EVANGELIO DE HOY
"Vayan y proclamen que el reino de Dios está cerca". San Mateo 10, 7-13.

martes, 31 de diciembre de 2013

DAR GRACIAS A DIOS

 “E l Evangelio de Hoy”: Juan 1,1-18
Lectura del santo evangelio según san Juan:

En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió. Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz. La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.
Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y grita diciendo: "Éste es de quien dije: "El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo."" Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la Ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer. Palabra del Señor.

Reflexión

Hoy es un buen día para agradecer a Dios el don de la vida y las oportunidades compartidas durante el año 2013. Puede ser que los ajetreos de la vida cotidiana no nos hayan permitido vivir conscientemente cada jornada de este tiempo medido en un año, pero podemos estar seguros de que Dios siempre ha estado ahí con nosotros, en las buenas y en las no tan buenas. El texto del Evangelio de Hoy, a primera vista no nos dice gran cosa pues está redactado en un formato bastante teológico y poético. En el fondo, al igual que el día de Navidad, el evangelio nos recuerda que Dios ha sido infinitamente generoso con nosotros al regalarnos a su propio hijo y amarnos en él, sin condición ni límites.

Una invitación a poner en el centro de nuestra vida su palabra y a dejarnos informar, instruir por Jesús para disfrutar desde ya de la vida eterna. Dios, por el amor que nos tiene, nos ha privilegiado con su presencia, con su Encarnación.  Encarnémonos nosotros luchando por la dignidad, la justicia fraterna y solidaria. No olvidemos que Dios se ha encarnado para salvarnos y mostrarnos el camino de la alegría y de la paz. Hagámoslo nosotros con nuestros hermanos y hermanas, mostrémosle buena cara y sobre todo un buen corazón. Celebremos el final de este año en familia, con sana alegría y oremos juntos para que la humanidad desarrolle el sentido del amor que construye la paz. Felicidades.

lunes, 30 de diciembre de 2013

LA PROFETISA ANA HABLA DEL NIÑO JESÚS

 “El Evangelio de Hoy”: Lucas 2,36-40
Lectura del santo evangelio según san Lucas:
En aquel tiempo, había una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana; de jovencita había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.
Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN


Encontramos en El Evangelio de Hoy, el testimonio de una señora ya mayor, servidora del  lado llamado atrio de las mujeres del Templo. Era excluida como mujer, viuda y anciana. Como los demás miembros del “resto de Israel”, Ana esperaba la realización de las promesas de Dios para con su pueblo, y en el niño Jesús, en el momento de ser presentado en el Templo de Jerusalén, reconoce al prometido por Dios. Ana sabe leer los signos de los tiempos y descubre la mano de Dios en la historia y en la cotidianidad de los que visitan el templo. Ana abre sus ojos cansados y viejos y descubre en Jesús al Mesías esperado, al que muchos excluidos como ella esperan para que surja un nuevo orden. El evangelio termina situando  la familia de regreso a Nazaret, donde en un hogar sencillo, pobre y callado, Jesús va a crecer y a fortalecerse en sabiduría. Dios se sigue revelando hoy en la gente sencilla, como el Dios de la vida. Discernamos su presencia y acojámoslo con alegría. 

sábado, 28 de diciembre de 2013

INOCENTES DE AYER Y DE HOY

“El Evangelio de Hoy”: Mateo 2,13-18
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: "Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo." José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta: "Llamé a mi hijo, para que saliera de Egipto." Al verse burlado por los magos, Herodes montó en cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo, en Belén y sus alrededores, calculando el tiempo por lo que había averiguado de los magos. Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías: "Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes; es Raquel que llora por sus hijos, y rehúsa el consuelo, porque ya no viven". Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

La fiesta de los santos inocentes, que hoy celebramos, es buena ocasión para pensar en tantos niños que son maltratados en el mundo haciéndoles trabajar, pasar hambre, siendo abusados por adultos, utilizándolos para guerras, tráfico de estupefacientes o simplemente dejándoles sin educación… Jesús también casi muere por el mandato de Herodes el Grande que manda matar a todos los niños menores de dos años. Y al citar al profeta “de Egipto llamé a mi hijo” identifica a Jesús con el nuevo Moisés que liberará al pueblo de la esclavitud y la opresión. Mateo nos muestra que, al igual que en tiempos de Egipto, el Reino anunciado por Jesús es el nuevo éxodo para el pueblo de Dios. ¿Quién defenderá hoy a los niños víctimas de los macabros planes de los políticos y poderosos económicos sin alma a quienes se le importa que caiga quien caiga con tal de mantener el dominio sobre los otros, al igual que condenamos la acción de Herodes?


