Una reflexión del Evangelio en perspectiva teológico-pastoral para animar desde la liturgia, la vida de fe en su compromiso personal y comunitario
viernes, 31 de julio de 2020
ATENCIÓN AL PROFETA
“El Evangelio de Hoy”: Mt 13, 54-58
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo fue Jesús a su ciudad
y se puso a enseñar en la sinagoga. La gente decía admirada: "¿De dónde
saca éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es
su madre María, y sus hermanos, Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí
todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?". Y aquello les
resultaba escandaloso. Jesús les dijo: "Sólo en su tierra y en su casa
desprecian a un profeta". Y no hizo allí muchos milagros, porque les
faltaba fe. Palabra del Señor.
Reflexión
No permitamos que nos suceda lo mismo siguiendo las corrientes prejuiciosas de nuestra sociedad. Jesús se acercaba a los sin rostro social, por ser pobres o simples laicos. Nosotros, siguiendo los pasos de nuestro Maestro, tenemos la misión de acompañar a los marginados, promoviendo su dignidad. La humildad, la sencillez y sobre todo la audacia y el carisma de Jesús se convierten en un obstáculo ante sus paisanos y de allí pasan a la incredulidad, por tener su mente y corazón fijos en tradiciones y prácticas religiosas estériles. La fe nos tiene que llevar a la práctica de Jesús. No nos dejemos arrastrar por el orgullo y la vanidad de un prestigio pre-etiquetado. Dejemos atrás los prejuicios y permitamos que nos sorprenda el amor y el impulso de Jesús.
jueves, 30 de julio de 2020
LO VIEJO Y LO NUEVO
“El Evangelio de Hoy”: Mt 13, 47-53
Lectura del santo evangelio según san Mateo
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entienden bien todo esto?" Ellos le contestaron: "Sí." Él les dijo: "Ya ven, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo." Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí. Palabra del Señor.
Reflexión
Jesús termina este discurso invitando a asumir la fe como un itinerario que nos lleve a la realización total en Dios. La práctica religiosa se delimita muy fácilmente de la práctica real de fe. La diferencia estará siempre en el compromiso que asumamos para vivir lo que creemos y esperamos. Parece que en las comunidades cristianas de San Mateo, como en las nuestras, se notaba la diferencia entre quienes dicen Señor, Señor, pero no mueven un dedo para dejarse guiar por ese Señor al que invocan de labios. Entonces la urgencia hay que ponerla en la vivencia práctica de la palabra de Dios, como decíamos hace unos días. ¿Cómo estamos nosotros respondiendo a las enseñanzas de Jesús hoy? ¿Cómo nos estamos dejando influenciar por su palabra? ¿Qué estamos haciendo para mostrar la presencia del Reino de Dios que crece en medio de la cotidianidad?
miércoles, 29 de julio de 2020
LO MÁS VALIOSO
“El Evangelio de Hoy”: Mt 13, 44-46
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra." Palabra del Señor.
Para Jesús el Reino de Dios es lo central. Toda su actividad se encamina a su construcción. Su actitud, sus gestos, sus palabras muestran la presencia de este Reino de amor, de fraternidad, de justicia y de paz que hacen posible la convivencia y el desarrollo humano hasta la trascendencia de todo lo conocido. A través de parábolas, Jesús explica la realidad del Reino de Dios. Un tesoro o una perla son referentes reales de lo que significa la acción de Dios en la historia y lo que puede hacer una mujer o un hombre para participar de dicho Reino. En las dos parábolas hay que notar que lo importante no es el tesoro ni la perla, sino lo que hay que hacer para conseguirlos: comprar un campo y vender todo lo que se tiene. Así es el Reino de Dios; no basta con saber qué es y cuánto vale; se necesitan acciones concretas que muestren que se está avanzando hacia él, que se está dispuesto a apostarlo todo por él.
Lamentablemente, hoy nuestra sociedad se ha dedicado a atesorar cosas vanas, dinero, fama, placer, reconocimiento público, propiedades, y no nos hemos dado cuenta de que el Reino está en otras coordenadas. El evangelio nos invita a optar por renunciar a toda atadura material para avanzar hacia el pan compartido en la mesa del Reino. ¿Qué es lo que te moviliza como persona hoy? ¿Qué constituye tu meta más preciada? Que Dios nos ilumine para poder avanzar hacia nuestra realización-salvación, aprovechando todos los elementos de nuestro mundo.
lunes, 27 de julio de 2020
DIOS SALVA DESDE LO PEQUEÑO
“EL Evangelio de Hoy”:Mt 13, 31-35
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la gente: "El Reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas". Les dijo otra parábola: "El Reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente". Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas, y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: "Abriré mi boca diciendo parábolas; anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo".Palabra del Señor.
Reflexión
Jesús habla de la Mostaza y de la levadura comparándolas con el Reino de Dios. No es cuestión de cantidad o de tamaño sino de eficiencia y eficacia amorosa. Así como la semilla de mostaza y el chin de levadura producen cantidades y tamaños satisfactorios, el reino de Dios crece con actitudes y prácticas que pueden parecer insignificantes o sencillas. En nuestra vida personal y comunitaria hay prácticas modestas como la oración, el estudio, la lectura bíblica, el reciclaje de materiales que, en su modestia, producen ricos y abundantes frutos. Aunque no pueden competir con el televisor, con el internet o con una formación universitaria, sin embargo tiene la cualidad de dejar abonado el terreno de nuestro intelecto y de nuestros afectos para que la Palabra de Dios y su mensaje transformen nuestra vida y las estructuras que impiden el crecimiento del Reino de Dios.
sábado, 25 de julio de 2020
SERVICIO VERSUS DOMINACIÓN
“El Evangelio de Hoy”: Mt 20, 20-28
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, se acercó a Jesús la
madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él
le preguntó: "¿Qué deseas?" Ella contestó: "Ordena que estos dos
hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda."
Pero Jesús replicó: "No saben lo que piden. ¿Son capaces de beber el cáliz
que yo he de beber?" Contestaron: "Lo somos." Él les dijo:
"Mi cáliz lo beberán; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me
toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi
Padre."
Los otros diez, que lo habían oído, se
indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo: "Saben
que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No
será así entre ustedes: el que quiera ser grande entre ustedes, que sea su
servidor, y el que quiera ser primero entre ustedes, que sea su esclavo. Igual
que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar
su vida en rescate por muchos." Palabra
del Señor.
Reflexión
En el Evangelio de la fiesta de Santiago Apóstol los
discípulos no comprenden el elemento de la cruz, el servicio y la entrega total
por el Reino. Jesús no le responde a la madre de Santiago y Juan, sino a
sus discípulos: ellos están llamados a compartir la suerte de su Maestro,
tienen que asumir un proyecto que supera las coyunturas, tienen que asumir una
visión más larga que la de los demás para poder resistir la tentación de
abandonar su misión ante el primer problema que aparezca, o interpretar su
misión dentro de una estructura de poder y de dominación de unos sobre otros.
El modelo de autoridad planteado por Jesús quiere ayudar a
sus seguidores a comprender que no se trata de poder de dominación sino de
servicio a los hermanos. El poder corrompe, el servicio da vida y alegra. La
comunidad cristiana ha de vivir unas relaciones armoniosas de colaboración mutua
y solidaridad. Sabemos que Santiago fue el primero de los apóstoles en morir
martirizado entre los años 42-43 en una cruz como Jesús siguiendo sus pasos.
Seguir a Jesús no es nada fácil. Estamos llamados, como Iglesia y como
creyentes de hoy, a aprender de Jesús que no vino a ser servido sino a servir y
dar su vida por nosotros y por toda la humanidad.
viernes, 24 de julio de 2020
ESCUCHA LA PALABRA Y LA ENTIENDE
“El Evangelio de Hoy”: Mt 13, 18-23
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Ustedes
oigan lo que significa la parábola del sembrador: Si uno escucha la palabra del
reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto
significa lo sembrado al borde del camino. Lo sembrado en terreno pedregoso
significa el que la escucha y la acepta en seguida con alegría; pero no tiene
raíces, es inconstante, y, en cuanto viene una dificultad o persecución por la
palabra, sucumbe. Lo sembrado entre zarzas significa el que escucha la palabra;
pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas la ahogan y se queda
estéril. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la
entiende; ése dará fruto y producirá ciento o sesenta o treinta por uno." Palabra
del Señor.
Reflexión
La fuerza de la palabra es capaz de convertir el corazón humano
y hacerlo retornar al vínculo de amor con el creador. En primer lugar, Jesús
nos recuerda que la fuerza del mal es real en nosotros y puede arrebatar el
bien sembrado en nuestros corazones. Las fuerzas del mal abundan, se propagan y
seducen a las personas con placeres y gustos vanos. Luego Jesús reconoce que
muchas personas reciben con atención la semilla, pero no pasan de ahí, no
interiorizan ni se ejercitan en su práctica. Por eso, las dificultades les
hacen olvidar sus valores. Es una llamada a ir más allá de la superficie y
armarnos de convicciones fuertes que nos permitan resistir las contrariedades.
Jesús nos plantea también que existen personas que atienden
a la palabra, pero puede más en ellos, la vanidad, el orgullo, el qué dirán y
las modas o tendencias de la sociedad. Es una alerta para que, antes las
preocupaciones e intereses coyunturales, no vendamos nuestra dignidad de
personas. Finalmente, Jesús explica que también están los que
escuchan, entienden y proyectan la palabra de Dios. Estos son quienes
fructifican pues la reciben como una misión a vivir, un compromiso a asumir
como servicio a la humanidad. Dios nos guie en la escucha de su palabra y nos
regale su sabiduría para encontrar en ella motivos de alegría y esperanza
activas.
jueves, 23 de julio de 2020
DEJÉMONOS AMAR Y ENSEÑAR
“El Evangelio de Hoy”: Mt 13, 10-17
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los discípulos y le preguntaron: ¿Por qué les hablas en parábolas?" Él les contestó: A ustedes se les ha concedido conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumplirá en ellos la profecía de Isaías: Oirán con los oídos sin entender; mirarán con los ojos sin ver; porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo les cure. Dichosos sus ojos, porque ven, y sus oídos, porque oyen! Les aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que ven ustedes y no lo vieron, y oír lo que oyen y no lo oyeron. Palabra del Señor.
Reflexión
Continuamos la lectura del capítulo 13 de San Mateo. En esta parte del texto, Jesús responde a la inquietud de sus discípulos explicando el sentido esencial de la parábola. Son pocas las parábolas explicadas en los evangelios. ¿Por qué les hablas en parábolas?" En las parábolas la gente pobre entiende las comparaciones de la cotidianidad, de la experiencia, de lo pequeño de cada día. Semillas, levaduras, sal, comidas, campos, tesoros escondidos, redes, pescas. Jesús les va a decir que en esas cosas de la vida está el dinamismo más precioso de la historia, el dinamismo del reinado de Dios.
La sabiduría de Dios crece en la medida en que la cultivamos; si tenemos poca o ninguna, incluso ese poco se puede perder. Por esa razón se evocan las palabras del profeta Isaías que encuentra la causa de la ceguera y sordera de su pueblo en la obstinación de sus líderes, que insisten en llevarlos por camino de violencia e injusticia. Por la misma razón, el aprendizaje que realizan quienes siguen a Jesús consiste en una apertura progresiva a la sabiduría de Dios que se manifiesta en la vida del pueblo pobre y sencillo. Dios nos acompaña con amor y ternura, dejémonos amar y enseñar.
miércoles, 22 de julio de 2020
María Magdalena, Apóstol de los Apóstoles
“El Evangelio de Hoy”:Jn 20,1.11-18
Lectura del santo evangelio según san Juan.
El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Fuera, junto al sepulcro, estaba María, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús. Ellos le preguntan: "Mujer, ¿por qué lloras?" Ella les contesta: "Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto." Dicho esto, da media vuelta y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Jesús le dice: "Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas? Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: "Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré." Jesús le dice: "¡María!" Ella se vuelve y le dice: "¡Rabboni!", que significa: "¡Maestro!" Jesús le dice: "Suéltame, que todavía no he subido al Padre. Anda, ve a mis hermanos y diles: "Subo al Padre mío y Padre de ustedes, al Dios mío y Dios de ustedes." María Magdalena fue y anunció a los discípulos: "He visto al Señor y ha dicho esto." Palabra del Señor.
Reflexión
Celebramos hoy la fiesta de Santa María Magdalena: apóstol de los apóstoles y con ella celebramos la presencia de las mujeres en el Movimiento de Jesús y en la Iglesia de todos los tiempos. María Magdalena sigue un camino espiritual en búsqueda de Jesús hasta encontrarlo y convertirse en su discípula. Nada ni nadie la detiene en su determinación de buscar a Jesús. Viaja con él desde la Galilea hasta Jerusalén. Le acompaña en su pasión con otras mujeres. Ni la muerte, ni el sepulcro le rompe su itinerario de fe. Cree que es imposible que este Jesús termine en el sepulcro. Por eso va temprano al sepulcro buscando posiblemente al muerto, pero le apareció el que vive para siempre.
Según el Evangelio María Magdalena reconoce al resucitado al pronunciar su nombre y allí consolida su vocación misionera con el encargo de anunciarlo vivo en los mismos caminos de Galilea donde lo encontraban siempre. Aprovechemos la fiesta de María Magdalena para pedirle a Jesús que nos permita descubrirlo vivo y contento entre nuestros hermanos.
martes, 21 de julio de 2020
PARIENTES DE JESÚS
“El Evangelio de Hoy”: Mt 12, 46-50
Lectura del santo
Evangelio según san Mateo
En aquel tiempo, estaba Jesús hablando a la gente, cuando
su madre y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablar con él. Uno se
lo avisó: Oye, tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar
contigo." Pero él contestó al que le avisaba: ¿Quién es mi madre y quiénes
son mis hermanos?" Y, señalando con la mano a los discípulos, dijo: Éstos
son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de mi Padre del cielo,
ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre." Palabra del Señor.
Reflexión
La manera de pertenecer
a la familia de Jesús está vinculada a la escucha y práctica de su palabra.
Jesús se encarga de enfatizar por todos lados en los evangelios la importancia
de permanecer unidos a él a través de su palabra. Recordemos cómo le dice Jesús
a Marta en otra ocasión, que María, su hermana, había escogido la mejor parte y
que nadie se la quitaría. Esa mejor parte consistió en quedarse a sus pies
escuchando sus enseñanzas. Jesús tuvo su familia biológica que le enseñó la
vida en la fe de su pueblo, pero poco a poco fue asumiendo su propia misión de
salvación. La nueva familia de Jesús es más amplia y universal. Somos llamados
a pertenecer a ella dándole importancia a la palabra de Dios. La importancia de
la palabra de Jesús es que nos mantiene unidos a él y a su misión. En medio de
muchísimas situaciones de nuestra realidad cotidiana que nos amenazan con
distraernos de lo verdaderamente importante que es seguir a Jesús, su palabra
nos hace centrar en lo esencial.
lunes, 20 de julio de 2020
CONVERSIÓN = SIGNOS DE AMOR
"El Evangelio de Hoy": Mt 12, 38-42
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, algunos de los escribas
y fariseos dijeron a Jesús: Maestro, queremos ver un signo tuyo." Él les
contestó: -Esta generación perversa y adúltera exige un signo; pero no se le
dará más signo que el de Jonás. Tres días y tres noches estuvo Jonás en el
vientre del cetáceo; pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en
el seno de la tierra. Cuando juzguen a esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y
harán que la condenen, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás,
y aquí hay uno que es más que Jonás. Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur
se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la
tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que
Salomón." Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
Estamos en las « fines » del
mundo. La señal es la presencia de Jesús acompañando nuestras vidas, amándonos,
perdonándonos. No esperemos señales espectaculares y apocalípticas. Produzcamos
señales de fraternidad, de salud y de justicia... para eso el señor está con
nosotros y nos alimenta con su palabra, para que vivamos nuestra conversión al
servicio de nuestros hermanos más necesitados. Convertirse no es pasar de
una comunidad cristiana a otra ni es ir de iglesias en iglesias en un tránsito
estéril y vacío de verdad y sinceridad, la conversión es esforzarnos por
cambiar nuestras maneras de reaccionar frente a la realidad, priorizando la
atención a quienes están a nuestro lado en la vida de cada día. No nos
desesperemos ni perdamos el juicio frente al covid19 y sus consecuencias. No
entreguemos nuestro corazón a los
problemas y dificultades, sigamos confiando en Dios y en la capacidad que Él
nos da para afrontar nuestras dificultades en la vida, con fe y esperanza
activa.
domingo, 19 de julio de 2020
CRECER JUNTOS
“El Evangelio de Hoy”: Mt 13,
24-43
Lectura del santo evangelio según san Mateo
En aquel tiempo, Jesús propuso otra- parábola a la gente: -
«El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo;
pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del
trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció
también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: "Señor,
¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?" Él les
dijo: "Un enemigo lo ha hecho." Los criados le preguntaron:
"¿Quieres que vayamos a recogerla? Pero él les respondió: "No, que,
al arrancar la cizaña, podrían arrancar también el trigo. Déjenlos crecer juntos
hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: «Arranquen
primero la cizaña y átenla en gavillas para quemarla, y el trigo almacénenlo en
mi granero.» Palabra del Señor. (Versión corta)
REFLEXIÓN
Déjenlos crecer juntos hasta la siega. Uno de los fenómenos
más característicos de nuestra época es, sin duda, la contestación y la
protesta, consecuencia del malestar que se experimenta en una sociedad
conflictiva y en nosotros. Sin duda, la contestación es algo necesario para
purificar nuestra sociedad. Y la fe cristiana puede y debe ser fuente dinámica
de comportamiento contestatario. Pero no por esto es positivo contestar
cualquier cosa y de cualquier manera. No toda protesta y toda condena es
igualmente constructiva en la búsqueda titubeante de una nueva sociedad.
También la contestación necesita ser criticada y purificada.
Hay una protesta amargada que
nace de la frustración y la agresividad, y que difícilmente puede aportar nada
válido al nacimiento de un hombre nuevo. Hay una protesta que surge de la intolerancia,
el fanatismo y la intransigencia, y que fácilmente puede acentuar las divisiones,
las discordias y los partidismos, haciendo más difícil el esfuerzo común
necesario para una transformación social.
Hasta la lucha contra la epidemia del covid 19 necesita vivirse de
manera corresponsable, siendo parte de la solución.
De manera fácil e irresponsable
tendemos a «clasificar» y etiquetar a las personas de progresistas o
conservadores, vanguardistas o integristas, izquierdas o derechas, dividiendo
de nuevo el mundo en «buenos y malos» y condenando a quien no coincide
con nuestra particular visión de las cosas. Así empobrecemos nuestra capacidad
de diálogo y colaboración, adoptando posturas previas que nos encierran en
nuestra propia posición y nos colocan falsamente por encima de los demás.
Cuántas veces una condena fácil e indiscriminada de los demás, no es sino una
manera infantil de querer ocultar la propia mediocridad y la incapacidad de
actuar de manera más constructiva y comprometida.
No se trata de acallar nuestra
conciencia crítica, sino de saber asumir nuestra propia responsabilidad con
lucidez, sin ver siempre en los demás «cizaña» que hay que arrancar y en nosotros
«trigo limpio» que hay que respetar. No es suficiente recriminar a
otros, lamentarse de las estructuras existentes o descargar nuestra
responsabilidad, considerando siempre las injusticias consecuencia del pecado
de los demás. También en cada uno de nosotros hay «cizaña» que debe desaparecer.
sábado, 18 de julio de 2020
ANTE LA AMENAZA, JESÚS DA VIDA
“El Evangelio de Hoy”: Mt 12, 14-21
Lectura del santo evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, los fariseos planearon el modo de acabar con Jesús. Pero Jesús se enteró, se marchó de allí y muchos le siguieron. Él los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran. Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías: "Miren a mi siervo, mi elegido, mi amado, mi predilecto. Sobre él he puesto mi espíritu para que anuncie el derecho a las naciones. No porfiará, no gritará, no voceará por las calles. La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará, hasta implantar el derecho; en su nombre esperarán las naciones." Palabra del Señor.
Reflexión
Los fariseos planean la forma de matar a Jesús. Pero Jesús, viviendo a plenitud su misión, está empeñado en dar vida, sanar, mejorar salvar la vida de los que encuentra en las comunidades. El evangelio de hoy nos habla de Jesús como el siervo elegido tiene el poder del Espíritu, por eso todas sus acciones son en favor de la vida amenazada y atropellada. Las naciones de todo el mundo están a la espera de la justicia divina y Jesús es la justicia, es la paz, es el amor. Él con su vida, con su muerte y con su gloriosa resurrección es el triunfo de la vida sobre toda forma de injusticia y de muerte. Y sin embargo, Jesús pide que no se diga nada. Eso es humildad. No tiene por misión discutir y vocear sino mostrar con su propia vida el amor misericordioso de Dios. Pidamos a Nuestra Señora del Carmen que nos inspire el camino y los gestos a vivir para seguir subiendo hacia el Carmelo del Reino de Dios.
viernes, 17 de julio de 2020
LO PERMITIDO ES LA VIDA
“El Evangelio de Hoy”: Mt 12,1-8
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
Un sábado de aquéllos, Jesús atravesaba un sembrado; los
discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas. Los
fariseos, al verlo, le dijeron: "Mira, tus discípulos están haciendo una
cosa que no está permitida en sábado". Les replicó: "¿No han leído lo
que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de
Dios y comieron de los panes presentados, cosa que no les estaba permitida ni a
él ni a sus compañeros, sino sólo a los sacerdotes. ¿Y no han leído en la Ley
que los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa?
Pues les digo que aquí hay uno que es más que el templo. Si comprendieran lo
que significa "quiero misericordia y no sacrificio", no condenarían a
los que no tienen culpa. Porque el Hijo del hombre es señor del sábado." Palabra
del Señor.
Reflexión
En toda organización social existe lo formal, visible y
estructural y existe lo que motiva todo eso, lo inspira y le da sentido. Es lo mismo
para las tradiciones religiosas. Se van formando poco a poco a partir de
experiencias personales que van siendo reconocidas y asumidas por otras
personas hasta formar comunidades y comuniones de comunidades que terminan
siendo grandes y necesitan dotarse de normas para poder sostenerse y mostrar
unidad. Las religiones e iglesias existen como caminos, canales o medios
organizados para guiar las personas hacia la salvación, la realización o felicidad.
Por eso creo que no deben analizar lo que pasa entre sus miembros no en función
de que vulnere una de sus normas o mandamientos internos, sino en cuanto ayude
o no a las personas en su marcha hacia Dios y su Reino.
El Evangelio de Hoy nos recuerda la actitud y enseñanza de
Jesús en este sentido: el hombre es señor del sábado. La importancia de vivir
la misericordia y de no condenar a los que no tienen culpa. Lo que constituye
culpa es lo que reduce y quita la vida, lo que no permite que las personas
estén en salud y vivan la alegría de saberse hijos e hijas amados de Dios. Así
que pidamos a Jesús que nos afiance en la defensa de la vida y en la práctica
de la misericordia. Hagamos hasta lo imposible por defender a los demás,
especialmente a los más frágiles y amenazados de nuestros espacios de vida.
jueves, 16 de julio de 2020
VENGAN A MÍ
“El Evangelio de Hoy”: Mt 11, 28-30
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, Jesús exclamó: "Vengan a mí todos los
que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen con mi yugo y aprendan
de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán su descanso. Porque mi
yugo es llevadero y mi carga ligera".Palabra del Señor.
Reflexión
En La Fiesta de Nuestra Señora del Carmen, Jesús nos invita a su escuela, a aprender de él, a
alimentarnos de su vida y de todos los detalles enfatizados por su práctica.
Como seguidores de Jesús tenemos que asumir los valores del Evangelio que son
siempre actuales y transformadores. Es asumiendo este Evangelio que se
construye el Reino de Dios. Jesús nos enseña a resistirnos a las
corrientes de nuestra sociedad que de acomoda a ritmos de vida inhumanos e
indignos. Seremos sabios y felices cuando seamos capaces de vivir la enseñanza
de Jesús.
Jesús coloca a los pequeños como expertos del Reino y los
sabios de este mundo tienen que escuchar en la cátedra de esos pobres y
sencillos que son capaces de confiar en el proyecto salvífico de Dios. El amor
libre y gratuito de Dios está al comienzo de toda su acción. Desde este amor
seremos capaces de comprender su llamado y de solidarizarnos con los necesitados.
Veremos que así el yugo de Jesús es suave porque tiene su raíz en el amor.
Aprendamos hoy de él y sintamos su alivio y fortaleza.
miércoles, 15 de julio de 2020
SABIDURÍA Y DECISIÓN
“El Evangelio de Hoy”: Mt 11, 25-27
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, exclamó Jesús: "Te doy gracias,
Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y
entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha
parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más
que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se
lo quiera revelar." Palabra del Señor.
Reflexión
Reconocer en Jesús el rostro de Dios cuidando a los más
necesitados es una muestra de gran y profunda sabiduría. Ser sabios es asumir
las actitudes que cuiden la vida y la impulsen hacia la eternidad. No vivir de
la inmediatez sino trascender el espacio y el tiempo para internarse en el
misterio mismo de nuestra existencia como imagen y semejanza de Dios. Esto,
solo los pequeños lo pueden comprender, solo ellos pueden entrar en este
misterio.
Seamos sabios, aprendamos a vivir en comunión. No nos
dejemos arrastrar por la ignorancia y la falta de verdadera instrucción. Nunca
pongamos nuestra seguridad en lo que “sabemos”, ni en lo que tenemos o podamos.
Depositemos nuestra confianza en el Señor que elevará infinitamente nuestras
capacidades hasta dotarnos de la decisión de darlo todo por los demás sin
buscar beneficios particulares. La sabiduría que busca dominar los otros, solo
aporta, dolor, sufrimientos, desigualdades e injusticias. Como Jesús,
coloquemos en alto el valor de la persona en su singularidad y el valor del
amor como una dinámica de transformación de las relaciones humanas.
martes, 14 de julio de 2020
DIOS Y NOSOTROS
“El Evangelio de Hoy”: Mt 11, 20-24
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades
donde había hecho casi todos sus milagros, porque no se habían convertido:
"¡Ay de ti, Corazaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se
hubieran hecho los milagros que en ustedes, hace tiempo que se habrían
convertido, cubiertas de sayal y ceniza. Les digo que el día del juicio les
será más llevadero a Tiro y a Sidón que a ustedes. Y tú, Cafarnaún, ¿piensas
escalar el cielo? Bajarás al infierno. Porque si en Sodoma se hubieran hecho
los milagros que en ti, habría durado hasta hoy. Les digo que el día del juicio
le será más llevadero a Sodoma que a ti." Palabra del Señor.
Reflexión
Captar la acciòn de Dios a nuestro favor y agradecerle con nuestro cambio de vida. ¿Somos agradecidos, indiferentes o simplemente pedimos
más y más? Es muy importante estar atentos para identificar las maravillas de
Dios en nuestro favor. No se trata solamente de grandiosos o espectaculares
milagros. El hecho de existir, tener una familia, contar con amigos y amigas,…
La vida nos invita a la conversión, al cambio a favor de la vida
misma pues la gloria de Dios es que vivamos. Sabemos que a Dios no le añade
nada nuestra gratitud, nuestras alabanzas o bendiciones, pero a nosotros sí nos
hace bien ser agradecidos frente a Dios y frente a nuestros hermanos.
Lo que nos pide es conversión, que aprendamos de él. Jesús
se queja de la falta de conversión de Corazaín, Betsaida y Cafarnaúm donde él
había dejado ver la presencia de Dios salvando a su pueblo, con signos y
señales evidentes. La comparación con el juicio de Dios sobre otras naciones,
como Tiro y Sidón, o Sodoma y Gomorra, evidencia la resistencia del pueblo a ver
con claridad el camino del Reino y a aceptar los valores propuestos por Jesús.
