EVANGELIO DE HOY
"Vayan y proclamen que el reino de Dios está cerca". San Mateo 10, 7-13.

miércoles, 26 de junio de 2019

PROFETAS


“El Evangelio de Hoy”: Mt 7,15-20

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuidado con los falsos profetas; se acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conocerán. A ver, ¿acaso se cosechan uvas de las zarzas o higos de los cardos? Los árboles sanos dan frutos buenos; los árboles dañados dan frutos malos. Un árbol sano no puede dar frutos malos, ni un árbol dañado dar frutos buenos. El árbol que no da fruto bueno se tala y se echa al fuego. Es decir, que por sus frutos los conocerán." Palabra del Señor.

Reflexión

En la época en que San mateo escribe su evangelio, las comunidades necesitan saber quiénes son los verdaderos profetas pues había profetas de todo tipo, debido a la cantidad de movimientos existentes: fariseos, esenios, zelotes, saduceos y se multiplicaban cada día más. Los seguidores de Jesús serán acusados de ser falsos profetas también. Los discípulos serán mansos corderos en medio de lobos rapaces. Por eso Jesús le previene de que deben estar alerta, puesto que la verdad incomoda a los grupos religiosos dominantes.

La comparación del árbol y sus frutos ayuda al discernimiento sobre el papel de la religión y el de sus misioneros en el mundo de ayer y de hoy. Examinemos los resultados que estamos cosechando en nuestras comunidades hoy. ¿Estamos viviendo lo que Jesús nos enseña o no le hacemos caso? Y si sentimos que estamos enfermos como seguidores de Jesús, no olvidemos que él nos cura con ternura y amor, dejémonos sanar por él y sigamos adelante.

martes, 25 de junio de 2019

CAMINAR CON CRISTO


“El Evangelio de Hoy”: Mt 7,6.12-14

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "No den lo santo a los perros, ni les echen sus perlas a los cerdos; las pisotearán y luego se volverán para destrozarles. Tratad a los demás como quieren que ellos les traten; en esto consiste la Ley y los profetas. Entren por la puerta estrecha. Ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos entran por ellos. ¡Qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y pocos dan con ellos." Palabra del Señor.

Reflexión

El mensaje del evangelio de hoy quiere animar a la comunidad para que no pierda la fe en medio de las dificultades de la misión. En el camino de la vida, la puerta ancha es siempre más atractiva, pero al mismo tiempo llena de tentaciones y espejismos. La puerta estrecha, a pesar de las dificultades, es más segura para vivir la experiencia de Dios. Se trata de vivir una espiritualidad que nos permita, por un lado, nuestra libertad y por otro nuestra conciencia y nuestra responsabilidad. Lo otro sería caminar o vivir al azar, sin opciones, sin compromisos, sin planes ni objetivos determinados. Gracias a Dios contamos con su Evangelio, su sabiduría y su compañía permanente.

lunes, 24 de junio de 2019

NACIMIENTO DE JUAN BAUTISTA


“El Evangelio de Hoy”: Lc 1, 57-66.80

Lectura del santo evangelio según san Lucas:

A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban. A los ocho días fueron a circuncidar al niño, y lo llamaban Zacarías, como a su padre. La madre intervino diciendo: "¡No! Se va a llamar Juan." Le replicaron: "Ninguno de tus parientes se llama así." Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. El pidió una tablilla y escribió: "Juan es su nombre." Todos se quedaron extrañados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios. Los vecinos quedaron sobrecogidos, y corrió la noticia por toda la montaña de Judea. Y todos los que lo oían reflexionaban diciendo: "¿Qué va ser este niño?" Porque la mano del Señor estaba con él. El niño iba creciendo, y su carácter se afianzaba; vivió en el desierto hasta que se presentó a Israel. Palabra del Señor.

Reflexión

Celebramos la fiesta de San Juan Bautista. Es él quien se ocupa de mostrar al “mundo” la presencia del Mecía. En el Evangelio de hoy, Lucas nos ofrece las narraciones que tienen que ver con Juan Bautista: El relato de su nacimiento, la circuncisión, la imposición del nombre y la manifestación a toda su parentela e incluso a los vecinos de la comarca.

El nacimiento de Juan es el inicio del cumplimiento de la promesa hecha por Dios, Después Juan vendrá Jesús. La esterilidad es vencida por Dios, él vendrá a salvar a su pueblo. La gente percibe la obra de Dios y eso es fuente de alegría, jubilo y regocijo que envuelve y contagia a vecinos y parientes, como ya lo había predicho el mensajero de Dios. Dios se muestra como compasivo y misericordioso.

