EVANGELIO DEL DOMINGO
"Te seguiré donde quiera que vayas". San Lucas 9, 51-62.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

PONDERACIONES Y LAMENTOS

“El Evangelio de Hoy”: Lc 6, 20-26

Lectura del santo evangelio según san Lucas:

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo: "Dichosos los pobres, porque suyo es el reino de Dios. Dichosos los que ahora tienen hambre, porque quedarán saciados. Dichosos los que ahora lloran, porque reirán. Dichosos ustedes, cuando los odien los hombres, y los excluyan, y los insulten, y proscriban su nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alégrense ese día y salten de gozo, porque su recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían sus padres con-los profetas.
Pero, ¡ay de ustedes, los ricos!, porque ya tienen su consuelo. ¡Ay de ustedes, los que ahora están saciados!, porque tendrán hambre. ¡Ay de los que ahora ríen!, porque harán duelo y llorarán. ¡Ay si todo el mundo habla bien de ustedes! Eso es lo que hacían sus padres con los falsos profetas." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Las Bienaventuranzas son un programa de vida, una opción propuesta por Jesús como camino de realización que trasciende los límites de nuestra historia y eternizan. A las Bienaventuranzas se contraponen unas malaventuranzas. Unas y otras van de la mano. Jesús, al elegir a sus seguidores entre gente sencilla, ha destacado los valores de la vida campesina: la pobreza vivida en trabajo y honestidad, y la búsqueda incesante de un equilibrio social que permita remediar el hambre y el sufrimiento. Esta forma de vida es una bendición que se opone al peligro de la opulencia y el despilfarro, que amenaza la estabilidad social y que, en nuestro tiempo, tiene alcances planetarios, porque pone en peligro la supervivencia misma de la especie humana. La lógica de nuestro mundo es totalmente opuesta a la propuesta de Jesús y sabemos cuáles son los resultados: desigualdades, inseguridad global y deshumanización generalizada.

A pesar de los adelantos de nuestro mundo, la sociedad no ha aprendido la forma de combatir la vergüenza del hambre y la desigualdad. Pero la propuesta de Jesús, a pesar de su simplicidad, tiene unas implicaciones enormes, y pocas personas la comprenderán y menos aún estarán dispuestas a asumirlas. Al escuchar las Bienaventuranzas de boca de Jesús  quedamos admirados y admiradas de contenido, hasta soñamos con ese ideal, pero poco hacemos con miras a iniciar un proceso de conversión sincero y progresivo a esta propuesta.

¿Cómo hacer práctica la propuesta de Jesús? Nuestra tarea consiste en disponernos a caminar hacia la bendición o bienaventuranza y, al mismo tiempo, saber que como seguidores de Jesús vivimos el momento presente con una perspectiva de futuro y en constante tensión con quienes favorecen el consumismo, el despilfarro y la explotación. Siempre que intentemos vivir un valor trascendente, estaremos a la puerta de cientos de propuestas opuestas invitándonos a la comodidad y al facilismo. Que el Espíritu Santo nos ilumine.

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