Celebrar hoy a los Santos Inocentes es celebrar la memoria dolorosa de los 25.000 niños que mueren cada día de hambre en el mundo, de los dos millones de niños que en la última década fueron asesinados en guerras y los 150 millones de niños que son explotados laboralmente. Ellos son los santos inocentes de hoy, y su celebración debe ser un grito de protesta por tanta infamia y un grito mayor de compromiso cristiano por evitarlo. Hoy es alta la suma de dinero que se están guardando nuestros políticos corrompidos y que debiera ser utilizado para promover la vida educando y produciendo las nuevas generaciones. Pidamos a Jesús que nos haga el regalo de la conciencia una conciencia más crítica y comprometida con la vida y  su defensa, especialmente pensando en la niñez. Amén.

viernes, 27 de diciembre de 2013

SAN JUAN APÓSTOL Y EVANGELISTA

“El Evangelio de Hoy”: Juan 20,2-8

Lectura del santo evangelio según san Juan:

El primer día de la semana, María Magdalena echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto." Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró.. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Palabra del Señor.


REFLEXIÓN

Celebramos hoy la fiesta de San Juan, apóstol y evangelista. Parece ser que Juan era el más joven entre los apóstoles. El evangelio indica que era bien cercano de Jesús y que en la última cena fue quien recostó su cabeza en su pecho. Luego, fue a éste a quien Jesús encomienda su madre antes de morir y a su vez, Jesús se lo encomienda a su madre. El Evangelio de Hoy quiere destacar que Juan fue el primero en creer en la resurrección de Jesús: “Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó”.  


El evangelio según San Juan nos dice que: “la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros”. Este evangelista quiere contar todo “lo que ha contemplado con sus propios ojos, lo que ha oído, lo que tocaron sus manos”. No hay que olvidar que este evangelio fue el último en escribirse, situándose entre los años del 95 al 100 de nuestra era. Juan no faltaba jamás en los acontecimientos más remarcados de Jesús, junto a Pedro y Santiago. Lo acompañó en su agonía en Getsemaní, y fue el único de los Apóstoles que lo vio morir y sepultar. A través de esta relación cercana con Jesús, Juan llegó a comprender que “Dios es amor”. Por eso nos invita a vivir un encuentro personal con Jesús que nos permita experimentar su ternura y amor y a volvernos misioneros testigos de este amor por todas partes. Creer en ese amor que Dios nos tiene y que nos revela en su Hijo Jesús es la base para poder vivir la fe cristiana.

jueves, 26 de diciembre de 2013

EL MARTIRIO DE ESTEBAN

“El Evangelio de Hoy”: Mateo 10,17-22

Lectura del santo evangelio según san Mateo: 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: "No se fíen de la gente, porque les entregarán a los tribunales, les azotarán en las sinagogas y los harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así darán testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando les arresten, no se preocupen de lo que van a decir o de cómo lo dirán: en su momento se les sugerirá lo que tienen que decir; no serán ustedes los que hablen, el Espíritu de su Padre hablará por ustedes. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos les odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará." Palabra del Señor.


REFLEXIÓN

Iniciamos la Octava de Navidad con la fiesta de San Esteban, primer mártir entre los seguidores de Jesús y uno de los primeros elegidos como diácono para servir a los más necesitados de la naciente comunidad. Lo que parece más notorio en la vida de Esteban es su firmeza al profesar su fe en Jesús. Las amenazas no le  detienen, él cree firmemente en Jesús y en su propuesta y por eso está dispuesto a vivir para él. Toda comunidad, todo grupo que siga las huellas de Jesús está convocado y llamado a padecer su misma suerte. Lo dice con mucha claridad el Evangelio. 

Esteban y todos los Esteban que han existido en estos 20 siglos de cristianismo nos ponen los pies en la tierra sabiendo que no seguimos a un triunfalista sino a un servidor que ha sido, a su vez condenado por mostrar un cambio profundo en la manera de relacionarse con Dios y con los demás. En nuestra sociedad, donde el martirio es visto como un absurdo, estamos llamados a aclarar bien lo que creemos para poder vivirlo con autenticidad aunque nos cueste la vida. No olvidemos que nuestra vida es de Dios y él la sabrá bien guardar para él. 

miércoles, 25 de diciembre de 2013

LA ALEGRÍA DE LA NAVIDAD

 “El Evangelio de Hoy”: Juan 1,1-18
 
Lectura del santo evangelio según san Juan
 
En principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió. La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.
Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad
. Palabra del Señor.
 
REFLEXIÓN
 
Hoy celebramos la fiesta del nacimiento de Jesús de Nazaret. En realidad nadie sabe su fecha se nacimiento, pero no es su aniversario lo que celebramos sino su presencia entre nosotros y todo su aporte a la vida y a la humanización y dignificación de ésta. Uno de los aportes más importante de esta fiesta es su poder para juntarnos y celebrar en familia y entre amigos y amigas. En estos encuentros navideños no falta la alegría y el compartir ameno y generoso. Se comparte el tiempo, las vacaciones las cosas, intercambiando regalos… se comparte la alegría.
 
Es precisamente la alegría lo que viene a aportar Jesús en el mundo de acuerdo al texto que leímos anoche en la misa del gallo y del evangelio de hoy. La alegría viene del hecho de contar con Dios… el Emmanuel, Dios con nosotros. Nadie está solo después del nacimiento de Jesús. Él nos ha mostrado con su vida y su ejemplo que Dios está con nosotros y que podemos contar con él. El ángel o mensajero de Dios dice “no teman, yo vengo a anunciarles una Buena Noticia, una gran alegría para todo el pueblo, hoy les ha nacido un salvador”.
 
De manera que Jesús no viene a entristecer a nadie sino a traer la alegría, a combatir el miedo y construir la confianza en el Dios de la vida. Dediquémonos a promover esta alegría aportada por Jesús. Es la alegría que brota del compartir, del servir y donarse a los otros con amor. Atrás la espiritualidad del sacrificio y de la penitencia. Somos amparados por Jesús, busquémoslo a él y tratemos de vivir como él nos enseña. Ese es el camino. Vivamos alegres sin importar las dificultades por las que pasemos. Feliz Navidad.

martes, 24 de diciembre de 2013

EL CREDO DE ZACARÍAS

 “El Evangelio de Hoy”: Lucas 1,67-79
Lectura del santo evangelio según san Lucas:
 
En aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, lleno del Espíritu Santo, profetizó diciendo: "Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo, según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas. Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian; realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán. Para concedernos que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos, anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados. Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz."
Palabra del Señor.

REFLEXIÓN
 
El Evangelio de este día, antes de la celebración de la Navidad, Misa del Gallo, nos trae este siempre impresionante cántico de Zacarías. Después de superar sus dudas y retomar su voz, Zacarías profesa su fe y lo expresa resumiendo su experiencia de Dios a lo largo de la Historia de Salvación. Nosotros también tenemos que vivir nuestro proceso de fe, pendiente de los acontecimientos que Dios produce en nuestras vidas. Si nos descuidamos o distraemos, podemos pasarnos toda nuestra vida sin disfrutar de la presencia salvífica del “Dios-con-nosotros”.
 
Reconociendo el paso de Dios por nuestra vida y su compromiso con nuestro pueblo, podremos testimoniar, con palabras y acciones, nuestra fe y nuestra esperanza. Así, Zacarías anuncia cuál será la misión de su hijo Juan Bautista: Su misión de Juan será preparar la venida del Mesías, lograr un pueblo bien dispuesto a recibirlo. Con esta reflexión estamos concluyendo el Adviento. ¿Nos sentimos preparados para recibir las novedades que Dios nos propone? Abramos nuestros corazones a su presencia y acojamos con alegría y esperanza al Enmanuel. Que tengan feliz cena de Noche Buena.

lunes, 23 de diciembre de 2013

¿QUÉ VA A SER DE NUESTRA ESPERANZA?

“El Evangelio de Hoy”: Lucas 1,57-66
Lectura del santo evangelio según san Lucas:
A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban.
A los ocho días fueron a circuncidar al niño, y lo llamaban Zacarías, como a su padre. La madre intervino diciendo: "¡No! Se va a llamar Juan." Le replicaron: "Ninguno de tus parientes se llama así." Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: "Juan es su nombre." Todos se quedaron extrañados.
Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios. Los vecinos quedaron sobrecogidos, y corrió la noticia por toda la montaña de Judea. Y todos los que lo oían reflexionaban diciendo: "¿Qué va a ser este niño?" Porque la mano del Señor estaba con él. Palabra del Señor.
 
