trata. "No olvidemos que los seguidores de Jesús estamos llamados a continuar su misión, a aportar vida, esperanza, ilusión. Nada de esto puede darse de manera mágica, es necesario compartir la vida sirviendo y amando de manera desinteresada y ese será nuestro milagro. Por eso decía el padre Julio Chevalier, el fundador de Los Misioneros del Sagrado Corazón, que en el corazón de Jesús encontramos el remedio para los males de nuestro tiempo. Un corazón sensible ante el sufrimiento y capaz de atender y valorar de manera sencilla a todo el que encuentra a su paso, cambiando su vida positivamente. ¡Manos a la obra!

martes, 11 de enero de 2022

LA AUTORIDAD DE JESÚS

“El Evangelio de Hoy”: Mc 1, 21-28 Lectura del santo Evangelio según San Marcos: Llego Jesús a Cafarnaúm y cuando el sábado siguiente fue a la sinagoga a enseñar, se quedaron asombrados de su enseñanza, porque no enseñaba como los letrados, sino con autoridad. Estaba precisamente en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo, y se puso a gritar: "¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios". Jesús lo increpó: "Cállate y sal de él". El espíritu inmundo lo retorció y, dando un grito muy fuerte, Todos se preguntaron estupefactos: "¿Qué es esto? Este enseñar con autoridad es nuevo. Hasta a los espíritus inmundos les manda y le obedecen". Su fama se extendió en seguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea. Palabra del Señor. Reflexión Jesús enseña con autoridad y su trabajo es efectivo. La misión de Jesús aporta alegría, salud y esperanza. La gente le acoge y le obedece. Su autoridad se expresa en su servicio a los necesitados de salud física, mental y espiritual. Quiere que todos y todas se salven desde ya y para siempre. Jesús coloca la fuerza de su enseñanza en el amor y el servicio, en especial a los más pobres y vulnerables de aquella sociedad. Jesús basó toda su autoridad en el carisma y no en el poder y toda su vida estuvo al servicio de la liberación y no de la opresión. Su acogida, su atención personalizada y su trato en general es capaz de sanar hasta a los que al principio se sienten desestabilizados por su enseñanza, como el poseído del evangelio de hoy. Hoy estamos invitados a revisar nuestras actitudes al interior de la vida cristiana. ¿Qué es lo que enseñamos? ¿Cuál es la fuerzan de nuestras comunidades, cuál es nuestra credibilidad? La gente distingue entre la enseñanza de Jesús y la de los Escribas, entre el llamado al amor y el simple formalismo religioso que se contenta con repetir discursos aprendidos y vivir unos ritos privados de vida y de realidad. La práctica de Jesús muestra el carácter liberador de su palabra. Dios nos quiere libres para poder consagrarnos a los que se nos pide como colaboración a la llegada del Reino. Libres para vivir en fraternidad y hacer posible la justicia.

lunes, 10 de enero de 2022

JESÚS CONTINÚA LLAMANDO HOY

“El Evangelio de Hoy”: Mc 1,14-20 Lectura del santo evangelio según san Marcos: Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía: "Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: conviértanse y crean en el Evangelio." Pasando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que eran pescadores y estaban echando el copo en el lago. Jesús les dijo: "Vengan conmigo y los haré pescadores de hombres." Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. Los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon con él. Palabra del Señor. Reflexión Terminado el tiempo litúrgico de Navidad, comenzamos el Tiempo Ordinario, al que también llamamos tiempo de la Iglesia. En este tiempo estamos llamados a vivir nuestra fe, fortalecida con la experiencia de los tiempos fuertes, tanto de Adviento-Navidad, como de Cuaresma-Pascua. El Tiempo Ordinario está compuesto de 34 semanas durante las cuales la liturgia de la palabra diaria o ferial, ciclo A , a través del Evangelio según San marcos, nos estará proponiendo la vida y la obra de Jesús como camino de salvación y vida. "Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios; conviértanse y crean la Buena Noticia". Esta predicación de Jesús es una invitación al cambio de vida asumiendo un proceso de conversión radical que nos lleve al compromiso cotidiano de seguimiento de su Hijo, como una tarea transformadora que desembocará en la plenitud del Reino de Dios. Así como Jesús llama a sus primeros discípulos Simón y Andrés, Santiago y Juan, para hacerlos pescadores de hombre, él espera de nosotros que demos testimonio con nuestra vida de las maravillas que Dios hace en la historia. Somos urgidos por Jesús, para que colaboremos con él en la tarea de construir el Reino de Dios desde la vivencia del amor.