Para nosotros los cristianos y cristianas de hoy la importancia de Juan Bautista radica en su vocación profética. Él anuncia la necesidad de la conversión, denuncia las injusticias y la falsa manera de vivir la religión. Vive de manera austera mostrándose abierto a la voz de Dios para luego ir a anunciar a los demás su palabra. Hoy necesitamos forjar nuevos nacimientos de proyectos de vida, de justicia y de paz. Como Juan, sepamos utilizar todos nuestros recursos para ponerlos al servicio de Jesús y de su misión. ¿Cómo estamos mostramos la presencia de Jesús en nuestros ambientes? Demos gracias a Dios por darnos la oportunidad de celebrar el nacimiento de Juan Bautista y de renovar  nuestra vocación profética.

sábado, 22 de junio de 2019

DISFRUTAR, NO AGOBIARNOS


“El Evangelio de Hoy”: Mt 6, 24-34

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No pueden servir a Dios y al dinero. Por eso les digo: No estén agobiados por la vida, pensando qué van a comer o beber, ni por el cuerpo, pensando con qué se van a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Miren a los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, su Padre celestial los alimenta. ¿No valen ustedes más que ellos? ¿Quién de ustedes, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida?
¿Por qué se agobien por el vestido? Fíjense cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y yo les digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues, si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe? No anden agobiados, pensando qué van a comer, o qué van a beber, o con qué os van a vestir. Los gentiles se afanan por esas cosas. Ya sabe su Padre del cielo que tienen necesidad de todo eso. Sobre todo, busquen el reino de Dios y su justicia; lo demás se les dará por añadidura. Por tanto, no se agobien por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le bastan sus disgustos." Palabra del Señor.

Reflexión

Creo que el secreto está en no dar más importancia de la cuenta a uno de los elementos de nuestra vida. Nosotros los seres humanos somos complejos, necesitamos realizar distintas áreas de nuestras vidas. No podemos esclavizarnos Agobiándonos más de la cuenta por satisfacer una necesidad. La radicalidad de Jesús en la expresión “No pueden estar al servicio de Dios y del dinero”, causa espanto hasta hoy, pues toda nuestra lógica sistémica rinde culto al mercado, al dinero, al aumento de las exportaciones, al rigor fiscal, sin que la preocupación primera sea hacer visible el Reino de Dios para los sin-tierra, sin-techo, sin-escuela, sin-salud, sin-agua y sin-identidad.

No es fácil elegir entre lo que es bueno para todos y lo que es bueno para el bolsillo y los intereses personales de pocos. Antes que el Reino de Dios están las “añadiduras” del tener, el poder, el imponer y el dominar. La crítica se dirige sobre todo a aquellos que, por preocuparse por los bienes materiales, no experimentan la gratuidad, la fraternidad y el sueño de un mundo con los valores del Reino. Oremos hoy pidiéndole a Jesús que  nos conceda poder ser personas normales y equilibradas que pueden servirse de todos los elementos de nuestro mundo, con medida y con conciencia, sabiendo que no estamos solos en este mundo, tenemos hermanas y hermanos. 

viernes, 21 de junio de 2019

NUESTRO TESORO


“El Evangelio de Hoy”: Mt 6, 19-23

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "No atesoren tesoros en la tierra, donde la polilla y la carcoma los roen, donde los ladrones abren boquetes y los roban. Atesoren tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni carcoma que se los coman, ni ladrones que abran boquetes y roben. Porque dónde está tu tesoro, allí está tu corazón.
La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, tu cuerpo entero tendrá luz; si tu ojo está enfermo, tu cuerpo entero estará a oscuras. Y si la única luz que tienes está oscura, ¡cuánta será la oscuridad!" Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Nadie puede decir que los bienes son dañinos para los seres humanos o que haya que rechazarlos de plano para poder vivir la fe cristiana. Lo que el Sermón de la montaña nos recomienda es no acumular estos bienes como si fueran nuestra salvación. Es una invitación directa a no poner nuestra fe, nuestra esperanza en los bienes materiales, pues son pasajeros. Nuestra fe está puesta en los valores vividos y enseñados por Jesús y orientada hacia el servicio a nuestros hermanos y hermanas. Nuestra fe se vive desde el amor al prójimo, practicando la compasión y la solidaridad hacia los que viven situaciones inhumanas. De lo contrario, nos distanciamos de Jesús el Maestro al que seguimos.

Somos invitados a valorar estas actitudes y estilo  de vida de Jesús como un tesoro, como algo esencial. Esta es la manera de resistir a la tentación de contentarnos con placeres efímeros y satisfacciones pasajeras. ¿Cuál es nuestra valoración y utilización de los bienes? ¿Qué es lo que constituye nuestra mayor fuente de preocupación? ¿Qué tenemos y qué sentimos que nos falta? Pidámosle a Jesús que refuerce nuestra coherencia y nuestra adhesión a su persona y a su proyecto de Reino de Dios. Y no olvidemos que donde esta nuestro tesoro ahí está nuestro corazón. 

jueves, 20 de junio de 2019

SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO


“El Evangelio de Hoy”: Lc 9, 11b-17

Lectura del santo evangelio según san Lucas:

En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar al gentío del reino de Dios y curó a los que lo necesitaban. Caía la tarde, y los Doce se le acercaron a decirle: - Despide a la gente; que vayan a las aldeas y cortijos de alrededor a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en descampado. Él les contestó: - Denles ustedes de comer. Ellos replicaron: - No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos a comprar de comer para todo este gentío. Porque eran unos cinco mil hombres. Jesús dijo a sus discípulos: - Díganles que se echen en grupos de unos cincuenta. Lo hicieron así, y todos se echaron. Él, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Comieron todos y se saciaron, y cogieron las sobras: doce cestos. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Celebramos la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo. Dentro del ciclo C leemos este evangelio de la multiplicación de los panes. Jesús mismo es nuestro alimento, de él tomamos la fuerza necesaria para continuar nuestra vida y misión. Nosotros celebramos el cuerpo y la sangre de Cristo en cada Eucaristía, en cada misa. El creyente se reserva una hora para celebrar la eucaristía como núcleo de su vida espiritual. La fiesta del Corpus es una invitación a reavivar la eucaristía. Hace bien detenerse cada semana para encontrarse con otros creyentes, escuchar juntos el evangelio de Jesús, expresar nuestro agradecimiento a Dios por el regalo de la vida, y alimentamos del mismo Jesús.