REFLEXIÓN               
 
La duda había dejado a Zacarías, el padre de Juan Bautista, sin voz. Una vez nacido su hijo y puesto su nombre, la confianza vuelve a reinar en su corazón y comienza a alabar y bendecir a Dios por el regalo recibido de manera maravillosa. Juan ha sido llamado a preparar el camino, a invitar al cambio de vida para acoger al Mesías. Nosotros también hemos estado tres semanas preparándonos para celebrar la presencia del Emmanuel. El tiempo de Adviento es preparación a la Navidad del Señor en la medida en que es tiempo de preparación de nuestro encuentro con Jesús.
 
 
El Señor cumplirá su promesa y nos invita a un cambio radical en vistas a la acogida que le daremos al acoger a los pequeños, pobres y marginados de hoy. Somos invitados a creer y mantener la voz, a ver la presencia sencilla del Dios con nosotros. No olvidemos nunca que no se trata de hablar mucho y mostrar así sabiduría, se trata de dejarnos sensibilizar por la vida y la obra de Jesús. Siguiéndolo a él, perdonemos hasta lo imperdonable, mostrémonos generosos y dispuesto a todo por servir a los demás, no perdamos tiempo sufriendo lo pasado; hoy tenemos la oportunidad de acoger confiadamente a Jesús y avanzar con él hacia la alegría plena. ¿Qué va a ser de nuestra esperanza?

domingo, 22 de diciembre de 2013

ESPERIENCIA INTERIOR

“El Evangelio de Hoy”: Mateo 1,18-24

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: "José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados." Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta: "Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros"." Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer. Palabra del Señor.


Reflexión invitada : EXPERIENCIA INTERIOR
JOSÉ ANTONIO PAGOLA


El evangelista Mateo tiene un interés especial en decir a sus lectores que Jesús ha de ser llamado también “Emmanuel”. Sabe muy bien que puede resultar chocante y extraño. ¿A quién se le puede llamar con un nombre que significa “Dios con nosotros”? Sin embargo, este nombre encierra el núcleo de la fe cristiana y es el centro de la celebración de la Navidad.


El misterio de Dios tiene, sin duda, sus caminos para hacerse presente en cada vida. Pero se puede decir que, en la cultura actual, si no lo experimentamos de alguna manera dentro de nosotros, difícilmente lo hallaremos fuera. Por el contrario, si percibimos su presencia en nuestro interior, nos será más fácil rastrear su misterio en nuestro entorno.


¿Es posible? El secreto consiste, sobre todo, en saber estar con los ojos cerrados y en silencio apacible, acogiendo con un corazón sencillo esa presencia misteriosa que nos está alentando y sosteniendo. No se trata de pensar en eso, sino de estar “acogiendo” la paz, la vida, el amor, el perdón… que nos llega desde lo más íntimo de nuestro ser.


Es normal que, al adentrarnos en nuestro propio misterio, nos encontremos con nuestros miedos y preocupaciones, nuestras heridas y tristezas, nuestra mediocridad y nuestro pecado. No hemos de inquietarnos, sino permanecer en el silencio. La presencia amistosa que está en el fondo más íntimo de nosotros nos irá apaciguando, liberando y sanando.


El misterio último de la vida es un misterio de bondad, de perdón y salvación, que está con nosotros: dentro de todos y cada uno de nosotros. Si lo acogemos en silencio, conoceremos la alegría de la Navidad.

viernes, 20 de diciembre de 2013

HÁGASE EN MÍ SEGÚN TU PALABRA

“El Evangelio de Hoy”: Lucas 1,26-38
Lectura del santo evangelio según san Lucas:
A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin."
Y María dijo al ángel: "¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?" El ángel le contestó: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible." María contestó: "Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra." Y la dejó el ángel. Palabra del Señor.
 
REFLEXIÓN
¿Qué podrá Dios estarnos pidiendo hoy a ti y a mí? María, termina afirmando, "Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra." Ella ha escuchado la palabra de Dios y se pone a sus órdenes. ¿Cuál es la palabra que Dios te dice a ti hoy?  No es nada fácil el ejercicio de discernir cuál es la voluntad de Dios para cada persona, pero es  una experiencia  que debemos buscar si queremos vivir nuestra vocación humana y cristiana adecuadamente. Fijémonos que si es voluntad de Dios siempre apuntará hacia la vida, anunciará la mejoría, cumplirá la promesa de Dios de salvar y alegrar. Todo lo que promueve a las personas y la Creación integral de Dios, forma parte de su voluntad.
 
