EVANGELIO DEL DOMINGO
"Te seguiré donde quiera que vayas". San Lucas 9, 51-62.

domingo, 26 de febrero de 2017

¿En qué ponemos nuestra fuerza?

“El Evangelio de Hoy”: Mt 6,24-34

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No pueden servir a Dios y al dinero. Por eso os digo: No estén agobiados por la vida, pensando qué van a comer o beber, ni por el cuerpo, pensando con qué se van a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Miren a los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, su Padre celestial los alimenta. ¿No valen ustedes más que ellos?
¿Quién de ustedes, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida? ¿Por qué se agobian por el vestido? Fíjense cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y les digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues, si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe? No anden agobiados, pensando qué van a comer, o qué van a beber, o con qué se van a vestir. Los gentiles se afanan por esas cosas. Ya sabe su Padre del cielo que tienen necesidad de todo eso. Sobre todo busquen el reino de Dios y su justicia; lo demás se les dará por añadidura. Por tanto, no se agobien por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le bastan sus disgustos." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

¿Por qué se mete Jesús en asuntos de dinero y de bienes materiales como la ropa que utilizamos para vestirnos? Es que el dinero adorado idolátricamente como un dios desvía a las personas de lo que puede hacerle feliz. No podemos ser indiferentes frente a los hermanos y hermanas empobrecidos por causa de las relaciones económicas desniveladas. La sociedad en general da demasiada importancia a lo pasajero. Pone en primer lugar el dinero y lo que el dinero puede acercar. Pero Jesús proclama que tenemos que buscar antes que nada el Reino de Dios y su justicia. De lo contrario nada bueno parará en nuestras vidas.

Quien se concentra en el dinero y pone en él su corazón relativiza todo lo demás. Se le importa matar, violar los derechos ajenos conspirar contra los demás. Pero sabemos que con el dinero solo accedemos a bienes pasajeros, no se compra la felicidad, no se adquiere ningún bien o valor trascendente con dinero. Podremos tener mucha comida, muchos vestidos, mucho dinero, pero no podremos comprar la vida ni prolongarla. Una gran invitación a poner la confianza en Dios, Trabajar para vivir y vivir la fraternidad y la justicia como camino de salvación. Dios nos regala todo lo necesario para vivir para siempre junto a los demás. Buen domingo.

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