"Dichosos los llamados a la cena del Señor". Así dice el sacerdote mientras muestra a todo el pueblo el pan eucarístico antes de comenzar su distribución. Son muchos, sin duda, los que se sienten dichosos de poder acercarse a comulgar para encontrarse con Cristo y alimentar en él su vida y su fe. No pocos se levantan automáticamente para realizar una vez más un gesto rutinario y vacío de vida. Somos invitados a vivir la Eucaristía de manera consciente y a darle todo su sentido, extendiéndola a la vida diaria. Así muchas personas que no le encuentran sentido a la misa podrían cambiar su actitud y dejarse alimentar por Jesús. Somos llamados también a descubrir el hambre de nuestros hermanos y a ver cómo podemos ayudarles a saciarse, a retomar fuerzas y a continuar su vida con alegría y confianza. Denles ustedes de comer.

martes, 18 de junio de 2019

AMAR


"El Evangelio de Hoy": Mt 5, 43-48

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Han oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que les aborrecen y recen por los que les persiguen y calumnian. Así serán hijos de su Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si aman a los les aman, ¿qué premio tendrán? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludan sólo a sus hermano, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los paganos? Por tanto, sean perfectos como su Padre celestial es perfecto". Palabra del Señor.

Reflexión.

El Evangelio de Hoy continúa haciendo hincapié en lo propio de la vida cristiana. Esta es una de las originalidades aportada por Jesús a nuestro mundo. Se nos propone superar la lógica “normal” de la vida y de las relaciones humanas para ser verdaderamente justos como Dios. No es cierto que la justicia sea darle a cada uno lo  que le pertenece, justicia es darle al otro lo mejor, lo que más bien le hace, la justicia es el amor sin límites.

Cuando en nuestro acercamiento a la Biblia nos encontramos con textos como estos, fácilmente nos volvemos escépticos. Amar al enemigo y orar por quien asume este rol frente a nosotros parece una idea desproporcionada. Incluso algunos han pensado que es sólo una exageración. Sin embargo, el amor universal que no supera los lazos de la sangre, del idioma o de la nación sólo es una vaga idea, pero no una manifestación del Reino. El amor a los enemigos es una invitación a experimentar el amor con el que Dios nos ama. Es decir, un amor completamente centrado en el otro y la otra. Creer esto tiene que producir en nosotros una inmensa paz, confianza y esperanza, pues nuestra salvación no depende tanto de lo que nosotros logremos hacer, sino del amor infinito con que Dios nos ama.

Amar al enemigo es, también, ayudarle a encontrar un camino de diálogo y de maduración humana, porque amar al enemigo no es lo mismo que tolerar el abuso y la iniquidad. Una de las maneras más prácticas de amor al enemigo la constituye la oración por los que nos ofenden o están en desacuerdo con nosotros, oración sincera y constante. Otra manera es no hablar mal de aquellos que se han declarado nuestros enemigos y que buscan hacernos fracasar. ¿Y tú, qué opinas?

lunes, 17 de junio de 2019

NO A LAS PROVOCACIONES


“El Evangelio de Hoy”: Mt 5, 38-42

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Saben que está mandado: "Ojo por ojo, diente por diente". Pues yo les digo: No hagan frente al que les agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñalo dos; a quien te pide, dale; y al que te pide prestado, no lo rehuyas". Palabra del Señor.

Reflexión

Para nosotros los seguidores de Cristo, no se trata de una pasividad estéril que deja todo como está y raya con la injusticia. De lo que se trata es de ir más allá de la mera norma o ley que no trasciende y que puede empeorar los conflictos. Cuando uno de los guardias le pega en una mejilla a Jesús en el proceso que lo condenó a la muerte en la cruz, Jesús no reacciona de manera pasiva sino serena, quiere ayudar al otro a descubrir por sí mismo la injusticia en la que ha caído. Quiere atacar la injusticia buscando el motivo de ésta.

Ya sabemos que la violencia y los conflictos no se curan con más de lo mismo. No es verdad que sea eficaz a largo plazo, el ojo por ojo y diente por diente… la solución hay que buscarla más en actitudes interiores que hagan pensar y discernir, no en amenazas provocadoras de miedos y temores pues estos pueden hacer reaccionar a los violentos con más y ciega violencia, provocando peores daños y conflictos.

Frente a los conflictos y violencia los cristianos estamos llamados a detenerla antes que alcance niveles caóticos, pero pararla a través de métodos fraternos, haciendo caer en la cuenta de lo absurdo y llamando a la cordura, a lo razonable. No siempre funciona pues los seres humanos somos libres y decidimos mantenernos en caminos violentos. Como le pasó a Jesús que de todas maneras lo mataron, pero ofrece caminos, posibilidades de soluciones dadoras de vida. No olvidemos que las respuestas más prontas Ante agresiones y ofensas nuestras respuestas inmediatas serán como la ley del talión. Pero Jesús nos muestra un camino mejor, el camino fraterno… resistámonos a nuestros instintos y vivamos desde el Evangelio y el seguimiento de Cristo. Esto nos ayudará a disfrutar de una paz más saludable y duradera.

domingo, 16 de junio de 2019

DIOS TRINO Y BUENO


“El Evangelio de Hoy”: Jn 16,12-15

Lectura del santo evangelio según san Juan:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Muchas cosas me quedan por decirles, pero no pueden cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, les guiará hasta la verdad plena. Pues lo que hable no será suyo: hablará de lo que oye y les comunicará lo que está por venir. Él me glorificará, porque recibirá de mí lo que les irá comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso les he dicho que toma de lo mío y se lo anunciará." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Jesús busca en todo momento lo que quiere el Padre. Su fidelidad a él lo conduce a buscar siempre el bien de sus hijos e hijas. Su pasión por Dios se traduce en compasión por todos los que sufren. Por eso, la existencia entera de Jesús, el Hijo de Dios, consiste en curar la vida y aliviar el sufrimiento, defender a las víctimas y reclamar para ellas justicia, sembrar gestos de bondad, y ofrecer a todos la misericordia y el perdón gratuito de Dios: la salvación que viene del Padre.
Jesús actúa siempre impulsado por el “Espíritu” de Dios. Es el amor del Padre el que lo envía a anunciar a los pobres la Buena Noticia de su proyecto salvador. Es el aliento de Dios el que lo mueve a curar la vida. Es su fuerza salvadora la que se manifiesta en toda su trayectoria profética. Este Espíritu no se apagará en el mundo cuando Jesús se ausente. Él mismo lo promete así a sus discípulos. La fuerza del Espíritu los hará testigos de Jesús, Hijo de Dios, y colaboradores del proyecto salvador del Padre. Así vivimos los cristianos prácticamente el misterio de la Trinidad.

jueves, 13 de junio de 2019

SUMO Y ETERNO SACERDOTE


“El Evangelio de Hoy” Lc 22, 14-20

Lectura del Santo Evangelio según San Lucas….

Cuando llegó la hora, se puso a la mesa con los apóstoles; y les dijo: «Con ansia he deseado comer esta Pascua con ustedes antes de padecer; porque les digo que ya no la comeré más hasta que halle su cumplimiento en el Reino de Dios.» Y recibiendo una copa, dadas las gracias, dijo: «Tomen esto y repártanlo entre ustedes; porque les digo que, a partir de este momento, no beberé del producto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios.» Tomó luego pan, y, dadas las gracias, lo partió y se lo dio diciendo: Este es mi cuerpo que es entregado por ustedes; hagan esto en recuerdo mío.» De igual modo, después de cenar, hizo lo mismo con una copa de vino, diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza, sellada con mi sangre, que es derramada por ustedes. Palabra del Señor.

Reflexión

Celebramos la Fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote y el evangelio nos recuerda el ansia de Jesús por celebrar la Pascua con sus discípulos. Sabe lo que esta Pascua significa, pero no la teme, sino la desea, no huye, sino que la prepara cuidadosamente. Quiere compartir la mesa con sus apóstoles, despedirse, es su adiós en el tiempo. No ofrece ofrendas caducas, sino que se ofrece él mismo como alimento eterno y gratuito que vivifica y entusiasma para seguirlo.     

Nosotros somos invitados continuamente a compartir esta pascua con Jesús. Él nos espera junto al altar del mundo para compartir la mesa con nosotros. Y si al hacerlo, nuestros corazones se encuentran abiertos y deseosos de conocer más y mejor al Señor. El Espíritu Santo trabajará en cada uno de nosotros, y así podremos vivir, cada día más como cristianos auténticos. Pongamos lo que nos toca en esta alianza de vida con Jesús, dejemos que Él sea parte de nuestra existencia. Ven Espíritu Santo, llénanos de amor.

miércoles, 12 de junio de 2019

LA LEY ES EL AMOR MUTUO


“El Evangelio de Hoy”: Mt 5,17-19

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "No crean que he venido a abolir la Ley o los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. Les aseguro que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la Ley. El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el Reino de los cielos." Palabra del Señor.

Reflexión

martes, 11 de junio de 2019

SABOREAR E ILUMINAR


“El Evangelio de Hoy”: Mt 5, 13-16

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una vela para meterla debajo de un celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Alumbre así su luz a los hombres, para que vean sus buenas obras y den gloria a su Padre que está en el cielo". Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

lunes, 10 de junio de 2019

DICHOSOS

“El Evangelio de Hoy”: Mateo 5,1-12

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles: "Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos ustedes cuando los insulten y los persigan y los calumnien de cualquier modo por mi causa. Estén alegres y contentos, porque su recompensa será grande en el cielo."  Palabra del Señor.

miércoles, 5 de junio de 2019

UNIDOS A JESÚS


“El Evangelio de Hoy”: Jn 17,11b-19

Lectura del santo evangelio según san Juan:

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, oró, diciendo: "Padre santo, guárdalos en tu nombre, a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo guardaba en tu nombre a los que me diste, y los custodiaba, y ninguno se perdió, sino el hijo de la perdición, para que se cumpliera la Escritura. Ahora voy a ti, y digo esto en el mundo para que ellos mismos tengan mi alegría cumplida. Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Conságralos en la verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así los envíos yo también al mundo. Y por ellos me consagro yo, para que también se consagren ellos en la verdad." Palabra del Señor.

