Una reflexión del Evangelio en perspectiva teológico-pastoral para animar desde la liturgia, la vida de fe en su compromiso personal y comunitario
sábado, 26 de marzo de 2016
Sábado Santo
La Iglesia no celebra ningún sacramente en este día. Ayer vivimos la Pasión de Jesús y su muerte y hoy le acompañamos en su sepulcro en oración y ayuno.
El sábado Santo es un día cargado de esperanza. Sabemos que Jesús no se quedó en el sepulcro, él resucitó
y eso es lo que nos aporta la alegría y la esperanza. Por eso, hoy esperamos la
Noche Santa, como cantamos en el Pregón Pascual, la gran noche en que vivimos
la memoria de la resurrección de Jesús. Así, se instalará la alegría y el gozo
de sabernos salvados por la vida, la pasión, la muerte y la Resurrección de
Jesús. Durante 50 días estaremos celebrando este acontecimiento en nuestra
liturgia eclesial.
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