Una reflexión del Evangelio en perspectiva teológico-pastoral para animar desde la liturgia, la vida de fe en su compromiso personal y comunitario
miércoles, 5 de septiembre de 2012
NO DEJARSE LIMITAR
“El Evangelio de Hoy: Lucas 4, 38-44
Lectura del santo evangelio según san Lucas:
En aquel tiempo, al salir Jesús de la
sinagoga, entró en casa de Simón. La suegra de Simón estaba con fiebre muy
alta, y le pidieron que hiciera algo por ella. El, de pie a su lado, increpó a
la fiebre, y se le pasó; ella, levantándose en seguida, se puso a servirles. Al ponerse el sol, los que tenían
enfermos con el mal que fuera, se los llevaban; y él, poniendo las manos sobre
cada uno, los iba curando. De muchos de ellos salían también demonios, que
gritaban: "Tú eres el Hijo de Dios". Los increpaba y no les dejaba
hablar, porque sabían que él era el Mesías. Al hacerse de día, salió a un lugar
solitario. La gente lo andaba buscando; dieron con él e intentaban retenerlo
para que no se les fuese. Pero él les dijo: "También a los otros pueblos
tengo que anunciarles el reino de Dios, para eso me han enviado. Y predicaba en
las sinagogas de Judea. Palabra del Señor.
Reflexión
Jesús siempre rompe las limitaciones que
le imponen su cultura, su familia e incluso sus propios seguidores. Después del
éxito alcanzado en la sinagoga de Cafarnaúm por la enseñanza, y sobre todo por
la purificación de la persona impura, la actividad de Jesús se multiplica y
comienza a atender a todos los enfermos de la ciudad. En medio de la actividad,
Jesús saca tiempo para la oración y en ella descubre que su misión se debe
extender a toda la comarca de Galilea.
La misión de Jesús conservará esta
dinámica y alcanzará las fronteras del país y, luego, de la mano de sus
discípulos llegará hasta el centro del imperio romano. – Las comunidades
cristianas afrontan hoy desafíos semejantes. Con frecuencia los cristianos se
sienten tentados a reducirse a actividades devocionales y religiosas, pero como
Jesús sienten el desafío a ampliar los horizontes de la misión. No sólo desde
el punto de vista geográfico, sino fundamentalmente por el tipo de actividades
que pueden abarcar legítimamente muchos campos en los que es necesario defender
la vida. Por eso vemos hoy comunidades cristianas que lideran la defensa de la
integridad de la Creación y la promoción de los Derechos Humanos. ¿Qué límites
arbitrarios le imponemos a la misión que Jesús nos ha encomendado?
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