La gente se admira por la vida y la obra de Jesús, pero sigue siempre en lo
mismo. La conversión a los auténticos valores del Evangelio exige conversión,
testimonio y compromiso. Somos llamados a encontrar la manera de hacer algo por
los demás, como muestra de conversión.
lunes, 13 de julio de 2020
CONFRONTACIÓN
“El Evangelio de Hoy”: Mt 10, 34-11,1
Lectura del santo evangelio según san
Mateo:
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: "No
piensen que he venido a la tierra a sembrar paz; no he venido a sembrar paz,
sino espadas. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su
madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su
propia casa.
El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es
digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de
mí; y el que no coge su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su
vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará. El que les
recibe a ustedes me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado;
el que recibe a un profeta porque es profeta tendrá paga de profeta; y el que
recibe a un justo porque es justo tendrá paga de justo. El que dé a beber,
aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pobrecillos, sólo
porque es mi discípulo, no perderá su paga, os lo aseguro."
Cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce
discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en sus ciudades. Palabra
del Señor.
Reflexión
optar por Seguir a Jesús lleva consigo un estilo de vida consecuente con su persona y su enseñanza. Jesús nos habla en el evangelio de hoy de realidades que
nos chocan. Se trata de la formulación de un conflicto por parte de Jesús ante
la forma como algunos sectores de la sociedad rechazan la propuesta del Reino.
Los enemigos no están lejos; pueden ser gente del mismo pueblo, que ha dejado
sus expectativas en manos de las autoridades y, por consiguiente, desconfían de
Jesús. Cuando aceptamos la propuesta de Jesús, estamos enfrentados a quienes la
rechazan. El enfrentamiento entre familiares, que normalmente tienen relaciones
de afecto, es una forma de romper con las formas habituales, aparentemente
armónicas, pero que en verdad están viciadas y corrompidas.
Sólo quien deja toda atadura para seguir a Jesús, es
también libre para ir hasta las últimas consecuencias de su seguimiento. Jesús
asegura y da confianza a sus enviados afirmándoles que quien los acoge lo está
acogiendo a él mismo. No se trata de llevar una vida de enemistad y de odio si
no de optar por Jesús y su proyecto de vida. A partir de ahí, encontraremos las
fuerzas para atravesar cualquier situación personal y comunitaria, con la
fuerza de Jesús y la compañía de su Espíritu.
sábado, 11 de julio de 2020
APRENDAMOS DEL MAESTRO
“El Evangelio de Hoy”: Mt 10, 24-33
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: "Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro, y al esclavo como su amo. Si al dueño de la casa lo han llamado Belzebú, ¡cuánto más a los criados! No les tengan miedo, porque nada hay cubierto que no llegue a descubrirse; nada hay escondido que nollegue a saberse. Lo que les digo de noche díganlo en pleno día, y lo que escuchen al oído, pregónenlo desde la azotea. No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, teman al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo. ¿No se venden un par de gorriones por unos cuartos? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga su Padre. Pues ustedes hasta los cabellos de la cabeza tienen contados. Por eso, no tengan miedo; no hay comparación entre ustedes y los gorriones. Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo." Palabra del Señor.
Reflexión
El miedo es algo que aprendemos desde niños, que heredamos y padecemos. ¿Cómo liberarnos de este flagelo paralizante? No tener miedo, aunque los perseguidores sean aparentemente más poderosos que los profetas. Ayer, como hoy, los buenos misioneros y misioneras han sido señalados, acusados, perseguidos y eliminados; sin embargo, hoy como ayer, Jesús y su proyecto se abren camino con creatividad y alegría. A pesar de los matan el cuerpo y de quienes ponen barreras a la vida, a la justicia, al evangelio, Jesús, con la seguridad que le otorga el Padre, convoca a la rebeldía de predicar públicamente, a la luz del día y con fuerte voz, para que todo el mundo sepa que su proyecto es capaz de transformar la humanidad.
El poder de Dios y la sabiduría del espíritu acompañan toda acción misionera. La presencia de Dios nunca es relativa, es siempre una fuerza evidente que ayuda a conocer la realidad y a transformarla con los criterios del evangelio. Proclamar la confianza en Jesús es tener de nuestra parte la confianza de Dios. No olvidemos que, si ha habido, hay y habrá falsos cristianos y misioneros, éstos, no pueden ser el ejemplo, si no, el desafío a
superar. Dejemos que Jesús sea nuestro modelo y sigámosle con confianza y fe. Él nos acompañará siempre con amor y ternura y, eso, vencerá nuestro miedo.
viernes, 10 de julio de 2020
VIVIR Y COMPARTIR EL EVANGELIO
“El Evangelio de Hoy”: Mt 10,16-23
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: "Miren que les mando como ovejas entre lobos; por eso, sean sagaces como serpientes y sencillos como palomas. Pero no se fíen de la gente, porque los entregarán a los tribunales, los azotarán en las sinagogas y les harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así darán testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando los arresten, no se preocupen de lo que vais a decir o de cómo lo dirán: en su momento se les sugerirá lo que tienen que decir; no serán ustedes los que hablen, el Espíritu de su Padre hablará por ustedes. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos los odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará. Cuando les persigan en una ciudad, huyan a otra. Porque les aseguro que no terminarán con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre." Palabra del Señor.
Reflexión
Si no existe una diferencia clara entre quienes siguen a Jesús y el resto de la humanidad es que en el fondo no lo estamos siguiendo de verdad. Conocemos muy bien todos los tipos de lobos que se han desarrollado a través de la historia de la humanidad. Incluso hemos llegado a afirmar que el hombre es lobo para el hombre. El envío como ovejas en medio de lobos es una manifestación del ambiente adverso en que Jesús, y luego las comunidades cristianas, realizan su proyecto. Lobos depredadores de la paz, de la justicia, de la tierra de los agricultores, de las ovejas de los pastores y del producto de los pescadores. Lobos que representan a las autoridades religiosas y políticas en Israel y a todas las organizaciones y personas que anidan en su corazón intereses de poder y de dominio sobre sus hermanos.
La realización del mandato misionero puede terminar en persecuciones, calumnias y degradaciones. Ésa fue la suerte de los apóstoles y de las primeras comunidades. Conocemos también a miles de mártires de nuestra época que no han temido a entregar sus vidas en defensa de los necesitados. El súper poder de los lobos de ayer y de hoy, capaces de promover sus intereses e imponerlos a base de dinero y de injusticias, frente a las ovejas mansas y desprovistas, constituyen un gran reto para los cristianos y cristianas de hoy. Estamos obligados a incentivar la creatividad, la audacia y a la irrestricta confianza en el Espíritu del Resucitado, quien nos revelará las palabras y los gestos a mostrar para vivir nuestra misión mística y profética en medio de nuestra realidad.
jueves, 9 de julio de 2020
REINO DE DIOS Y SALUD
“El Evangelio de Hoy”: Mt 10,7-15
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: "vayan y
proclamen que el reino de los cielos está cerca. Curen enfermos, resuciten
muertos, limpien leprosos, echen demonios. Lo que han recibido gratis, denlo
gratis.
