jueves, 29 de junio de 2017

PEDRO Y PABLO

“El Evangelio de Hoy”: Mt 16,13-19

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo Jesús preguntó a sus discípulos: "¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?" Ellos contestaron: "Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas." Él les preguntó: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?" Simón Pedro tomó la palabra y dijo: "Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo." Jesús le respondió: "¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo."  Palabra del Señor.

Reflexión

Celebramos la Fiesta de San Pedro y San Pablo. La profesión de fe en Jesús no puede hacerse sin consecuencias Si creemos en Jesús, lo iremos diciendo con nuestra manera de vivir, con nuestras opciones y estilo de vida. Creer en Jesús como el Hijo de Dios lleva consigo creer en su proyecto, en su manera de relacionarse con Dios, a quien Jesús experimenta como Padre de todos y todas, lo que implica una relación fraterna con el prójimo. ¿Cuál es la influencia que ejerce Jesús en nuestra vida diaria? La vida cotidiana es nuestra confesión de fe. Si creemos tenemos que tomar decisiones que respalden, día a día, nuestra fe; de lo contrario, tenemos una fe de boca, aprendida de la cultura y de las tradiciones, pero que no nos mueve a nada.

Tú eres Pedro… no olvidemos que Pedro no es solo Pedro, es toda persona que cree en Jesús. La Iglesia es el conjunto de los creyentes en Cristo que viven un proceso de madurez en la fe y el compromiso cristiano. Jesús no dijo tu eres Pedro, tú serás el Papa, dijo tú eres Pedro. Todo el que entra en esta dinámica de fe en Jesús, es Pedro, es fundamento, es instrumento de Jesús para él seguir construyendo el Reino de su Padre Dios. No olvidemos que Pedro pasa por un largo proceso de fe que le lleva de compartir con Jesús su vida en Galilea, hasta negarlo en Jerusalén para experimentar el amor misericordioso y perdonador de Jesús y comprometerse con él a seguir su tarea.

Todo el que confiesa su fe en Jesús, en consecuencia, se debe preparar para atender el llamado a la justicia, la verdad y la reconciliación que Jesús encarnó con todas sus consecuencias y de manera libre y alegre. Como Jesús abraza la voluntad del Padre hasta la muerte, abraza su propia cruz y asume la voluntad de Dios como criterio último y definitivo de la propia existencia. Creer es asumir un compromiso serio con la causa de Jesús que es la causa del Reino, la causa de los pobres, la causa de humanizar la vida en nuestro mundo de manera que responda aunque sea en lo mínimo a lo que quiere Dios.  

miércoles, 28 de junio de 2017

POR SUS FRUTOS LOS CONOCERÁN

 “El Evangelio de Hoy”: Mt 7,15-20

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuidado con los falsos profetas; se acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conocerán. A ver, ¿acaso se cosechan uvas de las zarzas o higos de los cardos? Los árboles sanos dan frutos buenos; los árboles dañados dan frutos malos. Un árbol sano no puede dar frutos malos, ni un árbol dañado dar frutos buenos. El árbol que no da fruto bueno se tala y se echa al fuego. Es decir, que por sus frutos los conocerán." Palabra del Señor.

Reflexión

En la época en que San mateo escribe su evangelio, las comunidades necesitan saber quiénes son los verdaderos profetas pues había profetas de todo tipo, debido a la cantidad de movimientos existentes: fariseos, esenios, zelotes, saduceos y se multiplicaban cada día más. Los seguidores de Jesús serán acusados de ser falsos profetas también. Los discípulos serán mansos corderos en medio de lobos rapaces. Por eso Jesús le previene de que deben estar alerta, puesto que la verdad incomoda a los grupos religiosos dominantes.

La comparación del árbol y sus frutos ayuda al discernimiento sobre el papel de la religión y el de sus misioneros en el mundo de ayer y de hoy. Examinemos los resultados que estamos cosechando en nuestras comunidades hoy. ¿Estamos viviendo lo que Jesús nos enseña o no le hacemos caso? Y si sentimos que estamos enfermos como seguidores de Jesús, no olvidemos que él nos cura con ternura y amor, dejémonos sanar por él y sigamos adelante.

martes, 27 de junio de 2017

LA PUERTA SEGURA

“El Evangelio de Hoy”: Mt 7,6.12-14

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "No den lo santo a los perros, ni les echen sus perlas a los cerdos; las pisotearán y luego se volverán para destrozarles. Traten a los demás como quieren que ellos les traten; en esto consiste la Ley y los profetas. Entren por la puerta estrecha. Ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos entran por ellos. ¡Qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y pocos dan con ellos." Palabra del Señor.