Dios no nos asustará enviándonos una criatura celestial a decirnos lo que quiere que hagamos, tenemos que descubrir nuestra vocación en medo de la realidad de cada día. A  veces Dios nos estará pidiendo lo contrario de lo que nosotros planeamos y como María tendremos que hacernos preguntas y buscar aclaración antes de decidirnos a colaborar con Dios en su afán de salvar la humanidad. Hay muchos ángeles sin alas hoy hablándonos de parte de Dios. Seamos atentos a escucharlos y generosos para responder como María: "Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra."

jueves, 19 de diciembre de 2013

NO TENGAS MIEDO, CONFÍA Y ESPERA

 “El Evangelio de Hoy”: Lucas 1,5-25

Lectura del santo evangelio según san Lucas:

En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote llamado Zacarías, del turno de Abías, casado con una descendiente de Aarón llamada Isabel. Los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin falta según los mandamientos y leyes del Señor. No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos eran de edad avanzada.
Una vez que oficiaba delante de Dios con el grupo de su turno, según el ritual de los sacerdotes, le tocó a él entrar en el santuario del Señor a ofrecer el incienso; la muchedumbre del pueblo estaba fuera rezando durante la ofrenda del incienso. Y se le apareció el ángel del Señor, de pie a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías se sobresaltó y quedó sobrecogido de temor. Pero el ángel le dijo: "No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan. Te llenarás de alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento. Pues será grande a los ojos del Señor: no beberá vino ni licor; se llenará de Espíritu Santo ya en el vientre materno, y convertirá muchos israelitas al Señor, su Dios. Irá delante del Señor, con el espíritu y poder de Elías, para convertir los corazones de los padres hacia los hijos, y a los desobedientes, a la sensatez de los justos, preparando para el Señor un pueblo bien dispuesto."
Zacarías replicó al ángel: "¿Cómo estaré seguro de eso? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada." El ángel le contestó: "Yo soy Gabriel, que sirvo en presencia de Dios; he sido enviado a hablarte para darte esta buena noticia. Pero mira: te quedarás mudo, sin poder hablar, hasta el día en que esto suceda, porque no has dado fe a mis palabras, que se cumplirán en su momento."
El pueblo estaba aguardando a Zacarías, sorprendido de que tardase tanto en el santuario. Al salir no podía hablarles, y ellos comprendieron que había tenido una visión en el santuario. Él les hablaba por señas, porque seguía mudo. Al cumplirse los días de su servicio en el templo volvió a casa. Días después concibió Isabel, su mujer, y estuvo sin salir cinco meses, diciendo: "Así me ha tratado el Señor cuando se ha dignado quitar mi afrenta ante los hombres."  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

"No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan”. ¿No es extraño que Zacarías dude de la revelación que le hace el mensajero de Dios?  ¿Cuántas veces había esta pareja pedido a Dios poder tener un hijo? Pero a la hora de Dios atenderle, está lleno de miedo y de duda. A nosotros nos pasa lo mismo, hacemos peticiones a Dios que ni creemos que él pueda escucharnos. Así que aprovechemos este día para pedirle a Jesús que nos enseñe a orar y a esperar activamente que Dios nos responda. Dios termina siempre atendiendo a quien lo invoca y le pide con sinceridad.  


Si nos mantenemos haciendo el bien y buscando hacer la voluntad de Dios al igual que Zacarías e Isabel, por qué vamos a dudar de que Dios nos atienda. En esta familia se confirma que la necesidad de los seres humanos está muy cerca del corazón de Dios. Juan el Bautista será un personaje grande y estará al servicio de Dios como precursor de Jesús que irá preparando el camino del pueblo para recibir al prometido salvador. No nos desesperemos ante nuestras situaciones desagradables, sigamos trabajando afanosamente, orando y confiando. Dios cumplirá su parte pues él nos ama.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

DIOS ESTÁ PRESENTE, ESCUCHÉMOSLO

 “El Evangelio de Hoy”: Mateo 1,18-24

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: "José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados."
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta: "Miren: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros"." Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer. Palabra del Señor.


REFLEXIÓN


Dios interviene en el interior de las personas haciéndolas discernir su voluntad. El evangelista San Mateo parece estar diciéndonos que Jesús debe ser llamado Emmanuel, Dios con nosotros. Eso es lo que celebraremos en Navidad, la encarnación de Dios en Jesús, su aproximación a nosotros y a nuestra historia convulsionada por todo tipo de barbaridades miserables y dolorosas. Somos invitados a buscar a Dios en nuestro interior, a escucharle hablarnos en el silencio profundo y misterioso de nuestra interioridad. 

