Una reflexión del Evangelio en perspectiva teológico-pastoral para animar desde la liturgia, la vida de fe en su compromiso personal y comunitario
martes, 25 de septiembre de 2012
LA FAMILIA DE JESÚS
“El Evangelio de Hoy”: Lucas 8, 19-21
Lectura del santo evangelio según san Lucas:
En aquel tiempo, vinieron a ver a Jesús su madre y sus hermanos, pero con el gentío no lograban llegar hasta él. Entonces le avisaron: "Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte." Él les contestó: "Mi madre y mis hermanos son éstos: los que escuchan la palabra de Dios y la ponen por obra." Palabra del Señor.
Reflexión
Los familiares de Jesús enfrentaron un dilema semejante al que nosotros ahora enfrentamos: o se acercan por su propia iniciativa o se quedan fuera. Jesús ya ha formado una escuela a la que su familia se asoma de cuando en cuando, aunque no sin cierto recelo. Incluso los vecinos alarman a los familiares de Jesús, ya que, al verlo, dicen que “está fuera de sí”. Muchos cristianos afrontan un problema similar. Sienten que Jesús les parece simpático, incluso novedoso, pero o bien no les gusta mucho formar parte del grupo heterogéneo que anda tras él; o bien, piensan que su enseñanza es o muy fuerte o muy idealista.
Son cristianos sin iglesia; cristianos sin cristianismo o, incluso, cristianos sin Jesús; es decir, son cristianos del atrio, pero no de la comunidad. Pero, como decían los antiguos: “el cristiano no nace, se hace”. Seguir a Jesús significa arriesgarse a formar parte de ese grupo de personas que, no obstante su origen heterogéneo, es capaz de compartir un propósito común y un estilo de vida. Seguir a Jesús es asumir su ideal de evangelizar a los más pobres, a los excluidos, a los desesperados. ¿Somos cristianos del atrio o de la comunidad? (Koinonía)
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario