EVANGELIO DEL DOMINGO
"Velen, porque no saben el momento". San Marcos, 51-62.

lunes, 4 de abril de 2016

ALÉGRATE. LLENA DE GRACIA, EL SEÑOR ESTA CONTIGO

“El Evangelio de Hoy”: Lc 1, 26-38

Lectura del santo evangelio según san Lucas: 

A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin." Y María dijo al ángel: "¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?" El ángel le contestó: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible." María contestó: "Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra." Y la dejó el ángel. Palabra del Señor.

Reflexión

Hoy retomamos la fiesta de la Anunciación del Señor que debimos celebrar el 25 de marzo y por caer Viernes Santo se cambió para hoy, pues la semana pasada celebrábamos la Octava de Pascua. El Evangelio de Hoy es el anuncio a María de que Dios se ha fijado en ella y le pide su colaboración. María se alegra de este anuncio y se siente favorecida y tenida en cuenta por Dios. El Ángel le llama llena de gracia, llena de Dios. Dios confía en María, una joven muchacha sin experiencia y María, quien espera la realización de las promesas de Dios, deposita toda su confianza en el Señor. “He aquí la sierva del Señor, hágase en mi según tu palabra”.

Sierva significa disponibilidad, aceptación de la voluntad de Dios. Dios no obliga sino que invita y las personas somos libres para aceptar o rechazar su invitación. María entra libremente en diálogo con el mensajero de Dios preguntándole cómo sucederá su anuncio, para luego dar un sí fecundo y salvador. Nosotros también hemos sido llenados de la gracia de Dios, a nosotros también se nos ha regalado el don del Espíritu Santo. También a nosotros el Señor nos anuncia una misión. ¿Estamos respondiendo a lo que Dios nos pide? Alegrémonos de ser parte del plan salvador de Dios, de la humanización de la historia y la dignificación de la humanidad. Buena semana.

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