Reflexión


El mensaje del evangelio de hoy quiere animar a la comunidad para que no pierda la fe en medio de las dificultades de la misión. En el camino de la vida, la puerta ancha es siempre más atractiva, pero al mismo tiempo llena de tentaciones y espejismos. La puerta estrecha, a pesar de las dificultades, es más segura para vivir la experiencia de Dios. Se trata de vivir una espiritualidad que nos permita, por un lado nuestra libertad y por otro nuestra conciencia y nuestra responsabilidad. Lo otro sería caminar o vivir al azar, sin opciones, sin compromisos, sin planes ni objetivos determinados. Gracias a Dios contamos con su Evangelio, su sabiduría y su compañía permanente.

lunes, 26 de junio de 2017

NO JUZGUEN

“El Evangelio de Hoy”. Mt 7, 1-5

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "No juzguen y no los juzgarán. Porque les van a juzgar como juzguen, y la medida que usen, la usarán con ustedes. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: "Déjame que te saque la mota del ojo", teniendo una viga en el tuyo? Hipócrita: sácate primero la viga del ojo; entonces verás claro y podrás sacar la mota del ojo de tu hermano". Palabra del Señor.

Reflexión

La experiencia nos dice que no siempre usan con nosotros la medida que nosotros aplicamos a los demás, pues aparecen mal agradecidos e ingratos. Sin embargo, la paz, la satisfacción de ver a otros bien, nos produce una sensación de bienestar único. Decir que “la medida que usen para medir la usarán con ustedes” puede ser una especie de alerta, y ¡bien sabemos que es verdad! Recordemos que, más que por esperar algo a cambio, la llamada a servir bien, a amar, es algo que cuando se vive nuestra conciencia sonríe y se recrea nuestra vida.

La vida comunitaria y sacramental, por ejemplo, se vuelve un constante dar gracias a Dios por ello, y un retomar fuerzas para continuar dando lo mejor de nosotros. Si en vez de juzgar  viviéramos la misericordia y la compasión, tendríamos mayor libertad, paz y tranquilidad. Es la única forma de evangelizar, de contagiar a los demás, aunque no todos respondan como esperamos. Pidamos al Señor la gracia de vivir su palabra con humildad y determinación.

domingo, 25 de junio de 2017

NO TENGAN MIEDO

“El Evangelio de Hoy”: Mt 10, 26-33

Lectura del santo evangelio según san Mateo

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: "No tengan miedo a los hombres, porque nada hay cubierto que no llegue a descubrirse; nada hay escondido que no llegue a saberse. Lo que les digo de noche díganlo en pleno día, y lo que escuchen al oído pregónenlo desde la azotea. No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, teman al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo. ¿No se venden un par de gorriones por unos cuartos? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga su Padre. Pues ustedes hasta los cabellos de la cabeza tienen contados. Por eso, no tengan miedo; no hay comparación entre ustedes y los gorriones. Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN                                  

Cuando nuestro corazón no está habitado por un amor fuerte o una fe firme, fácilmente queda nuestra vida a merced de nuestros miedos. A veces es el miedo a perder prestigio, seguridad, comodidad o bienestar lo que nos detiene al tomar las decisiones. No nos atrevemos a arriesgar nuestra posición social, nuestro dinero o nuestra pequeña felicidad. Otras veces nos paraliza el miedo a no ser acogidos. Nos atemoriza la posibilidad de quedarnos solos, sin la amistad o el amor de las personas. Tener que enfrentarnos a la vida diaria sin la compañía cercana de nadie.