domingo, 9 de enero de 2022

TÚ ERES MI HIJO, EL AMADO


 

“El Evangelio de Hoy”: Lc 3,15-16. 21-22

Lectura del santo Evangelio según San Lucas

En aquel tiempo, el pueblo estaba en expectación y todos se preguntaban si no sería Juan el Mesías. Él tomó la palabra y dijo a todos: - Yo les bautizo con agua; pero viene el que puede más que yo, y no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él les bautizará con Espíritu Santo y fuego. En un bautismo general, Jesús también se bautizó. Y, mientras oraba, se abrió el cielo, bajó el Espíritu Santo sobre él en forma de paloma, y vino una voz del cielo: - Tú eres mi Hijo, el amado, el predilecto. Palabra del Señor.

 

Reflexión

 

Celebramos la fiesta del Bautismo del Señor. Juan el Bautista no permite que la gente lo confunda con el Mesías. Conoce sus límites y los reconoce. Hay alguien más fuerte y decisivo que él. El único al que el pueblo ha de acoger. La razón es clara. El Bautista les ofrece un bautismo de agua. Solo Jesús, el Mesías, los "bautizará con el Espíritu Santo y con fuego". Estamos transitando tiempos de mediocridad espiritual. Necesitamos ser llenados de vigor espiritual para enfrentarnos a los retos que tenemos. En muchos cristianos crece el miedo a todo lo que pueda llevarnos a la renovación. El acento está puesto en la conservación del pasado, pero no nos preocupamos por escuchar las llamadas del Espíritu para preparar el futuro. Es urgente crear cuanto antes un clima más amable y cordial. Cualquiera no podrá despertar en el pueblo sencillo la ilusión perdida. Necesitamos volver a las raíces de nuestra fe. Ponernos en contacto con el Evangelio. Alimentarnos de las palabras de Jesús que son "espíritu y vida".

 

Qué importante es cuidar desde ahora un núcleo de creyentes en torno al Evangelio. Ellos mantendrán vivo el Espíritu de Jesús entre nosotros. Todo será más humilde, pero también más evangélico. Lo mejor que podemos dejar en herencia a las futuras generaciones es un amor nuevo a Jesús y una fe más centrada en su persona y su proyecto. Lo demás es más secundario. Si viven desde el Espíritu de Jesús, encontrarán caminos nuevos. Las personas necesitan oír cosas buenas. Hay entre nosotros demasiada condena. Son muchos los que se sienten maldecidos más que bendecidos. Se sienten malos, inútiles, sin valor alguno. Bajo una aparente arrogancia se esconde con frecuencia un ser inseguro que, en el fondo, no se aprecia a sí mismo. Y no es fácil desbloquear ese estado de cosas. Amarse a sí mismo cuando uno sabe cómo es, puede ser de las cosas más difíciles. Lo que muchos necesitan escuchar hoy en el fondo de su ser es una palabra de bendición. Saber que son amados a pesar de su mediocridad y sus errores.