No lleven en la faja oro, plata ni calderilla; ni tampoco
alforja para el camino, ni túnica de repuesto, ni sandalias, ni bastón; bien
merece el obrero su sustento. Cuando entren en un pueblo o aldea, averigüen
quién hay allí de confianza y quédense en su casa hasta que se vayan. Al entrar
en una casa saluden; si la casa se lo merece, la paz que le desean vendrá a
ella. Si no se lo merece, la paz volverá a ustedes. Si alguno no los recibe o
no los escucha, al salir de su casa o del pueblo, sacudan el polvo de los pies.
Les aseguro que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra que
a aquel pueblo." Palabra del Señor.
Reflexión
Si analizamos cómo vive la Iglesia hoy la misión
encomendada por Jesús, vamos a encontrar una gran variedad de prácticas, las
mayorías apartada de las recomendaciones del Maestro. Ser apóstol es salir con
lo recibido gratis para ponerlo gratuitamente al servicio de la comunidad. El
envío misionero consiste en anunciar que el Reino Dios está cerca. Un Reino que
se hace visible cuando los ciegos ven, los cojos caminan, los tristes cantan,
los temerosos confían, los abatidos recobran la esperanza, los desempleados
trabajan y los pobres entonan el magníficat de la dignidad de los hijos de Dios.
Tenemos que encontrar la manera de que nuestra fe vivida
como una misión comunitaria que vaya corrigiendo los males de nuestro tiempo. ¿Conocemos
los desempleados de nuestras comunidades y hacemos algo por ellos? ¿Cuál es la
realidad de los pobres al interior y fuera de nuestras comunidades cristianas?
Sabemos que ninguna comunidad tiene la solución para todos los problemas, pero
Jesús nos envía, tenemos que ir humildemente en su nombre y accionar: vivir
nuestra misión como un acompañamiento mutuo, de manera que podamos ser
acogedores y fraternos, al estilo y al modo de Jesús.
No se trata de que la comunidad escoja a unos cuantos y los
segregue del común de los fieles para especializarlos, sino de que todos nos sintamos
discípulos enviados por Jesús, como misioneros activos, en medio de nuestras
familias y comunidades, para que sientan que el amor de Dios y la solidaridad
nuestra conducen y sostienen en la búsqueda de soluciones de los problemas,
sintiéndonos acompañados y animados por el Resucitado…
miércoles, 8 de julio de 2020
VAYAN Y PROCLAMEN
“El Evangelio de Hoy”: Mt 10, 1-7
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, Jesús llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia. Éstos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo, el publicano; Santiago el Alfeo, y Tadeo; Simón el Celote, y Judas Iscariote, el que lo entregó. A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: "No vayan a tierra de gentiles, ni entren en las ciudades de Samaria, sino vayan a las ovejas descarriadas de Israel. Vayan y proclamen que el reino de los cielos está cerca." Palabra del Señor.
Reflexión
Dios nos ha creado como personas y nos ha dado una peculiaridad. El Evangelio de Hoy nos presenta la vocación de los 12 apóstolesllamados cada uno por su nombre. Este detalle nos revela que Jesús escoge a las personas con todo lo que ello significa: su realidad, su familia, su apellido y su historia. La cantidad, 12, es un número que encontramos en diferentes partes de la Biblia. Es un número simbólico que nos habla del Pueblo de Dios hasta ese
momento reducido a Israel, y que, a partir de Jesús, abre el llamado a todos los hombres y mujeres que se identifiquen con su proyecto liberador.
El envío a la misión no se hace sin herramientas. El poder para expulsar demonios, para sanar y para curar dolencias es fruto de los aprendizajes hechos en el discipulado; ahora los misioneros tienen más claridad, han visto y han creído en el Maestro. Las recomendaciones de ir primero a las ovejas descarriadas de Israel forman parte de una estrategia pedagógica. No olvidemos que la Iglesia existe para la misión de mostrar la presencia de Dios salvando, no es para instalarse en su interior.
martes, 7 de julio de 2020
TRABAJADORES DE DIOS
“El Evangelio de Hoy”: Mt 9, 32-38
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, presentaron a Jesús un endemoniado mudo. Echó al demonio, y el mudo habló. La gente decía admirada: "Nunca se ha visto en Israel cosa igual." En cambio, los fariseos decían: "Éste echa los demonios con el poder del jefe de los demonios." Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, anunciando el Evangelio del reino y curando todas las enfermedades y todas las dolencias. Al ver a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: "La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rueguen, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies." Palabra del
Señor.
Reflexión
Jesús continúa su misión y afirma que el trabajo es abundante, pero muy pocos quienes se arriesgan a realizarlo. El mudo endemoniado estaba silenciado por los poderes demoníacos de las estructuras injustas que lo excluyeron de sus mínimos derechos. La sanación incomoda a quienes han sostenido la estructura injusta. Ellos necesitan de los endemoniados, de las hemorroísas y de los leprosos para sostener una religión basada en el miedo y la condenación, a través de falsas doctrinas de pureza y pecado. Jesús devuelve el habla y la dignidad al mudo. Lo santifica, y su santidad es objeto de asombro, de habladurías, señalamientos y persecuciones por parte de quienes
sienten afectadas sus frágiles seguridades de dogmas y preceptos>Así, hoy somos nosotros quienes escuchamos a Jesús y debemos pronunciarnos ante las realidades que padecemos. Antes que hablar de pecados y de condenas, hablemos de las posibilidades que Jesús nos ofrece dentro de una vida fraterna y solidaria… anunciemos la buena noticia de que Dios camina con nosotros y nos ofrece salvación. Comencemos a aprovechar el tiempo dedicándolo a servir a los que tenemos cerca.
lunes, 6 de julio de 2020
VISIBILIZAR A LOS PEQUEÑOS
“El Evangelio de Hoy”: Mt 9,18-26
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se acercó un personaje que se arrodilló ante él y le dijo: "Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, ponle la mano en la cabeza, y vivirá." Jesús lo siguió con sus discípulos. Entretanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años se le acercó por detrás y le tocó el borde del manto, pensando que con sólo tocarle el manto se curaría. Jesús se volvió y, al verla, le dijo: "¡Ánimo, hija! Tu fe te ha curado." Y en aquel momento quedó curada la mujer. Jesús llegó a casa del personaje y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo: "¡Fuera! La niña no está muerta, está dormida." Se reían de él. Cuando echaron a la gente, entró él, cogió a la niña de la mano, y ella se puso en pie. La noticia se divulgó por toda aquella comarca. Palabra del Señor.
Reflexión
¿Cuál es la buena noticia que revela el texto del Evangelio de Hoy? En una sociedad que niega importancia a la mujer y que se rige por códigos machistas y patriarcales excluyentes, Jesús muestra la misericordia de Dios quien no hace distinción de personas. En su caminar misionero, Jesús encuentra, libera y dignifica a dos mujeres. Y un extranjero se convierte en símbolo de fe, ya que cree que Jesús tiene poder sobre la muerte.
