EVANGELIO DEL DOMINGO
"Te seguiré donde quiera que vayas". San Lucas 9, 51-62.

domingo, 3 de diciembre de 2017

VELAR ES VIVIR CONSCIENTES

“El Evangelio de Hoy”: Mc 13, 33-37.

Lectura del santo evangelio según san Marcos

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: - Miren, vigilen: pues no saben cuándo es el momento. Es igual que un hombre que se fue de viaje, y dejó su casa y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara. Velen entonces, pues no saben cuándo vendrá el dueño de la casa, si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer: no sea que venga inesperadamente y los encuentre dormidos. Lo que les digo a ustedes, lo digo a todos: ¡velen!  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Iniciamos el Tiempo de Adviento. Hay un grito que se repite en el mensaje evangélico y se condensa en una sola palabra: «Velen!». Es una invitación a vivir de manera lúcida, sin dejarnos arrastrar por la insensatez que parece invadirlo casi todo. Una invitación a mantener despierta nuestra resistencia y rebeldía, a no actuar como todo el mundo, a ser diferentes, a no identificamos con tal mediocridad. Para eso lo primero es aprender a mirar la realidad con ojos nuevos. Las cosas no son sólo como aparecen en los medios de comunicación. En el corazón de las personas hay más bondad y ternura que lo que captamos a primera vista. Todo cambia cuando miramos a las personas con más simpatía, tratando de comprender sus limitaciones y sus posibilidades.

Es importante no dejar que se apague en nosotros el gusto por la vida y el deseo de lo bueno. Aprender a vivir con corazón y querer a las personas buscando su bien. No ceder a la indiferencia. Vivir con pasión la pequeña aventura de cada día. No desentendernos de los problemas de la gente: sufrir con los que sufren y gozar con los que gozan. Las comunidades cristianas deberían ser un lugar para aprender a vivir despiertos, sin cerrar los ojos, sin escapar del mundo, sin pretender amar a Dios de espaldas a los que sufren. Vigilar es ser conscientes de lo que pasa y apostar a lo que Jesús nos muestra con su vida y su palabra.

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