Con frecuencia vivimos preocupados solo de quedar bien. Nos da miedo hacer el ridículo, confesar nuestras verdaderas convicciones, dar testimonio de nuestra fe. Tememos las críticas, los comentarios y el rechazo de los demás. No queremos ser clasificados. Otras veces nos invade el temor al futuro. No vemos claro nuestro porvenir. No tenemos seguridad en nada. Quizá no confiamos en nadie. Nos da miedo enfrentarnos al mañana. Siempre ha sido tentador para los creyentes buscar en la religión un refugio seguro que nos libere de nuestros miedos, incertidumbres y temores. Pero sería un error ver en la fe el agarradero fácil de los pusilánimes, los cobardes y asustadizos.

La fe confiada en Dios, cuando es bien entendida, es la que llena el corazón de fuerza para vivir con más generosidad y de manera más arriesgada. Es la confianza viva en el Padre la que le ayuda a superar cobardías y miedos para defender con más audacia y libertad el reino de Dios y su justicia. La fe crea personas resueltas y audaces. Abre más a la vida problemática y conflictiva de cada día. Nos anima para el compromiso. Cuando un creyente escucha de verdad en su corazón las palabras de Jesús: «No tengan miedo», se siente alentado y fortalecido por la fuerza de Dios para enfrentarse a sus compromisos. Un llamado a la confianza en Dios.

sábado, 24 de junio de 2017

NACIMIENTO DE JUAN BAUTISTA

“El Evangelio de Hoy”: Lc 1, 57-66.80

Lectura del santo evangelio según san Lucas:

A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban. A los ocho días fueron a circuncidar al niño, y lo llamaban Zacarías, como a su padre. La madre intervino diciendo: "¡No! Se va a llamar Juan." Le replicaron: "Ninguno de tus parientes se llama así." Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. El pidió una tablilla y escribió: "Juan es su nombre." Todos se quedaron extrañados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios. Los vecinos quedaron sobrecogidos, y corrió la noticia por toda la montaña de Judea. Y todos los que lo oían reflexionaban diciendo: "¿Qué va ser este niño?" Porque la mano del Señor estaba con él. El niño iba creciendo, y su carácter se afianzaba; vivió en el desierto hasta que se presentó a Israel. Palabra del Señor.

Reflexión

El nacimiento de Juan es el inicio del cumplimiento de la promesa hecha por Dios, Después Juan vendrá Jesús. La esterilidad es vencida por Dios, él vendrá a salvar a su pueblo. La gente percibe la obra de Dios y eso es fuente de alegría, jubilo y regocijo que envuelve y contagia a vecinos y parientes, como ya lo había predicho el mensajero de Dios. Dios se muestra como compasivo y misericordioso.

Para nosotros los cristianos y cristianas de hoy la importancia de Juan Bautista radica en su vocación profética. Él anuncia la necesidad de la conversión, denuncia las injusticias y la falsa manera de vivir la religión. Vive de manera austera mostrándose abierto a la voz de Dios para luego ir a anunciar a los demás su palabra. Hoy necesitamos forjar nuevos nacimientos de proyectos de vida, de justicia y de paz. Como Juan, sepamos utilizar todos nuestros recursos para ponerlos al servicio de Jesús y de su misión. Demos gracias a Dios por darnos la oportunidad de celebrar el nacimiento de Juan Bautista y de renovar  nuestra vocación profética.

viernes, 23 de junio de 2017

VENGAN A MÍ

“El Evangelio de Hoy”: Mt 11, 25-30

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo

En aquel tiempo, exclamó Jesús:      
- «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor.          
Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Vengan a mi todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán su descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»
 Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Celebramos la Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús y en el Evangelio de Hoy nos encontramos con el llamado al descanso en Jesús. Todos sentimos algún tipo de cansancio en momentos concretos de nuestra existencia. Vivimos un exceso de actividades, relaciones, citas, encuentros, comidas. Por otra parte, el contestador automático, el móvil, el ordenador, el correo electrónico facilitan nuestro trabajo, pero introducen en nuestra vida una saturación. Estamos en todas partes, siempre localizables, siempre «conectados». No todos los cansancios se curan durmiendo o tomando vacaciones. 

Necesitamos, más que nada descansar interiormente. Sentir paz y llenarnos de confianza y esperanza. Cuando nuestros cansancios son producidos por los ajetreos de la vida, las actividades y el frenesí de las búsquedas insaciables de efectividad y logros, somos llamados a tomar conciencia de que no somos Dios. Tenemos que respetar los ritmos naturales de la vida. El aceleramiento desmedido puede desgastar hasta nuestras mayores capacidades.

Los seguidores y seguidoras de Jesús hemos de aprender de Él. No basta «desconectarse» de todo. A la vuelta de vacaciones todo seguirá igual. Necesitamos vivir más despacio y con mayor sabiduría. Aprender a «ordenar» nuestra vida: elegir lo importante, relativizar lo accidental, dedicar más tiempo a lo que nos da paz interior y sosiego. Cuando estamos cansados hasta de nosotros mismos y nos faltan respuestas a nuestras inquietudes más profundas, necesitamos volver a Jesús: «Vengan aquí los que están cansados y agobiados y yo los aliviaré». Hay una paz y un descanso que sólo se puede encontrar en el misterio de Dios acogido en Jesús. “Sagrado Corazón de Jesús, En ti confío”.

jueves, 22 de junio de 2017

PADRE NUESTRO

“El Evangelio de Hoy”: Mt 6,7-15

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando recen, no usen muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No sean como ellos, pues su Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidan. Ustedes recen así: "Padre nuestro del cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy el pan nuestro de cada día, perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido, no nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del Maligno." Porque si perdonan a los demás sus culpas, también su Padre del cielo los perdonará a ustedes. Pero si no perdonan a los demás, tampoco su Padre perdonará sus culpas." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN


Lo que Jesús nos aconseja es que nuestra oración, nuestro diálogo con Dios sea una confesión de nuestra fe en él. Que utilicemos palabras sencillas, espontáneas y confiadas, porque “nuestro Padre sabe lo que nos hace falta antes de que lo pidamos”. Nuestra oración debe estar orientada a hacer su voluntad “aquí en la tierra, como en el cielo”. Y su voluntad es que a nadie falte su pan cotidiano, y que hombres y mujeres aprendamos a vivir en el perdón y en la reconciliación. El pan para todos y el perdón, son condición de autenticidad en la vida cristiana. Si creemos esto ya nos estaremos alejando de las tentación de convertir a Dios en nuestro esclavo para que satisfaga nuestras curiosidades y antojos y lo estaremos adorando en espíritu y verdad. No nos olvidemos de hacer algo concreto cada día a favor de alguien necesitado.

miércoles, 21 de junio de 2017

TÚ EN CAMBIO

“El Evangelio de Hoy”: Mt 6, 1-6.16-18

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuiden de no practicar su  justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario, no tendrán recompensa de su Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no vayas tocando la trompeta por delante, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará.
Cuando recen, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Les aseguro que ya han recibido su paga. Tú, cuando vayas a rezar, entra en tu aposento, cierra la puerta y reza a tu Padre, que está en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará. Cuando ayunen, no anden cabizbajos, como los hipócritas que desfiguran su cara para hacer ver a la gente que ayunan. Les aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará." Palabra del Señor.

Reflexión

Considero que nuestra práctica religiosa debe surgir de nuestra experiencia de Dios. Existe una práctica heredada de nuestra tradición y nuestra cultura religiosa, pero la fe madura o adulta exige una práctica consciente y comprometida con el Dios que se nos revela en nuestra vida personal y comunitaria. 

La limosna, la oración y el ayuno son tres obras de piedad muy propias de la religiosidad judía. La preocupación de Jesús no es por su cumplimiento, sino por la forma en que se realizan las prácticas religiosas. El ejercicio de la justicia y de la piedad no debe hacerse sólo por el aplauso, la autopromoción o la alabanza popular. Jesús advierte que la limosna debe ser una muestra de generosidad, de solidaridad y de amor gratuito, y no debe hacerse pensando en la “foto” del héroe, sino en el hermano necesitado.