 

Una de las mayores desgracias del cristianismo contemporáneo es haber olvidado, en buena parte, esta experiencia nuclear de la fe cristiana: «Yo soy amado, no porque soy bueno, santo y sin pecado, sino porque Dios es bueno y me ama de manera incondicional y gratuita en Jesucristo». Soy amado por Dios ahora mismo, tal como soy, antes de que empiece a cambiar. Los evangelistas narran que Jesús, al ser bautizado por Juan, escuchó la bendición de Dios: «Tú eres mi Hijo, el amado». También a nosotros nos alcanza esa bendición de Dios sobre Cristo. Cada uno de nosotros puede escucharla en el fondo de su corazón: «Tú eres mi hijo amado». Eso será también este año lo más importante. Cuando las cosas se te pongan difíciles y la vida te parezca un peso insoportable, recuerda siempre que eres amado con amor eterno.

viernes, 7 de enero de 2022

... UNA LUZ LES BRILLÓ ...

“El Evangelio de Hoy: Mt 4,12-17.23-25 Lectura del santo evangelio según san Mateo En aquel tiempo, al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan se retiró a Galilea. Dejando Nazaret, se estableció en junto al lago, en el territorio de Zabulón y Neftalí. Así se cumplió lo que había dicho el profeta Isaías: "País de Zabulón y país de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles. El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló." Entonces comenzó Jesús a predicar diciendo: "Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos." Recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando el Evangelio del reino, curando las enfermedades y dolencias del pueblo. Su fama se extendió por toda Siria y le traían todos los enfermos aquejados de toda clase de enfermedades y dolores, endemoniados, lunáticos y paralíticos. Y él los curaba. Y le seguían multitudes venidas de Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y Transjordania. Palabra del señor. Reflexión El evangelio de hoy nos sitúa al inicio de la actividad evangelizadora de Jesús. La misión de Juan Bautista se ha terminado brusca y brutalmente al ser decapitado por Herodes. Jesús entra en escena en Galilea la región marginada y despreciada por los judíos de la capital, la provincia cercana a los paganos y donde se practica la religión mezclándola con otras prácticas, según los puritanos cultuales de la época. Sin ir más lejos, este texto nos presenta una especie de resumen de los elementos esenciales de lo que será la predicación de Jesús: El Reino de Dios está cerca, más tarde se detallará en qué consisten sus aportes, sus riquezas; pero desde ya invita a la conversión, al cambio de vida. Al mismo tiempo, se nos presentan los signos que acompañan la enseñanza de Jesús: “Curaba las enfermedades y dolencias del pueblo”. Las obras del Reino de Dios ya se están viendo, las “curaciones” confirman la validez y la fuerza del mensaje proclamado por Jesús a favor de la vida. Al iniciar este año sería provechoso para nosotros proponernos hacer algo concreto cada día para testimoniar nuestra fe en Jesús. Nada forzado para competir, sino algo discreto que nos salga del corazón y de nuestro deseo de avanzar en nuestra práctica religiosa.

jueves, 6 de enero de 2022

BÚSQUEDA PERMANENTE

“El Evangelio de Hoy”: Mt 2, 1-12 Lectura del santo evangelio según san Mateo: Jesús nació en Belén de Judá en tiempos del rey Herodes. Entonces, unos Magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando: "¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo". Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó, y todo Jerusalén con él; convocó a los sumos pontífices y a los letrados del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: "En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el profeta: "Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres ni mucho menos la última de las ciudades de Judá; pues de ti saldrá un jefe que será el pastor de mi pueblo Israel". Entonces Herodes llamó en secreto a los Magos, para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén, diciéndoles: "Vayan y averigüen cuidadosamente qué hay del niño, y, cuando lo encuentren, avísenme, para ir yo también a adorarlo". Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Y habiendo recibido en sueños un oráculo para que no volvieran a Herodes, se marcharon a su tierra por otro camino. Palabra del Señor. Reflexión La Fiesta de la Epifanía del Señor es una gran invitación a estar en camino, a buscar la realización y la salvación de la humanidad. Basta abrir las páginas de la historia. Sin duda, encontramos momentos de luz en que se anuncian grandes éxitos, se buscan grandes liberaciones, se entrevén mundos nuevos, se abren horizontes más humanos. Y luego, ¿Qué viene? Revoluciones que crean nuevas esclavitudes. Logros que provocan nuevos problemas. Ideales que terminan en «soluciones a medias». Nobles luchas que acaban en «pactos mediocres». De nuevo, las tinieblas. No es extraño que se nos diga que «ser hombre es muchas veces una experiencia de frustración». Pero no es ésa toda la verdad. A pesar de todos los fracasos y frustraciones, el hombre vuelve a recomponerse, vuelve a esperar, vuelve a ponerse en marcha en dirección a algo. Hay en el ser humano algo que le llama una y otra vez a la vida y a la esperanza. Hay siempre una estrella que vuelve a encenderse. Para los creyentes esa estrella conduce siempre a Cristo. El cristiano no cree en cualquier mesianismo. Y por eso, no cae tampoco en cualquier desencanto. El mundo no es «un caso desesperado». No está en completa tiniebla. El mundo no sólo está mal y tiene que cambiar. El mundo está reconciliado con Dios y puede cambiar. Dios será un día el fin del exilio y las tinieblas. Luz total. Hoy sólo lo vemos en una humilde estrella que nos guía hacia Belén.