La misión de Jesús es la de testimoniar el amor de Dios. Jesús siente la presencia de la mujer que le toca en medio del tumulto, porque, más que las masas, a Jesús le interesan las personas, y que éstas recuperen su dignidad; por eso visibiliza a la mujer, la identifica, la sana y le devuelve su lugar en la sociedad. No quiere avergonzarla sino ponerla en el centro.
¿Y nosotros, qué estamos haciendo por los marginados de hoy? Es muy fácil asociarse a los grupos de poder, a quienes son protagonistas de los movimientos actuales. Es casi “natural”, pero sabemos que el evangelio nos enseña a privilegiar a los más necesitados por la urgencia que implica sanar y salvar su vida. Ánimo, Dios está a nuestro favor. Hagamos lo mismo por quienes comparten nuestra vida día a día.
domingo, 5 de julio de 2020
A LOS CANSADOS, YO LOS ALIVIARÉ
“El Evangelio de Hoy”: Mt 11,
25-30
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo
En aquel tiempo, exclamó Jesús:
- «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor.
Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Vengan a mi todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán su descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.» Palabra del Señor.
- «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor.
Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Vengan a mi todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán su descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.» Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
En este trozo Evangelio de nos encontramos con el llamado de
Jesús al descanso. Todos sentimos algún tipo de cansancio en momentos concretos
de nuestra existencia. Vivimos un exceso de actividades, relaciones, citas,
encuentros, comidas. Por otra parte, el contestador automático, los teléfonos
celulares, tabletas, computadoras de todo tipo,redes sociales, plataformas
múltiples, el correo electrónico, facilitan nuestro trabajo, pero introducen en
nuestra vida una saturación. Estamos en todas partes, siempre localizables,
siempre «conectados». No todos los cansancios se curan durmiendo o tomando
vacaciones.
Necesitamos, más que nada descansar interiormente. Sentir
paz y llenarnos de confianza y esperanza. Cuando nuestros cansancios son
producidos por los ajetreos de la vida, las actividades y el frenesí de las
búsquedas insaciables de efectividad y logros, somos llamados a tomar
conciencia de que no somos Dios. Tenemos que respetar los ritmos naturales de
la vida. El aceleramiento desmedido puede desgastar hasta nuestras mayores
capacidades.
Los seguidores de Jesús hemos de aprender de Él. No basta
«desconectarse» de todo. A la vuelta de vacaciones todo seguirá igual.
Necesitamos vivir más despacio y con mayor sabiduría. Aprender a «ordenar»
nuestra vida: elegir lo importante, relativizar lo accidental, dedicar más
tiempo a lo que nos da paz interior y sosiego. Cuando estamos cansados hasta de
nosotros mismos y nos faltan respuestas a nuestras inquietudes más profundas,
necesitamos volver a Jesús: «Vengan aquí los que están cansados y agobiados y
yo los aliviaré». Hay una paz y un descanso que sólo se puede encontrar en el
misterio de Dios acogido en Jesús.
sábado, 4 de julio de 2020
NUEVO PUEBLO
“El Evangelio de Hoy”: Mt 9, 14-17
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan a Jesús, preguntándole: "¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?" Jesús les dijo: "¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el novio está con ellos? Llegará un día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán. Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto y deja un
roto peor. Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos, porque revientan los odres; se derrama el vino, y los odres se estropean; el vino nuevo se echa en odres nuevos, y así las dos cosas se conservan." Palabra del Señor.
Reflexión
Nosotros conocemos bien la práctica religiosa centrada en lo penitencial, lo sacrificial y todo lo que tiene que ver con la piedad religiosa basada en nosotros mismos y nuestras capacidades para acceder a Dios. Es posible que hayamos oído hablar mucho más del “pecado del hombre” que del amor y la misericordia de Dios. Sin quitarle importancia, Jesús relativiza el ayuno porque, ante la presencia del novio, sólo es tiempo de alegría y de fiesta. Con las máximas sobre lo nuevo y lo viejo, Jesús explica que el nuevo Pueblo de Dios no se puede fundar sobre las viejas bases de la ortodoxia judía, sino sobre los nuevos mandamientos del amor, la solidaridad y la misericordia.
La práctica del ayuno, acompañado de ofrendas y aranceles, beneficiaba especialmente a las autoridades religiosas. Jesús se opone a este tipo de práctica, cuando no va acompañada de acciones concretas a favor de la armonía, la solidaridad y la equidad familiar o comunitaria. Creo que ya es tiempo de crecer en nuestra experiencia religiosa como seguimiento de Jesús y de su práctica amorosa a favor de la gente necesitada. Que el Espíritu Santo nos ilumine y conduzca a vivir la fe en Jesús.
viernes, 3 de julio de 2020
SANTO TOMÁS, FE PROFUNDA
“El Evangelio de Hoy”: Juan 20, 24-29.
Lectura del Santo Evangelio según San Juan.
Tomás, uno de los Doce, de sobrenombre el Mellizo, no
estaba con ellos cuando llegó Jesús. Los otros discípulos le dijeron:
"¡Hemos visto al Señor!". El les respondió: "Si no veo la marca
de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la
mano en su costado, no lo creeré". Ocho días más tarde, estaban de nuevo
los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció
Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo:
"¡La paz esté con ustedes!". Luego dijo a Tomás: "Trae aquí tu
dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: Métela en mi costado. En adelante
no seas incrédulo, sino hombre de fe". Tomás respondió: "¡Señor mío y
Dios mío!". Jesús le dijo: "Ahora crees, porque me has visto.
¡Felices los que creen sin haber visto!". Palabra del señor.
Reflexión
Estando ausente Tomás, los discípulos de Jesús han tenido una experiencia inaudita. En cuanto lo ven llegar, se lo comunican llenos de alegría: “Hemos visto al Señor”. Tomás los escucha con escepticismo. Los discípulos le dicen que les ha mostrado las heridas de sus manos y su costado. Tomás no puede aceptar el testimonio de nadie. Necesita comprobarlo personalmente: “Si no veo en sus manos la señal de sus clavos… y no meto la mano en su costado, no lo creo”. Solo creerá en su propia experiencia. Nos va a enseñar el recorrido que hemos de hacer para llegar a la fe en Cristo resucitado.
A los ocho días, se presenta de nuevo Jesús a sus discípulos. Inmediatamente, se dirige a Tomás. No critica su planteamiento. Sus dudas no tienen nada de ilegítimo o escandaloso. Su resistencia para creer revela su honestidad. Jesús le entiende y viene a su encuentro mostrándole sus heridas. “No seas incrédulo, sino creyente”. Tomás renuncia a verificar nada. Ya no siente necesidad de pruebas. Solo experimenta la presencia del Maestro que lo ama, lo atrae y le invita a confiar. Tomás, el discípulo que ha hecho un recorrido más largo y laborioso que nadie hasta encontrarse con Jesús, llega más lejos que nadie en la hondura de su fe: “Señor mío y Dios mío”.
No nos asustemos al sentir que brotan en nosotros dudas e interrogantes. Las dudas, vividas de manera sana, nos salvan de una fe superficial que se contenta con repetir fórmulas, sin crecer en confianza y amor. Las dudas nos estimulan a ir hasta el final en nuestra confianza en el Misterio de Dios encarnado en Jesús. La fe cristiana crece en nosotros cuando nos sentimos amados y atraídos por ese Dios cuyo Rostro podemos vislumbrar en el relato que los evangelios nos hacen de Jesús. Entonces, su llamada a confiar tiene en nosotros más fuerza que nuestras propias dudas.“Dichosos los que crean sin haber visto”.
jueves, 2 de julio de 2020
"Señor mío y Dios mío"
Lectura del santo evangelio según san Juan
(20,24-29):
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: “Hemos visto al Señor.» Pero él les contestó: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.” A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: “Paz a vosotros.” Luego dijo a Tomás: “Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.” Contestó Tomás: “¡Señor mío y Dios mío!” Jesús le dijo: “¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.” Palabra del Señor
Reflexión
De los primeros elegidos por Jesús sobresalen los Doce apóstoles, entre ellos santo Tomás, quien aparece en un momento clave de la comunidad de discípulos como aquel que duda, que necesita no solo el testimonio de los demás sino también, él mismo ver y tocar. A veces creemos que los llamados por Jesús eran todos personas extraordinarias, especiales. Entre ellos había una diversidad que habla más de la gracia de la llamada que del mérito propio. En ese momento cumbre del encuentro con el resucitado, llama la atención que Tomás no confió en el testimonio de la comunidad. Y ocurre un hecho extraordinario que nos muestra por qué la vida de los discípulos se transformó tan radicalmente y cómo el encuentro con el Resucitado es el nacimiento de la Iglesia no poderosa ni en plenitud de la Verdad. Es la Iglesia humilde, confiada, que se sostiene de su Maestro. Es la Iglesia llena de valentía para anunciar el Evangelio. Es la comunidad que se sabe llamada a comunicar esa buena noticia a todas las gentes. Comunidad devida y misión.
Este Tomás que se integra a la fe de la comunidad por el encuentro con Jesús resucitado, es aquel a quien Jesús no le rechaza hacer la experiencia de que está vivo y para siempre. El arranque de la comunidad no es una idea, ni un poder humano, ni siquiera la lógica de la bondad. Es la vida compartida, entregada y resucitada de su Señor quien pone el dinamismo de la comunidad, a veces perseguida, a veces con dudas, rechazos e incomprensiones. Pero también la Iglesia del Espíritu, de la conciencia de la Misión, católica y apostólica. La fiesta de santo Tomás es significativa para una Iglesia siempre haciéndose, siempre en camino, siempre tocando al Señor en las realidades más urgentes y significativas de hoy.
ÁNIMO HIJO
“El Evangelio de Hoy”: Mt 9,1-8
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, subió Jesús a una barca, cruzó a la otra
orilla y fue a su ciudad. Le presentaron un paralítico, acostado en una
camilla. Viendo la fe que tenían, dijo al paralítico: "¡Ánimo, hijo!, tus
pecados están perdonados." Algunos de los escribas se dijeron: "Éste
blasfema." Jesús, sabiendo lo que pensaban, les dijo: "¿Por qué
piensan mal? ¿Qué es más fácil decir: "Tus pecados están perdonados",
o decir: "Levántate y anda"? Pues, para que vean que el Hijo del
hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados -dijo dirigiéndose al
paralítico-: "Ponte en pie, coge tu camilla y vete a tu
casa." Se puso en pie, y se fue a su casa. Al ver esto, la
gente quedó sobrecogida y alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad. Palabra
del Señor.
Reflexión
El Evangelio de hoy nos presenta un episodio de la actitud
sanadora y solidaria de Jesús. En la cultura de Jesús la parálisis, como otras
enfermedades, eran consideradas consecuencia del pecado de generaciones
anteriores; las personas que las padecían estaban excluidas de la vida social,
económica y religiosa. Sanarlo significaba restablecerlo, perdonarlo al mismo
tiempo. Tal vez lo que más les incomoda a los letrados es la dignificación que
Jesús hace de las personas que han sido tiradas fuera por las estructuras del
poder y los preceptos religiosos. La curación genera asombro en los vecinos;
pero más que eso, es importante rescatar la actitud de alabanza por el perdón y
la curación de uno de los de su comunidad.
Es importante reconocer hoy, también, a las personas que
son capaces de hacer algo por los demás. No nos dejemos influenciar por los
grupos de poder quienes llaman agitadores y farsantes a los que defienden las
causas de los más empobrecidos. Es urgente volver la mirada sobre el carácter
profético de la fe cristiana, tenemos que mostrar signos y gestos de todo tipo
que indiquen que nosotros seguimos a Jesús y aprendemos de su práctica de fe.
En vez de seguir la sociedad de consumo, y de mercado, centrémonos en Jesús.
miércoles, 1 de julio de 2020
VIDA Y DIGNIDAD
“El Evangelio de
Hoy”: Mt 8, 28-34
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo llegó Jesús a la otra orilla, a la región
de los gerasenos. Desde el cementerio, dos endemoniados salieron a su
encuentro; eran tan furiosos que nadie se atrevía a transitar por aquel camino.
Y les dijeron a gritos: "¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Has
venido a atormentarnos antes de tiempo?"
Una gran piara de cerdos a distancia estaba hozando. Los demonios
le rogaron: "Si nos echas, mándanos a la piara". Jesús les dijo:
"vayan". Salieron y se metieron en los cerdos. Y la piara entera se
abalanzó acantilado abajo y se ahogó en el agua. Los porquerizos huyeron al
pueblo y lo contaron todo, incluyendo lo de los endemoniados. Entonces el
pueblo entero salió a donde estaba Jesús y, al verlo, le rogaron que se marchara
de su país. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN
En una sociedad maltratada por la fuerza demoníaca del
imperio romano no es fácil creer en la Buena Noticia. En el Evangelio de hoy
podemos sentir la situación por la que está pasando la gente al leer las descripciones
y los símbolos utilizados por el evangelista para hablar de los endemoniados,
de la piara de cerdos y del lago y la gente. Las autoridades mantienen oprimida
a la población y no le permite vivir en paz. Los endemoniados provienen de sepulcros,
de no vida, quizás la situación en que se encontraban muchas personas,
excluidas y marginadas socialmente.
Llama la atención que nombren a Jesús como Hijo de Dios,
que ha venido antes de tiempo a atormentarles. La realidad de la gente es tan
lamentable que ni siquiera son capaces de distinguir la bondad y cercanía de
Jesús que libera y sana. Desconfían de todo al creer que ya nada les salvará de
la indignidad en la que están inmersos. Jesús aprovecha el momento para seguir
anunciando lo nuevo, su presencia aporta la vida y la dignidad a las personas.
Aunque la gente quedara con miedo, Jesús le anuncia la posibilidad de liberarse
del yugo opresor y seguir andando.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