martes, 4 de junio de 2019

ESPÍRITU DE UNIDAD


“El Evangelio de Hoy”: Jn 17, 1-11a

Lectura del santo evangelio según san Juan:

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, dijo: "Padre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique y, por el poder que tú le has dado sobre toda carne, dé la vida eterna a los que le confiaste. Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado sobre la tierra, he coronado la obra que me encomendaste. Y ahora, Padre, glorifícame cerca de ti, con la gloria que yo tenía cerca de ti, antes que el mundo existiese.

viernes, 31 de mayo de 2019

DICHOSA TÚ QUE HAS CREÍDO


“El Evangelio de Hoy”: Lc 1, 39-56

Lectura del santo evangelio según san Lucas:

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: "¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá."
María dijo: "Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia por siempre."  María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa. Palabra del Señor.

Reflexión

Celebramos hoy en la Iglesia, la Visitación de la Virgen María a su prima Isabel. ¿Cuál es la importancia de este hecho para nosotros los creyentes? Una vez que María descubre su vocación de madre del Mesías, María decide visitar a su prima Isabel a quien, según ha sabido, también ha sido favorecida por Dios con una gracia especial de ser madre a destiempo pues es ya de avanzada edad. El objetivo de María parece ser el de ayudar a su prima que está embarazada de seis meses y de compartir todos los sentimientos que lleva por dentro al descubrirse la elegida de Dios para ser la madre de su Hijo.

Isabel bendice a María por confiar en la promesa de Dios y María expresa toda su dicha y su alegría al sentirse favorecida por Dios y proclama la grandeza del Dios que acompaña a su pueblo entrando en su historia e interviniendo a favor de los más humildes y necesitados que esperan en su misericordia. Aunque sufra humillaciones, debido a la pobreza, la discriminación y la marginación, el Pueblo de Dios puede contar con su promesa de salvación. El Señor enaltece a los humildes. María confiesa su fe en el Dios salvador de su pueblo y comparte su alegría de ser invitada a colaborar en esta historia. Nosotros también somos llamados a aportar nuestra vida a favor de la salvación siguiendo a Jesús y viviendo como él al servicio de nuestros hermanos y hermanas.

jueves, 30 de mayo de 2019

PRESENCIA


“El Evangelio de Hoy”,  Jn 16,16-20

Lectura del santo evangelio según san Juan:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Dentro de poco ya no me verán, pero poco más tarde me volverán a ver." Comentaron entonces algunos discípulos: "¿Qué significa eso de "dentro de poco ya no me verán, pero poco más tarde me volverán a ver", y eso de "me voy con el Padre"?" Y se preguntaban: "¿Qué significa ese "poco"? No entendemos lo que dice." Comprendió Jesús que querían preguntarle y les dijo: "¿Están discutiendo de eso que les he dicho: "Dentro de poco ya no me verán, pero poco más tarde me volverán a ver"? Pues sí, les aseguro que llorarán y se lamentarán ustedes, mientras el mundo estará alegre; ustedes estarán tristes, pero su tristeza se convertirá en alegría." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

No es nada fácil sintonizar enseguida con este tipo de lenguaje que el evangelista San Juan pone en boca de Jesús. Los discípulos están confundidos y tristes por las palabras de Jesús al manifestar que “ya no me verán pero después me volverán a ver”. Y tenían razón porque apenas estaban aprendiendo. El mismo Jesús se había quejado de su falta de comprensión y su lentitud para asimilar las enseñanzas. Para nosotros, dos mil años más tarde el mayor problema es creer que entendemos y estar de acuerdo con lo que leemos o escuchamos, pero sin cambiar nada en nuestra manera de vivir y de entrar en relación con los demás y con Jesús mismo.

Profesamos nuestra fe en Jesús de manera aprendida y no nos dejamos afectar por su mensaje. El evangelio de Hoy nos invita a sentir realmente la alegría de tener siempre a Jesús con nosotros, que podemos verlo a diario en el rostro del que sufre, del que ama, del que sonríe, del que da la vida por sus hermanos. No tengan miedo, sepan que yo estaré con ustedes todos los días…


miércoles, 29 de mayo de 2019

La Misión del Espíritu



“El Evangelio de Hoy”: Jn 16,12-15

Lectura del santo evangelio según san Juan:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Muchas cosas me quedan por decirles, pero no pueden cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, les guiará hasta la verdad plena. Pues lo que hable no será suyo: hablará de lo que oye y les comunicará lo que está por venir. Él me glorificará, porque recibirá de mí lo que les irá comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso les he dicho que toma de lo mío y se lo anunciará." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Sabemos lo limitados que somos para asimilar las enseñanzas, nos toma tiempo profundizar y encarnar lo que aceptamos. Por eso Jesús define la misión del Espíritu Santo en su comunidad como la de guiarnos hasta la verdad plena. El Espíritu, que proviene del padre y del Hijo, permitirá a los seguidores y seguidoras de Jesús, entender bien lo recibido de su Maestro y actualizar el mensaje para que responda a la realidad de cada pueblo y en cada época. Si el evangelio no se contextualiza y dialoga con la historia y la cultura de los pueblos, pierde su razón de ser. La acción del Espíritu no se realiza como por arte de magia sino por nuestra propia mediación. No nos quita la responsabilidad que tenemos de reflexionar, profundizar, buscar avanzar en nuestra respuesta al llamado de Dios. Todo este discernimiento estamos llamados a vivirlo animados por el Espíritu de la verdad.