martes, 4 de enero de 2022

... VENGAN Y VERÁN ...


 

"El Evangelio de Hoy": Jn 1,35-42

 

Lectura del santo evangelio según san Juan:

 

En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice: "Éste es el Cordero de Dios." Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: "¿Qué buscan?" Ellos le contestaron: "Rabí (que significa Maestro), ¿Dónde vives?" Él les dijo: "Vengan y lo verán." Entonces fueron, y vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; serían las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: "Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo)." Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo: "Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro)." Palabra del Señor.

 

Reflexión

 

 Es tiempo de dar testimonio como Iglesia ante la revelación del amor de Dios. Conociendo de boca y práctica de Jesús, el verdadero rostro de Dios, somos llamados a vivir siguiendo su ejemplo y enseñanza. Por eso nos encontramos a Juan Bautista dando testimonio de Jesús como Hijo de Dios, como salvador que viene a aportar el amor y a quitar el pecado del mundo. Jesús les va mostrando su realidad sencilla y transparente a los discípulos de Juan que le siguen entusiasmados por el testimonio del profeta del desierto. A partir de ahí es Andrés quien da testimonio de Jesús... Hoy somos nosotros quienes tenemos la oportunidad de descubrir el amor que Dios nos tiene revelado en la persona de Jesús y de responder como Juan, Jesús y Andrés, dando testimonio de nuestra experiencia de Dios.

 

Jesús nos invita a seguirlo fijándonos bien en él, en su manera de vivir y de tratar a la gente, en su forma de hablar de Dios y con Dios, en su acogida a los hombres y mujeres que va encontrando en los caminos de Galilea hasta llegar a Jerusalén y siguiendo hasta hoy a nosotros. Es nuestra oportunidad de decir como María de La Altagracia, cuyo centenario de coronación estamos celebrando, yo soy la servidora, el servidor del Señor, hágase en mi según tu Palabra. Si buscamos a Jesús él se deja encontrar. Nada podemos hacer sin un encuentro personal con él donde nos muestre su amor, su trato y su invitación a continuar su misión.

domingo, 2 de enero de 2022

EL ROSTRO HUMANO DE DIOS

“El Evangelio de Hoy”, Jn 1, 1-18 Lectura del santo evangelio según san Juan En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió. Surgió un hombre, enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz. La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios. Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Éste es de quien dije: "El que viene detrás de mí, pasa delante de mí, porque existía antes que yo"». Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la Ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer. Palabra del Señor. Reflexión Somos invitados a recuperar el vigor espiritual que necesitamos en estos tiempos de crisis integral, aprendiendo a vivir nuestra adhesión a Jesús con una calidad nueva. Ya no basta una vaga relación con un Jesús hasta ahora mal conocido. En Jesús ha ocurrido algo desconcertante. Juan lo dice con términos muy cuidados: «la Palabra de Dios se ha hecho carne No se ha quedado en silencio para siempre. Dios se nos ha querido comunicar, no a través de revelaciones o apariciones, sino encarnándose en la humanidad de Jesús. No se ha "revestido" de carne, no ha tomado la "apariencia" de un ser humano. Dios se ha hecho realmente carne débil, frágil y vulnerable como la nuestra. Lo encontramos hecho carne en Jesús. Esto nos hace vivir la relación con él con una profundidad única e inconfundible. Jesús es para nosotros el rostro humano de Dios. En sus gestos de bondad se nos va revelando de manera humana cómo es y cómo nos quiere Dios. En sus palabras vamos escuchando su voz, sus llamadas y sus promesas. En su proyecto descubrimos el proyecto del Padre. La sensibilidad de Jesús para acercarse a los enfermos, curar sus males y aliviar su sufrimiento, nos descubre cómo nos mira Dios cuando nos ve sufrir, y cómo nos quiere ver actuar con los que sufren. La acogida amistosa de Jesús a pecadores, prostitutas e indeseables nos manifiesta cómo nos comprende y perdona, y cómo nos quiere ver perdonar a quienes nos ofenden. Por eso dice Juan que Jesús está lleno de gracia y de verdad». En él nos encontramos con el amor gratuito y desbordante de Dios. En él acogemos su amor verdadero, firme y fiel. Nada hay más importante que poner en el centro de nuestras comunidades cristianas a Jesús como rostro humano de Dios.

sábado, 1 de enero de 2022

SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS

“El Evangelio de Hoy”: Lc 2,16-21 Lectura del santo evangelio según san Lucas: En aquel tiempo, los pastores fueron corriendo a Belén y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que les habían dicho de aquel niño. Todos los que lo oían se admiraban de lo que les decían los pastores. Y María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón. Los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por lo que habían visto y oído; todo como les habían dicho. Al cumplirse los ocho días, tocaba circuncidar al niño, y le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción. Palabra del Señor. Reflexión: A nivel de la liturgia, hoy es la fiesta de «Santa María Madre de Dios», entiéndase, madre de Jesús. Pero hoy es también el primer día del año civil, «¡Año Nuevo!», y la Jornada Mundial por la Paz, que, aunque originalmente es una iniciativa eclesiástica católica, ha alcanzado una notable aceptación en la sociedad, gozando ya de un cierto estatuto civil. Bendigamos al Señor por todo lo que hemos vivido hasta ahora, y por el nuevo año que pone ante nuestros ojos: nuevos días por delante, nuevas oportunidades, tiempo a nuestra disposición... Alabemos al Señor por la misericordia que ha tenido con nosotros hasta ahora. Y también porque nos va a permitir ser también nosotros una bendición en este nuevo año que comienza: bendición para los hermanos y bendición para Dios mismo. Año nuevo, vida nueva, bendición de Dios. En Jesús, nacido de María, la mujer que aceptó ser instrumento en las manos de Dios para iniciar la nueva historia, todos los seres humanos hemos sido declarados hijos y no esclavos, hemos sido declarados coherederos, por voluntad del Padre. La bendición o benevolencia de Dios para los seres humanos da un gran paso: Dios ya no bendice con palabras, ahora bendice a todos los seres humanos y aun a toda la creación, con la misma persona de su Hijo, que se hace hermano de todos y todas. Y nadie queda marginado de su amor. Para el evangelio María es siempre, nada más y nada menos que «la madre de Jesús», título tan entrañable, real e histórico, que acabará sepultado y abandonado en la historia bajo un montón de otros títulos y advocaciones construidos eclesiásticamente. Al comenzar el año, al poner el pie por primera vez en este nuevo regalo que el Señor nos hace en nuestra vida, vamos a agradecerle con todo el corazón la alegría de vivir, la oportunidad maravillosa que nos da de seguir amando y siendo amados, y la capacidad que nos ha dado para cambiar y rectificar. Feliz, Saludable y próspero año nuevo 2026!