EVANGELIO DEL DOMINGO
"Te seguiré donde quiera que vayas". San Lucas 9, 51-62.

viernes, 2 de mayo de 2014

¿QUÉ ES ESO PARA TANTOS?

 “El Evangelio de Hoy”: Juan 6,1-15

Lectura del santo evangelio según san Juan:

En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del lago de Galilea (o de Tiberíades). Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos. Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe: "¿Con qué compraremos panes para que coman éstos?" Lo decía para tantearlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer. Felipe le contestó: "Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo."
Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: "Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y un par de peces; pero, ¿qué es eso para tantos?" Jesús dijo: "Digan a la gente que se siente en el suelo." Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; sólo los hombres eran unos cinco mil. Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado.
Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: "Recojan los pedazos que han sobrado; que nada se desperdicie." Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos de los cinco panes de cebada, que sobraron a los que habían comido. La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía: "Este sí que es el Profeta que tenía que venir al mundo." Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo. Palabra del Señor.   

REFLEXIÓN

Celebrando la pascua de resurrección de Jesús, este primer viernes de mayo, el evangelio de hoy nos recuerda que la fe en el resucitado se vive compartiendo y combatiendo la exclusión y la desigualdad. Si creemos en Jesús, si afirmamos que él está vivo y que nos acompaña en el diario esfuerzo de la vida, tendremos que ir adecuando nuestra vida a sus enseñanzas y sabiendo actualizar su mensaje a la realidad de hoy. ¿Con qué contamos nosotros para compartir?  Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: "Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y un par de peces; pero, ¿qué es eso para tantos?"

Podemos caer en la tentación de pensar que quienes deben compartir son los ricos pues tienen de sobra. Pero Jesús no nos pide que demos lo que no tenemos o que obliguemos a los demás a compartir. Él nos pide a ti y a mi compartir lo que somos y lo que tenemos. Sólo si creemos en él tomaremos la decisión de compartirnos y de compartir lo que conseguimos con esfuerzo y trabajo. Por eso Jesús es el pan, el alimento y el amor.

Claro que el mundo cuenta con recursos para que nadie pase hambre y no le falte nada. Fuera más fácil solucionar los problemas si los ricos compartieran lo que tienen. Pero no es así. Los pobres son llamados a compartir desde su pobreza como un gesto agradecido a Dios y a los hermanos porque Jesús se ha acercado a nosotros y ha compartido su vida y su proyecto. Cuando se comparte alcanza y sobra, porque el amor que anima el gesto es desbordante. Lo que sacia el hambre de la gente es el pan y el amor con que se comparte.  Así que no tengamos miedo a dar lo que tenemos sin desperdiciar.

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