viernes, 24 de mayo de 2019

JESÚS, AMIGO QUE NUNCA FALLA


“El Evangelio de Hoy”: Jn 15, 12-17

Lectura del santo evangelio según san Juan:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Éste es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no les llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a ustedes les llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre se lo he dado a conocer. No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los he elegido y los he destinado para que vayan y den fruto, y su fruto dure. De modo que lo que pidan al Padre en mi nombre se lo dé. Esto les mando: que se amen unos a otros." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Jesús no vino al mundo a buscar servidores sino amigos con los cuales compartir su experiencia de Dios, compartir y transmitir todo lo recibido de su Padre y así donarle la vida. Todo esto gratuitamente. Es Él quien nos ha elegido y nos ha enviado a continuar su misión de amar y servir. Aceptar su amistad es confiar en él, es salir a producir frutos duraderos, es crecer en amor por los otros. Como Él, los amigos y amigas de Jesús aman como Él amó y dan su vida como Él dio la suya.

Según este texto del evangelio, es importante la práctica del amor fraterno dentro de la comunidad de discípulos, ya que es la manera real de vivir plenamente la fe; por ello Jesús mismo se pone como ejemplo de vida; él es el modelo del amor perfecto, del amor desmedido y entregado por la humanidad. Este amor desbordante, que es criterio de vida para la comunidad, exige comprender de una manera distinta al ser humano y a la naturaleza, pasando de una relación de poder a una relación íntima de amistad, en la que existe el conocimiento del otro, el apasionamiento por la realidad de mi semejante, hasta el punto de ser capaz de entregar todo por la vida y el bienestar del otro. La vida y fe se vinculan cuando verdaderamente asumimos en libertad la experiencia del amor. Si somos conscientes de eso, nuestra vida tendrá sentido.

martes, 21 de mayo de 2019

EL DON DE LA PAZ


“El Evangelio de Hoy”: Jn 14, 27-31a

Lectura del santo evangelio según san Juan:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "La paz les dejo, mi paz les doy; no se la doy yo como la da el mundo. Que no tiemble su corazón ni se acobarde. Me han oído decir: "Me voy y vuelvo a su lado." Si me amaran, se alegrarían de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Les lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, sigan creyendo. Ya no hablaré mucho con ustedes, pues se acerca el Príncipe del mundo; no es que él tenga poder sobre mí, pero es necesario que el mundo comprenda que yo amo al Padre, y que lo que el Padre me manda yo lo hago." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

"La paz les dejo, mi paz les doy; no se la doy yo como la da el mundo. Sin paz no hay posibilidad de verdadera vida. La paz nos permite vivir nuestra humanidad y organizarnos para responder a los requerimientos de la vida. La paz nos permite pensar, discernir, calcular lo que nos hace falta para responder adecuadamente a lo que Dios nos pide. En fin, la paz nos invita a la oración de alabanza, de reconocimiento y de petición a nuestro Dios. Jesús sabe que sin su paz nada podemos hacer para la extensión de su Reino. Jesús busca darle ánimo a la comunidad temerosa. Hoy más que nunca esta amenazada la paz a causa de la falta de valores y la adopción de medidas que quitan la paz de millones y millones de personas en el mundo.

Los apóstoles deberían alegrarse de que Jesús vaya al Padre. Jesús, desde su humanidad declara al Padre mayor que Él. Jesús desdramatiza su muerte porque la misma es camino para su vuelta al Padre y oportunidad para la expresión suprema de su Amor. Nadie le quita la vida, él la entrega. La muerte de Jesús no es fracaso, es prueba de la autenticidad de su misión. Jesús anticipa el triunfo de la vida. Dios nos permita su amor y su paz.  

jueves, 16 de mayo de 2019

SE ES FELIZ SIENDO IGUALES


“El Evangelio de Hoy”: Jn 13,16-20

Lectura del santo evangelio según san Juan:

Cuando Jesús acabó de lavar los pies a sus discípulos, les dijo: "Les aseguro, el criado no es más que su amo, ni el enviado es más que el que lo envía. Puesto que saben esto, dichosos ustedes si lo ponen en práctica. No lo digo por todos ustedes; yo sé bien a quiénes he elegido, pero tiene que cumplirse la Escritura: "El que compartía mi pan me ha traicionado." Se lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda crean que yo soy. Se lo aseguro: El que recibe a mi enviado me recibe a mí; y el que a mí me recibe, recibe al que me ha enviado." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Lo que Jesús nos pide es hacer el esfuerzo de ser como él. No podremos jamás sobrepasarle en amor, amistad, ternura, sentido común… Por momentos parece que nosotros pretendemos corregir a Jesús, como Pedro en la ocasión que le dice a Jesús: “no te suceda a ti eso Señor”. Aceptar seguir a Jesús supone vivir su mensaje. La práctica de la Buena Noticia es bienaventuranza, produce alegría y gozo en lo más profundo y trascendente de nuestra vida. La verdadera felicidad está en el amor servicial, no en el dominio. Se es feliz siendo iguales y siguiendo la suerte del maestro aunque cueste sufrimientos y dolores.