Es la experiencia de José, quien nos sitúa El Evangelio de Hoy, soñando la voluntad de Dios y aceptándola. Nosotros somos más prontos a hablar que a escuchar, eso no nos ayuda a encontrar a Dios y disfrutar de su presencia. Si bien, cuando hay que hablar debemos hacerlo sin tardar, también es cierto que primero hay que saber lo que vamos a decir y en qué medida aportaremos algo positivo y duradero con lo que digamos. José es libre toma la decisión de abandonar su proyecto con María, pero reflexiona, escucha a Dios y reorienta su decisión hacia el verdadero amor.

martes, 17 de diciembre de 2013

JESÚS: CONTINUACIÓN Y RUPTURAS

 “El Evangelio de Hoy”: Mateo 1,1-17

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán. Abrahán engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Farés y a Zará, Farés a Esrón, Esrón a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón engendró, de Rahab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed a Jesé, Jesé engendró a David, el rey.
David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abías, Abías a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatán, Joatán a Acaz, Acaz a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amós, Amós a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia.
Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaquín, Eliaquín a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eliud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.
Así, las generaciones desde Abrahán a David fueron en total catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta el Mesías, catorce. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Este texto puede resultarnos un tanto pesado por el género mismo de expresión en el que está escrito, enmarcado entre los textos de genealogías. Estos escritos intentan mostrar la importancia de un personaje encuadrándolo en la historia y haciendo ver cómo marcan un momento importante en la vida de su pueblo. La diferencia entre la genealogía de Jesús y las demás de su género y su tiempo es que contiene un grupo de mujeres, detalle que no se encuentra en las demás genealogías pues éstas se componen a partir de los hombres. Jesús, al mismo tiempo que forma parte de una tradición, rompe los moldes de esta, pues su descendencia de este linaje le viene de José, padre adoptivo y no real.


El Evangelista San Mateo puede querer ayudarnos a comprender que Dios se sirve de quien quiere para conducir su pueblo y mostrarle el camino de la salvación. Si los hombres “importantes” no llenan todas las expectativas de Dios para con su pueblo, Dios echa mano de los y las sencillos y pobres, mujeres (impensable en aquel tiempo)  y marginados y marginadas para aportar su salvación. El proceso de revelación de Dios a la humanidad tiene su historia y nosotros formamos parte de ella, no lo olvidemos, valoremos el aporte de cada una y cada uno. Vivamos atentos a los cambios que Dios puede estar introduciendo en cada época e invitándonos a hacer y marchemos unidos a la luz del Señor.

lunes, 16 de diciembre de 2013

LA AUTORIDAD DE JESÚS

“El Evangelio de Hoy”: Mateo 21,23-27

Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, Jesús llegó al templo y, mientras enseñaba, se le acercaron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo para preguntarle: "¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te ha dado semejante autoridad?" Jesús les replicó: "Les voy a hacer yo también una pregunta; si me la contestan, les diré yo también con qué autoridad hago esto. El bautismo de Juan ¿de dónde venía, del cielo o de los hombres?" Ellos se pusieron a deliberar: "Si decimos "del cielo", nos dirá: "¿Por qué no le han creído?" Si le decimos "de los hombres", tememos a la gente; porque todos tienen a Juan por profeta." Y respondieron a Jesús: "No sabemos." Él, por su parte, les dijo: "Pues tampoco yo les digo con qué autoridad hago esto." Palabra del  Señor.


Reflexión



Creo que hoy tenemos una buena oportunidad para preguntarnos qué autoridad tiene Jesús para nosotros. Como estos sumos sacerdotes y ancianos, nosotros podemos tener muchas dudas o creernos especialistas en los asuntos de Jesús, pero no hacer nada de lo que él nos enseña en los evangelios y en nuestra experiencia de vida. No podemos olvidarnos de que no se trata de decir Señor, Señor, sino de vivir de acuerdo a lo que Jesús nos muestra con su propia vida. La autoridad de Jesús le viene del amor con que actúa frente a toda persona que se cruza en su camino. Su autoridad equivale a su ternura utilizada para atraer a los sencillos hacia la misericordia de Dios. En fin, su autoridad le viene de su coherencia de vida y de su misión  vivida hasta el límite de la cruz, la muerte y la resurrección. Dejémonos influenciar y entusiasmar por esta autoridad humana que enaltece y dignifica. Le deseo paz a cada una y cada uno de ustedes.

