EVANGELIO DEL DOMINGO
"Te seguiré donde quiera que vayas". San Lucas 9, 51-62.

lunes, 3 de octubre de 2016

Y AL PRÓJIMO COMO A TI MISMO

“El Evangelio de Hoy”: Lc 10, 25-37

Lectura del santo evangelio según san Lucas:

En aquel tiempo, se presentó un maestro de la Ley y le preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" Él le dijo: "¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?" Él contestó: "Amarás al Señor, tu, Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo." Él le dijo: "Bien dicho. Haz esto y tendrás la vida." Pero el maestro de la Ley queriendo justificarse, preguntó a Jesús: "¿Y quién es mi prójimo?" Jesús le dijo: "Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo dio un rodeo y pasó de largo.
Pero un samaritano que iba de viaje, llegó a donde estaba él y, al verlo, le dio lástima, se le acercó, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino, y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó en una posada y lo cuidó. Al día siguiente, sacó dos denarios y, dándoselos al posadero, le dijo: "Cuida de él, y lo que gastes de más yo te lo pagaré a la vuelta." ¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos?" Él contestó: "El que practicó la misericordia con él." Jesús le dijo: "Anda, haz tu lo mismo." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Si todavía no sabemos quién es nuestro prójimo, hoy tenemos una nueva oportunidad de preguntárnoslo a nosotros mismos. ¿Con quienes vivimos? Qué significan para nosotros las personas que  nos rodean? ‘Hasta qué punto vivo el sentido de pertenencia familiar y comunitario? No hay duda de que los demás son esenciales a la hora de crecer en confianza frente a Dios y a nuestro futuro en Él. ¿Cuáles sentimientos despierta en nosotros esta parte del Evangelio?  Nuestras actitudes, nuestras acciones o nuestra indiferencia frente a los necesitados de ayuda, muestran nuestra calidad humana y cristiana, hablan de nuestra fe y anuncian nuestra esperanza. ¿Qué nos impide tomar el tiempo de detenernos frente a los demás, conocer su situación e involucrarnos en la búsqueda de remedios a sus males?

Solamente el samaritano, el que no pertenecía al Pueblo de Dios, el impío y sospechoso natural, se compadece del herido, del miserable e infeliz tirado por tierra medio muerto. Jesús nos habla mucho, en los evangelios, de la compasión, de la misericordia como expresiones concretas del amor y nos dice que así actúa  Dios para con nosotros. Lo opuesto a la compasión y a la misericordia es la indiferencia, el desprecio y el abandono de los demás a su suerte o desgracia. El Evangelio de Hoy nos vuelve a enseñar la necesidad de vivir nuestra fe en espíritu y verdad, a concretizarla en la manera de relacionarnos con los otros. Siguiendo a Jesús, no pasemos de largo frente a nuestros hermanos y hermanas, ellos son nuestro prójimo.

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