La falta de fe y de adhesión de los discípulos de Jesús parece que fue tan dolorosa y escandalosa que en este texto encontramos de nuevo la figura del traidor. Pero no nos centremos en el traidor visto únicamente como Judas Iscariote. Cada uno de nosotros, cuando faltamos al amor y al estilo de Jesús, traiciona su enseñanza y su persona. Estamos llamados a vivir en comunión con Jesús, así estaremos en comunión con Dios. Dios no ejerce dominio sino que comunica vida y amor. Hagamos lo mismo con nuestras hermanas y hermanos.

martes, 14 de mayo de 2019

AMIGOS


“El Evangelio de Hoy”: Jn 15, 9-17

Lectura del santo evangelio según san Juan:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Como el Padre me ha amado, así les he amado yo; permanezcan en mi amor. Si guardan mis mandamientos, permanecerán en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Les he hablado de esto para que mi alegría esté en ustedes, y su alegría llegue a plenitud. Éste es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo les he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo le mando. Ya no les llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a ustedes les llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre se lo he dado a conocer. No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien les he elegido y les he destinado para que vayan y den fruto, y su fruto dure. De modo que lo que pidan al Padre en mi nombre se lo dé.. Esto les mando: que se amen unos a otros."  Palabra del Señor.

Reflexión

El centro del mensaje de Jesús lo constituye el, “permanezcan en el amor que les tengo”. Esa debe ser la fuente de nuestra alegría. Jesús se presenta como amigo, capaz de dar la vida por sus amigos. Ser cristiano es ser amigo de Jesús, no siervos, sino amigos confiados. Los siervos hacen las cosas por obligación y obedeciendo órdenes. Los amigos son capaces de adelantarse a las necesidades de sus amigos e ir puntualmente a colaborar. El comportamiento del amigo viene de dentro, es iniciativa. La amistad supone comunicación, haber hecho nuestros los objetivos y sentimientos de quien apreciamos y amamos.

La amistad no deja iguales las estructuras sociales. El calor de la amistad implica un compartir que crea la igualdad entre los amigos y rompe las categorías de dominación y servidumbre de unos sobre otros. No hay verdadera amistad y amor sino entre iguales. Si consideramos a los otros inferiores a nosotros entonces no puede haber amistad verdadera. La solidaridad cristiana no es impersonal. No hay compromiso con los otros si no hay amistad. Por eso Jesús es nuestro gran amigo que no viene a creerse superior y a condenarnos sino a compartir su vida y su santidad con nosotros. Este es mi mandamiento: “que se amen unos a otros como yo les he amado”.

sábado, 11 de mayo de 2019

PALABRAS DE VIDA ETERNA


 “El Evangelio de Hoy”: Jn 6, 60-69

Lectura del santo evangelio según san Juan:

En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron: "Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?" Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo: "¿Esto les hace vacilar?, ¿y si vieran al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que les he dicho son espíritu y vida. Y con todo, algunos de ustedes no creen. "Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo: "Por eso les he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede." Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: "¿También ustedes quieren marcharse?" Simón Pedro le contestó: "Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios." Palabra del Señor.

Reflexión

Las palabras de Jesús chocan con la mentalidad vigente. Hace veinte siglos parecía inadmisible que una persona pudiera comunicar un mensaje tan exigente y tan liberador. Hoy, seguimos en el mismo plan: tratamos de endulzar las palabras de Jesús para que no hieran nuestros prejuicios. Con frecuencia queremos convertir la palabra de Jesús en el ejercicio de un conjunto de ritos. Pero, la palabra de Jesús nos desestabiliza, nos desquicia y nos lleva a cuestionar la vida diaria.

A veces, incluso, decimos como los discípulos. «Este modo de hablar es inaceptable, ¿quién puede hacerle caso? No obstante, si queremos seguir a Jesús, la única respuesta posible es un «sí» rotundo, un «amén» decidido y generoso. Queremos seguirlo y queremos ser como él. No deseamos contentarnos con los laureles que nos ofrece el mundo, sino que anhelamos caminar con el Nazareno la difícil y tortuosa vía del pueblo de Dios en la historia.

Ahora, muy pocos se atreven a criticar a Jesús de Nazaret, pero esto no significa que estén de acuerdo con él. Muchas personas hace tiempo que se «echaron para atrás» y cogieron su propio camino, solamente que se contentan con llevar en su memoria el recuerdo de un bautismo sociológico y el aval de las ceremonias religiosas. Pero, para aquellos que anhelamos escuchar la voz del Maestro, no existe otra respuesta que la de Pedro ante el desafío de Jesús: « ¿Señor, a quién iremos?, sólo tú tienes palabras de vida eterna».

jueves, 9 de mayo de 2019

YO LO RESUCITARÉ


 “El Evangelio de Hoy”: Jn 6,44-51

Lectura del santo evangelio según san Juan:

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: "Serán todos discípulos de Dios." Todo el que escucha lo que dice el Padre y aprende viene a mí. No es que nadie haya visto al Padre, a no ser el que procede de Dios: ése ha visto al Padre. Se lo aseguro: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Sus padres comieron en el desierto el maná y murieron: éste es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo." Palabra del Señor.

Reflexión.

Jesús reafirma que Él es el pan de vida. Quienes coman del nuevo pan de vida plena participarán de la resurrección. Aquí la resurrección no se entiende, como en la mentalidad de los fariseos, un premio por el estricto cumplimiento de la ley. Con Jesús la vida en abundancia es fruto de la configuración con Él y con su proyecto histórico.

Es bueno recordar que participar del proyecto de Jesús es asimilar los valores de su mensaje, las razones de su lucha, la obediencia incondicional al proyecto salvador de Dios, y los riesgos que se corren como consecuencia de un compromiso radical. No se puede ir tras de Jesús sólo por conveniencia o simple tradición; ésa es la característica de una fe desencarnada, lejana a toda opción auténticamente cristiana. Participar en este caso quiere decir estar a la escucha de su voluntad para afrontar nuestra realidad de hoy buscando transformarla. 

En tiempo en que la vida se ve amenazada y se levantan estructuras injustas fundadas en la mentira y la muerte de los pobres, es más necesario que nunca optar abiertamente y con radicalidad por la causa de Jesús: El reino de Dios, donde los seres humanos, especialmente los pobres, tengan vida en abundancia. Trabajar por la igualdad de condiciones. Comprometámonos en su seguimiento, superando nuestros miedos y comodidades. Dios nos inspire confianza y entrega.

martes, 7 de mayo de 2019

EL PAN DE VIDA


 “El Evangelio de Hoy”: Jn 6, 30-35

Lectura del santo evangelio según san Juan:

En aquel tiempo, dijo la gente a Jesús: "¿Y qué signo vemos que haces tú, para que creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: "Les dio a comer pan del cielo."  Jesús les replicó: "Os aseguro que no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que les da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo." Entonces le dijeron: "Señor, danos siempre de este pan." Jesús les contestó: "Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed." Palabra del Señor.

Reflexión

Jesús se da como comida eficaz y trascendente. No es que ofrece alimento, es que se entrega él mismo para fortalecernos. Creyendo en Jesús reinterpretamos todo lo que nos llega en la vida, al modo de él. Lo que para otros puede constituir una  mera e inaceptable desgracia, para nosotros, al estilo de Jesús, puede ser un medio de crecimiento y madurez en la fe, la confianza y la entrega. Ser cristianos significa seguir a Jesús y así vivió él su historia, sin alienaciones, sin ingenuidades, con sus pies y su corazón bien puestos en la tierra, pero en conexión profunda y permanente con Dios. Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed."
Esta afirmación de Jesús nos puede parecer un sinsentido en un mundo donde mueren miles de personas a diario por falta de comida y donde, al mismo tiempo, se tira, descaradamente en los zafacones, miles de toneladas de alimentos. Ser pan de vida hoy, significa saciar nuestra hambre de Dios con el pan de la Palabra, el pan del testimonio y el pan de la misión; significa aceptar la comunicación divina para crear nuevas relaciones comprometidas con la vida, con el amor, con la entrega, con el servicio a los demás. Nadie pasa hambre en un mundo de hermanos y hermanas, todo se comparte y sobra… Nos falta creer y vivir lo que creemos. Somos invitados a avanzar. Acojamos esta invitación con alegría y gratitud. Jesús resucitado nos acompaña y anima.

viernes, 26 de abril de 2019

"ECHEN LA RED"

“El Evangelio de Hoy”: Juan 21,1-14

Lectura del santo evangelio según san Juan:

En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás apodado el Mellizo, Natanael el de Caná de Galilea, los Zebedeos y otros dos discípulos suyos. Simón Pedro les dice: "Me voy a pescar." Ellos contestan: "Vamos también nosotros contigo." Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús.
Jesús les dice: "Muchachos, ¿tienen pescado?" Ellos contestaron: "No." Él les dice: "Echen la red a la derecha de la barca y encontrarán." La echaron, y no tenían fuerzas para sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo que Jesús tanto quería le dice a Pedro: "Es el Señor." Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no distaban de tierra más que unos cien metros, remolcando la red con los peces.
Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice: "Traigan de los peces que acaban de coger." Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red. Jesús les dice: "Vamos, almuercen." Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos, después de resucitar de entre los muertos. Palabra del Señor.

Reflexión

Muchos períodos vacíos de entusiasmo, de alegría, de luz y de esperanza ha vivido la Iglesia después de su nacimiento en la Pascua de Jesús Resucitado. Las causas hay que buscarla en el alejamiento de Jesús, de su palabra y su manera de vivir y de compartir. Sin Jesús, con Jesús lejos y olvidado, organizando todo solo desde nuestras visiones estrechas e interesadas, nos pasaríamos la vida afanando sin nada lograr ni disfrutar.

El Evangelio de Hoy nos recuerda que es Jesús el Enviado, el Misionero  y  Maestro con quien debemos marchar hacia la construcción del Reino de Dios. No significa que debamos dejarle todo a él sino que, en comunión con el y continuando su misión, debemos fundar en él toda nuestra vida, nuestras luchas, nuestros esfuerzos por un mundo mejor, nuestra lucha por la justicia y el derecho. Y, sobre todo, hacerlo todo como él lo ha hecho, de manera fraterna y cercana, con respeto y ternura, con mucho amor y confianza en el Dios de la vida.