viernes, 13 de diciembre de 2013

PREGUNTAS Y RESPUESTAS DESDE LA FE


“El Evangelio de Hoy”: Mateo 11,16-19
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "¿A quién se parece esta generación? Se parece a los niños sentados en la plaza, que gritan a otros: "Hemos tocado la flauta, y no han bailado; hemos cantado lamentaciones, y no han llorado." Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: "Tiene un demonio." Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: "Ahí tienen a un comilón y borracho, amigo de publicanos y pecadores." Pero los hechos dan razón a la sabiduría de Dios." Palabra del Señor.
 
REFLEXIÓN
 
Y nosotros la generación que vive ahora veinte siglos después de Jesús, ¿A quién nos parecemos? ¿Cuál es nuestra pasión? ¿Qué es lo que nos sensibiliza? ¿Qué nos hace cantar, bailar, entusiasmarnos, y qué nos hace llorar y entristecernos? La fe en Jesús no se puede vivir al margen de la vida real de cada día. Cada acontecimiento es una invitación a encontrarnos con Dios y por tanto, nos llama a tomar una posición, a optar por la propuesta de Jesús. ¿Cuál es la espiritualidad que nos mueve, qué es lo que buscamos? Nuestra vida no puede constituirse de una eterna rebeldía sin causa, tenemos que superar la adolescencia espiritual para dirigirnos hacia la madurez, inquieta, pero pedagógica y saludable.  
 
Este trocito del evangelio de Mateo contiene una fuente inmensa de cuestionamientos que pueden ayudarnos a reflexionar y a crecer en la práctica de fe. Sin encerrarnos en concepciones fundamentalistas tenemos que aprender a disfrutar la vida y avanzar paulatinamente en la búsqueda de nuestros objetivos y metas esenciales. Aprendamos a no amargarnos ni llenarnos de odios y rencores frente a lo diferente a nosotros. Nuestra identidad cristiana no debe llevarnos aislarnos de los demás, pero tampoco a dejarnos llevar por las corrientes sociales desprovistas de significación y trascendencia.
 
Me gusta particularmente el final de este texto: “Pero los hechos dan razón a la sabiduría de Dios." Con frecuencia damos la espalda al plan de Dios: la fraternidad, la justicia, el amor mutuo, el compromiso a favor del bien común… pero en el fondo, nos damos cuenta que es eso lo que verdaderamente nos realiza como humanidad. Este Adviento será significativo para nosotros en la medida en que crezcamos en confianza hacia Dios y nuestros hermanos y hermanas. Esta confianza nos permitirá vivir con esperanza práctica, en un proceso permanente de búsqueda y encuentro.

jueves, 12 de diciembre de 2013

NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE


“El Evangelio de Hoy”: Lucas 1,39-45
Lectura del santo evangelio según san Lucas:
Unos días después, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: "¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá." Palabra del Señor.


REFLEXIÓN

 
Hoy celebramos la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de Las Américas. El Evangelio de Hoy nos recuerda la importancia de María y su fe para nosotros en todo tiempo: María es esa mujer abierta al proyecto de salvación que tiene Dios para la humanidad. Su apertura le hace escuchar positivamente el llamado de Dios y aceptar comprometerse en su causa. Sin dejar de ser una mujer común y corriente como todas las mujeres de todos los tiempos, es capaz de sintonizar profundamente con el plan de Dios. Todo lo vivido por María puede ser vivido por nosotros, ella pertenece a nuestra raza humana.
 
 La dicha de María es la de ser creyente, como se lo dice Isabel, “Dichosa tú que has creído”. Al mismo tiempo, tanto María como Isabel se sienten hondamente agradecidas de de Dios por sus atenciones hacia ellas. Estamos acostumbrados a reclamarle a Dios la paga por nuestras obras y obediencia como si tuviéramos méritos. Somos invitados a descubrir lo que Dios hace por nosotros en medio de nuestra realidad, a veces duras e insostenibles, y agradecerle. “Quien soy yo”, dice Isabel.
 
Como María se pone en camino y va a ver a Isabel, como ha venido a nuestro Continente y acompaña discreta y maternalmente nuestras comunidades, así estamos nosotros llamados hoy a  ser misioneros del amor de Dios en nuestro mundo necesitado de paz y de justicia. Como “Pueblo de Dios”, inspirémonos en María de Guadalupe y continuemos nuestra misión con alegría sabiéndonos bien acompañados por ella en la tarea de seguir a su Hijo.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

VENGAN A MÍ Y YO LOS ALIVIARÉ


“El Evangelio de Hoy”: Mateo 11,28-30
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, exclamó Jesús: "Vengan a mi todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán su descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera." Palabra del Señor.
 
REFLEXIÓN
 
En muchas ocasiones he escuchado a personas decir, con pesar, estoy cansado, estoy cansada; ya no doy más, me tienes hasta las coronillas; no aguanto más, quisiera “degaritarme”, desaparecer. El peso de la realidad particular, el sufrimiento y la desesperanza colman la vida y la hacen poco llevadera. Es en estos momentos que debemos escuchar a Jesús decirnos vengan a mí y yo les aliviaré. Fijémonos que ni siquiera dice yo les libraré de eso, pero al menos nos aliviará para tomar un respiro y seguir adelante con nuestra lucha por la vida digna, por alcanzar nuestras metas y objetivos. La alegría de Dios y de su Mesías está precisamente en ayudar a los que están extraviados, en peligro, “cansados” o “agobiados”.
 
Pero no podemos encargar a nadie, ni siquiera a Dios de vivir nuestra historia. Somos llamados a asumir con responsabilidad nuestra vida. Pero podemos estar seguros de que Jesús nos  acompaña para ayudarnos a atravesar los espacios y tiempos más difíciles y hacernos trascender la historia. Aprovechemos este Adviento para crecer en la fe y la confianza en Dios, asumiendo con esperanza nuestra vida diaria.

martes, 10 de diciembre de 2013

LA ALEGRÍA DEL ENCUENTRO


“El Evangelio de Hoy”: Mateo 18,12-14
Lectura del santo evangelio según San Mateo.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "¿Qué le parece? Supongan que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, les aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Lo mismo su Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Si los miembros de una comunidad llegan a la conclusión de que alguien está perdido, que corre peligro con la vida que lleva, tiene que servirle para pensar en cómo ayudarle a levantar, nunca para acusarlo y darle un tiro de gracia. Así nos lo deja claro Jesús en esta pequeña parábola. ¿Por qué arriesgar a 99 que están seguras para ir a aventurar tras una extraviada? Por el amor que siente hacia cada quien en particular. Por la alegría que da el encontrarla y verla segura junto a las otras.  El punto central de la parábola de hoy es la alegría que produce haber encontrado lo que se había perdido.  Para Jesús, ningún ser humano está perdido.  Así que sintamos profundamente el llamado a Dios a trabajar para que nadie se pierda, para producir alegría, calidad de vida y dignidad en nuestras comunidades. En este Adviento 2013, comprometámonos a ayudar a otras personas a encontrarse con Jesús para que así sientan la salvación y no lo contrario.

lunes, 9 de diciembre de 2013

LA INMACULADA CONCEPCIÓN


“El Evangelio de Hoy”: Lucas 1,26-38
Lectura del santo evangelio según san Lucas:
En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin." Y María dijo al ángel: "¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?" El ángel le contestó: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible." María contestó: "Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra." Y la dejó el ángel.  Palabra del Señor.
 
REFLEXIÓN
 
Como ayer fue domingo, hoy celebramos la fiesta de La Inmaculada Concepción. Esta fiesta nos invita a ser como María, creyente por excelencia y modelo para nuestra fe. María es una figura clave en el Adviento. Alégrate llene de gracia. Por eso nosotros la veneramos como La Virgen de la Altagracia. El Ángel le invita a la alegría. La alegría es producto y señal del cumplimiento de las promesas de Dios. Su alegría es grande porque Dios le ha tenido en cuenta, El Señor está contigo, está de tu lado. Y María libremente y confiada en el amor de Dios, confía, acepta y Dios la convierte en la gran creyente. En María estamos todos los seres humanos. Ella es figura de la humanidad receptora del proyecto de salvación. Hágase en mí según tu palabra. María se hace portadora de La Palabra. Nosotros somos llamados hoy a dejar a Dios mostrarse al mundo a través de nuestro compromiso con su reino. Haciendo la voluntad de Dios, como María, lo mostramos a nuestros hermanos y hermanas. La voluntad de Dios es la vida en abundancia. Sigamos avanzando por el camino del Adviento, iluminados por la palabra de Dios.