lunes, 13 de agosto de 2018

VIVE CON SENCILLEZ


“El Evangelio de Hoy”: Mt 17, 22-27

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, mientras Jesús y los discípulos recorrían juntos la Galilea, les dijo Jesús: "Al Hijo del hombre lo van a entregar en manos de los hombres, lo matarán, pero resucitará al tercer día." Ellos se pusieron muy tristes.
Cuando llegaron a Cafarnaún, los que cobraban el impuesto de las dos dracmas se acercaron a Pedro y le preguntaron: "¿Su Maestro no paga las dos dracmas?" Contestó: "Sí." Cuando llegó a casa, Jesús se adelantó a preguntarle: "¿Qué te parece, Simón? Los reyes del mundo, ¿a quién le cobran impuestos y tasas, a sus hijos o a los extraños?" Contestó: "A los extraños." Jesús le dijo: "Entonces, los hijos están exentos. Sin embargo, para no escandalizarlos, ve al lago, echa el anzuelo, coge el primer pez que pique, ábrele la boca y encontrarás una moneda de plata. Cógela y págales por mí y por ti." Palabra del Señor.

Reflexión

Al igual que a los apóstoles hoy nos sigue cuestionando el anuncio de la pasión de Jesús. Estamos tan acostumbrados a tratar a Dios como el todo poderoso que no nos cabe en la cabeza que deje sufrir a su propio Hijo, y menos, siendo tan bondadoso e inocente. Sin embargo, Jesús siempre mostró una actitud de apego radical a la voluntad de su Padre Dios. Su misión fue y sigue siendo la de dar a conocer su misericordia y su ternura a favor de los necesitados. No vino pidiendo privilegios sino privilegiando a los más pobres. Paga sus impuestos y vive con sencillez. Por eso, se acerca a cada persona con respeto y cariño para ofrecerle reconocimiento y ayudarle a caminar hacia adelante. Esa es la voluntad de Dios. Eso es lo que constituye su Reino.

Jesús muestra los signos de la salvación, de la presencia de Dios ayudando misericordiosamente a su pueblo. Y por eso lo mataron, pues la religión oficial no toleró, ni tolera aún hoy, la práctica espontanea de la fe. Siempre se espera que todos y todas respondamos simplemente a lo estructurado en nuestras tradiciones religiosas. Jesús anuncia su pasión, su muerte y su resurrección porque sabe que así terminan los profetas que se dejan conducir por el Espíritu de Dios. Así que alegrémonos de contar con un salvador que se entrega a sí mismo como muestra de amor y servicio trascendente. Y recordemos siempre que Dios quiere la vida, la salud, la alegría y la realización plena de toda su Creación. Y esa es nuestra misión. Lo demás puede ser consecuencia de la reacción del “orden” establecido.

sábado, 28 de julio de 2018

CONTESTACIÓN, CRÍTICAS, PROTESTAS...


“El Evangelio de Hoy”: Mt 13, 24-30.

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente: El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña.
Entonces fueron los criados a decirle al amo: "Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?" Él les dijo: "Un enemigo lo ha hecho." Los criados le preguntaron: "¿Quieres que vayamos a arrancarla?"
Pero él les respondió: "No, que, al arrancar la cizaña, podrían arrancar también el trigo. Déjenlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: 'Arranquen primero la cizaña y átenla en gavillas para quemarla, y el trigo almacénenlo en mi granero.' Palabra del Señor.

Reflexión

El evangelio de hoy nos habla de la contestación y la protesta de todas las épocas, consecuencia del malestar que se experimenta en una sociedad conflictiva. Sin duda, la contestación es algo necesario para purificar la sociedad. Y la fe cristiana puede y debe ser fuente dinámica de comportamiento contestatario. Pero no por esto es positivo contestar cualquier cosa y de cualquier manera. También la conciencia crítica necesita ser criticada y purificada. La protesta que surge de la intolerancia, el fanatismo y la intransigencia, fácilmente puede acentuar las divisiones, las discordias y los partidismos, haciendo más difícil el esfuerzo común necesario para una transformación social. De manera fácil e irresponsable clasificamos a las personas y las etiquetamos de progresistas o conservadores, vanguardistas o integristas, izquierdas o derechas, dividiendo de nuevo el mundo en «buenos y malos» y condenando a quien no coincide con nuestra visión de las cosas.

De esta manera, vamos empobreciendo nuestra capacidad de diálogo y colaboración, adoptando posturas previas que nos encierran en nuestra propia posición y nos colocan falsamente por encima de los demás. Eso puede esconder una manera infantil de ocultar la propia mediocridad y la incapacidad de actuar de manera más constructiva y comprometida. No se trata de silenciar nuestra conciencia crítica, sino de saber asumir nuestra propia responsabilidad con lucidez, sin ver siempre en los demás «cizaña» que hay que arrancar y en nosotros «trigo limpio» que hay que respetar. No es suficiente recriminar a otros, lamentarse de las estructuras existentes o descargar nuestra responsabilidad, considerando siempre las injusticias consecuencia del pecado de los demás. También en cada uno de nosotros hay «cizaña» que debe desaparecer.

viernes, 27 de julio de 2018

ATENCIÓN A LA PALABRA


“El Evangelio de Hoy”: Mt 13, 18-23

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Ustedes oigan lo que significa la parábola del sembrador: Si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino. Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que la escucha y la acepta en seguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y, en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, sucumbe. Lo sembrado entre zarzas significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas la ahogan y se queda estéril. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ése dará fruto y producirá ciento o sesenta o treinta por uno." Palabra del Señor.

Reflexión

La fuerza de la palabra es capaz de convertir el corazón humano y hacerlo retornar al vínculo de amor con el creador. En primer lugar, Jesús nos recuerda que la fuerza del mal es real en nosotros y puede arrebatar el bien sembrado en nuestros corazones. Las fuerzas del mal abundan, se propagan y seducen a las personas con placeres y gustos vanos. Luego Jesús reconoce que muchas personas reciben con atención la semilla, pero no pasan de ahí, no interiorizan ni se ejercitan en su práctica. Por eso, las dificultades les hacen olvidar sus valores. Es una llamada a ir más allá de la superficie y armarnos de convicciones fuertes que nos permitan resistir las contrariedades.

Jesús nos plantea también que existen personas que atienden a la palabra, pero puede más en ellos, la vanidad, el orgullo, el qué dirán y las modas o tendencias de la sociedad. Es una alerta para que, antes las preocupaciones e intereses coyunturales, no vendamos nuestra dignidad de personas.  Finalmente, Jesús explica que también están los que escuchan, entienden y proyectan la palabra de Dios. Estos son quienes fructifican pues la reciben como una misión a vivir, un compromiso a asumir como servicio a la humanidad. Dios nos guie en la escucha de su palabra y nos regale su sabiduría para encontrar en ella motivos de alegría y esperanza activas.