La experiencia de Dios no puede tener su fuerza en la fachada exterior, sino sobre todo en la fortaleza interior. Dios ve en lo profundo la bondad del corazón y, sólo cuando hay bondad en nuestro corazón, las acciones externas van impregnadas del amor de Dios. Que Dios nos llene de su amor para poder vivirlo como camino de liberación y salvación.

martes, 20 de junio de 2017

AMEN A SUS ENEMIGOS

“El Evangelio de Hoy”: Mt 5,43-48

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Han oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo" y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos, y recen por los que les persiguen. Así serán hijos de su Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si aman a los que los aman, ¿qué premio tendrán? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludan sólo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como su Padre celestial es perfecto." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN


Una vez más somos retados a ir más allá de lo que las normas nos obligan. Para Jesús, el amor al enemigo es vinculante para todos sus discípulos y discípulas, y no puede haber ninguna ley, ni religiosa ni de otra naturaleza, que les obligue a renunciar a ello. El amor al enemigo nos hace semejantes al Padre del cielo, que “hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia sobre justos e injustos”. No podemos excusarnos diciendo que eso es Dios que tiene ese poder misericordioso incondicional, pues él mismo nos ha creado con esa capacidad, a su imagen y semejanza. Tenemos que buscar la manera de no dejarnos influenciar por las actitudes de odio, resentimiento y venganza que afectan nuestra sociedad. Pidámosle las fuerzas necesarias a Jesús para aceptar su invitación a asumir la aventura del amor por encima de todo. 

lunes, 19 de junio de 2017

REACCIONAR CRISTIANAMENTE

“El Evangelio de Hoy”: Mt 5, 38-42

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Saben que está mandado: "Ojo por ojo, diente por diente". Pues yo les digo: No hagan frente al que les agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñalo dos; a quien te pide, dale; y al que te pide prestado, no lo rehúyas". Palabra del Señor.

Reflexión

Ya  sabemos que la violencia y los conflictos no se curan con más de lo mismo. No es verdad que sea eficaz a largo plazo, el ojo por ojo y diente por diente… la solución hay que buscarla más en actitudes interiores que hagan pensar y discernir, no en amenazas provocadoras de miedos y temores pues estos pueden hacer reaccionar a los violentos con más y ciega violencia, provocando peores daños y conflictos. En nuestra época vivimos un resurgir de colectivos que pregonan la necesidad de crear leyes que castiguen de manera radical a los violadores de las leyes.

Frente a los conflictos y violencia los cristianos estamos llamados a detenerla antes que alcance niveles caóticos, pero pararla a través de métodos fraternos, haciendo caer en la cuenta de lo absurdo y llamando a la cordura, a lo razonable. No siempre funciona pues los seres humanos somos libres y decidimos mantenernos en caminos violentos. Como le pasó a Jesús que de todas maneras lo mataron, pero ofrece caminos, posibilidades de soluciones dadoras de vida. No olvidemos que las reacciones espontáneas ante agresiones y ofensas serán como la ley del talión. Pero Jesús nos muestra un camino mejor, el camino fraterno… resistámonos a nuestros instintos y vivamos desde el Evangelio y el seguimiento de Cristo. Esto nos ayudará a disfrutar de una paz más saludable y duradera.

jueves, 15 de junio de 2017

CORPUS CRISTI: YO SOY EL PAN

“El Evangelio de Hoy”: Jn 6,51-58

Lectura del santo evangelio según san Juan

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo." Disputaban los judíos entre sí: "¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?" Entonces Jesús les dijo: "Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre." Palabra del Señor.

REFLEXION

El que coma de este pan, vivirá para siempre. Celebramos hoy el “Jueves corpus”, “Santísimo cuerpo y Sangre de Cristo”. ¿Cuál es nuestra calidad de vida? Queremos mejoría y crecimiento. Pero con frecuencia andamos equivocados. Creemos que nuestra vida mejora cuando mejora nuestro medio de transporte, nuestros electrodomésticos o nuestro lugar de residencia. Y, sin embargo, no es así. Se puede tener casi toda la «calidad de vida» que nos ofrece esta sociedad, y no saber vivir. Naturalmente, intentamos llenar nuestro «vacío de vida», rellenándolo de placer, agitación, codicia. Nos queremos llenar de cosas, pero las cosas son incapaces de darnos vida.

No encontraremos nuestra verdadera felicidad si no retornamos a los valores evangélicos más hondos: la sencillez, la sobriedad, la solidaridad con todos, la acogida a los pequeños, la amistad sincera, el encuentro gozoso con Dios. Jesús puede infundir de nuevo en nosotros un deseo inmenso de vivir. Un deseo nuevo de verdad, belleza, plenitud. Él puede ayudarnos a descubrir de manera nueva la vida, el amor, las relaciones humanas, la esperanza. Él puede abrir horizontes nuevos a nuestra libertad. Puede despertar en nosotros nuevas aspiraciones de generosidad. Puede acrecentar nuestra capacidad de aceptar riesgos por la justicia y la verdad.

De manera que cuando Jesús dice el que coma de este pan vivirá para siempre, está refiriéndose a su vida misma, a su manera de vivir, a su calidad en las relaciones con los demás. Jesús no da cosas, se da él mismo en lo esencial. No vamos a encontrar en él ante todo una doctrina, ni una moral, ni una filosofía. Vamos a encontrarnos con un acontecimiento capaz de dar nueva vida a nuestra existencia: Dios compartiendo la aventura de nuestro diario vivir. ¿Seremos capaces de «alimentarnos de Jesús”?

miércoles, 14 de junio de 2017

JESÚS VIVE LA LEY

“El Evangelio de Hoy”: Mt 5,17-19

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "No crean que he venido a abolir la Ley y los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. Les aseguro que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la Ley. El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos." Palabra del Señor.        

REFLEXIÓN


Jesús no está en contra de la ley, él es quien la vive totalmente haciendo la voluntad de Dios y realizando su misión sin importarle las consecuencias. La práctica de Jesús no suprime la ley pero si la saca de su círculo reducido y desencarnado de la formalidad vacía y la lleva a su plenitud: “No he venido a abolir, sino a dar plenitud”. Siendo coherente y consecuente, en sus palabras y en sus obras, con las enseñanzas más auténticas de la ley, Jesús lleva ésta a su plenitud. En la ley, vivida y cumplida fielmente y en su espíritu original, yendo más allá de su mera formulación y dejando atrás la forma para vivir el fondo, encuentra Jesús un camino de vida. Nosotros y nuestras comunidades también estamos llamados a encontrar la manera de vivir plenamente la ley del amor, siguiendo fielmente a Jesús.

lunes, 12 de junio de 2017

LAS BIENAVENTURANZAS

“El Evangelio de Hoy”: Mt 5,1-12

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles: "Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos ustedes cuando los insulten y los persigan y los calumnien de cualquier modo por mi causa. Estén alegres y contentos, porque su recompensa será grande en el cielo, que de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a ustedes." Palabra del Señor.

Reflexión

Jesús presenta a un Dios cercano y en comunión con la comunidad, rompiendo así con las barreras que las autoridades religiosas habían colocado entre Dios y el pueblo. Las bienaventuranzas son el rostro alegre y esperanzador que el Reino tiene para los pobres y los que sufren por causa del evangelio. Mateo presenta ocho bienaventuranzas, de las que la primera resume todas las demás. Llama felices a los “pobres de corazón”, que podría referirse a los “humildes y afligidos” que tienen una actitud religiosa de desprendimiento. Dichosos porque aman y dan su vida por los hermanos; por eso les pertenece el Reino de los cielos.


En General, las bienaventuranzas son una invitación a compartir lo que somos y lo que tenemos con los demás desde una opción consciente de fe de esperanza y de amor. Pidámosle a Jesús que nos fortalezca para poder superar la superficialidad y trascender lo material y lo histórico, viviendo y disfrutando el presente como una preparación del futuro. 

sábado, 10 de junio de 2017

Quién da más?

“El Evangelio de Hoy”: Mc 12, 38-44

Lectura del Santo Evangelio según San Marcos

En aquel tiempo, entre lo que enseñaba Jesús a la gente, dijo: "¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas, con pretexto de largos rezos. Éstos recibirán una sentencia más rigurosa." Estando Jesús sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales. Llamando a sus discípulos, les dijo: "Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

La crítica de Jesús a los escribas es dura. En vez de orientar al pueblo hacia Dios, atraen la atención de la gente hacia sí mismos buscando su propio honor. Les gusta «pasearse con amplios ropajes» buscando saludos y reverencias de la gente. En la liturgia de las sinagogas y en los banquetes buscan «los asientos de honor» y «los primeros puestos». Mientras aparentan una piedad profunda en sus «largos rezos» en público, se aprovechan de su prestigio religioso para vivir a costa de las viudas, los seres más débiles e indefensos de Israel según la tradición bíblica.

Una de estas viudas ha echado en el arca de las ofrendas dos pequeñas monedas, pero Jesús llama enseguida a sus discípulos pues difícilmente encontrarán en el ambiente del templo un corazón más religioso y más solidario con los necesitados. Esta viuda no anda buscando honores ni prestigio alguno; actúa de manera callada y humilde. Según Jesús, ha dado más que nadie, pues no da lo que le sobra, sino «todo lo que tiene  para vivir». Estas personas sencillas, pero de corazón grande y generoso, que saben amar sin reservas, son lo mejor que tenemos en la Iglesia. De estas personas hemos de aprender a seguir a Jesús. Son las que más se le parecen.

viernes, 9 de junio de 2017

LA GENTE DISFRUTABA ESCUCHÁNDOLO

“El Evangelio de Hoy”: Mc 12, 35-37

Lectura del santo evangelio según san Marcos

En aquel tiempo, mientras enseñaba en el templo, Jesús preguntó: "¿Cómo dicen los escribas que el Mesías es hijo de David? El mismo David, inspirado por el Espíritu Santo, dice: "Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, y haré de tus enemigos estrado de tus pies." Si el mismo David lo llama Señor, ¿cómo puede ser hijo suyo?" La gente, que era mucha, disfrutaba escuchándolo. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Somos invitados a vivir una fe consciente y activa, no dejándonos arrastrar por los grupos de intereses como los letrados. Estos personajes eran “bien vistos” por su preparación. Gozaban de muy alto prestigio que les permitía enseñorearse frente a los más sencillos. Se consideraban poseedores de la verdad pensando que los demás se encontraban en el error. Es justa la crítica que Jesús les hace, porque se aprovechaban de la gente sencilla, devorando la casa de los más indefensos, como es el caso de las viudas.

Muchos de nosotros, en la vida cotidiana normal, en la vida eclesial y en la vida de barrio, tenemos muchas veces las actitudes de los letrados. Nos creemos mejores, más preparados y poseedores de la verdad. Nuestra actitud, tantas veces, es de soberbia y de violencia contra los otros, en especial con los sencillos y humildes. Hoy tendría que ser un día para pensar. Hemos de ser testimonio del amor de Dios en medio del mundo. Hemos de manifestar una actitud humilde, respetuosa y amable con todas las personas, en especial con los pobres. 

jueves, 8 de junio de 2017

AMARÁS

“El Evangelio de Hoy”: Mc 12, 28b-34

Lectura del santo evangelio según san Marcos:

En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: "¿Qué mandamiento es el primero de todos?" Respondió Jesús: "El primero es: "Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser." El segundo es éste: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo." No hay mandamiento mayor que éstos."
El escriba replicó: "Muy bien, Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios." Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: "No estás lejos del reino de Dios." Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

La pregunta por lo esencial, por lo más importante ha estado presente siempre en la historia de las religiones. Podemos dispersarnos cuando en nuestras tradiciones religiosas se van acumulando normas y preceptos, costumbres y ritos, sin saber exactamente qué es lo fundamental para orientar la vida de manera sana. Jesús no le cita los mandamientos de Moisés. Jesús le coloca ante un Dios cuya voz hemos de escuchar. Lo importante no es conocer preceptos y cumplirlos. Lo decisivo es detenernos a escuchar a ese Dios que nos habla sin pronunciar palabras humanas. Cuando escuchamos al verdadero Dios, se despierta en nosotros una atracción hacia el amor. No es propiamente una orden. Es lo que brota en nosotros al abrirnos al Misterio último de la vida: "Amarás". En esta experiencia, no hay intermediarios religiosos, no hay teólogos ni moralistas. No necesitamos que nadie nos lo diga desde fuera. Sabemos que lo importante es amar.

Este amor a Dios no es un sentimiento ni una emoción. Amar al que es la fuente y el origen de la vida es vivir amando la vida, la creación, las cosas y, sobre todo, a las personas. Jesús habla de amar "con todo el corazón, con toda el alma, con todo el ser". Sin mediocridad ni cálculos interesados. De manera generosa y confiada. Jesús añade, todavía, algo que el escriba no ha preguntado. Este amor a Dios es inseparable del amor al prójimo. Sólo se puede amar a Dios amando al hermano. De lo contrario, el amor a Dios es mentira. Es imposible amar al Padre sin amar a sus hijos e hijas. Somos llamados a cuidar esta síntesis que nos enseña Jesús. El amor no está en el mismo plano que otros deberes. No es una «norma» más, perdida entre otras normas más o menos importantes. «Amar» es la única forma sana de vivir ante Dios y ante las personas. Sin amor no hay progreso. Lo que va contra el amor, va contra Dios.

miércoles, 7 de junio de 2017

UN DIOS DE VIVOS

“El Evangelio de Hoy” Mc 12, 18-27

Lectura del santo evangelio según san Marcos:

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos saduceos, de los que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron: "Maestro, Moisés nos dejó escrito: "Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer, pero no hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano." Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos; el segundo se casó con la viuda y murió también sin hijos; lo mismo el tercero; y ninguno de los siete dejó hijos. Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección y vuelvan a la vida, ¿de cuál de ellos será mujer? Porque los siete han estado casados con ella." Jesús les respondió: "Estáis equivocados, porque no entendéis la Escritura ni el poder de Dios. Cuando resuciten, ni los hombres ni las mujeres se casarán; serán como ángeles del cielo. Y a propósito de que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en el episodio de la zarza, lo que le dijo Dios: "Yo soy el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob"? No es Dios de muertos, sino de vivos. Estáis muy equivocados." Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

Para el cristianismo, la creación no es algo que sucedió una vez, allí, al comienzo de los tiempos; una especie de «empujón» inicial de Dios que luego se ha desentendido del mundo y de la humanidad para que sigan su camino como por inercia. La creación es algo permanente y actual. Dios está ahora mismo sustentando nuestro ser y creando vida en cada momento de nuestra existencia. «En él vivimos, nos movemos y existimos», como dice san Pablo.

Esta fe constituye el núcleo de una experiencia religiosa auténtica. El hombre religioso no se siente solo, entregado a su propia flaqueza. Se sabe acompañado y sustentado. Dios no le agrava la vida; tampoco le ahorra la dura tarea de existir. Pero el creyente sabe que no está solo. Alguien más grande que él y que todas las fuerzas adversas está a su lado. Puede vivir con confianza. Dios está siempre ahí buscando ya ahora mismo lo mejor para su vida y, en cualquier caso, la vida eterna. Toda forma de vivir la religión que mate la vida y no sea estímulo para vivir de manera más plena, responsable y liberada, es falsa. Dios siempre libera, potencia y desarrolla la vida, no la muerte. Es «Dios de vivos, no de muertos».

martes, 6 de junio de 2017

A DIOS LO QUE ES DE DIOS, LA VIDA

“El Evangelio de Hoy”: Mc 12, 13-17

Lectura del santo evangelio según San Marcos

En aquel tiempo, enviaron a Jesús unos fariseos y partidarios de Herodes, para cazarlo con una pregunta. Se acercaron y le dijeron: "Maestro, sabemos que eres sincero y que no te importa de nadie; porque no te fijas en lo que la gente sea, sino que enseñas el camino de Dios sinceramente. ¿Es lícito pagar impuesto al César o no? ¿Pagamos o no pagamos?" Jesús, viendo su hipocresía, les replicó: "¿Por qué intentáis cogerme? Traedme un denario, que lo vea." Se lo trajeron. Y él les preguntó: "¿De quién es esta cara y esta inscripción?" Le contestaron: "Del César." Les replicó: "Lo que es del César pagádselo al César, y lo que es de Dios, a Dios." Se quedaron admirados. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

A Dios lo que es de Dios. A Jesús se le ve siempre preocupado por suscitar y desarrollar, en medio de aquella sociedad, una vida más sana y más digna. Pensemos en su actuación en el mundo de los enfermos: Jesús se acerca a quienes viven su vida de manera disminuida, amenazada e insegura, para despertar en ellos una vida más plena. Pensemos en su acercamiento a los pecadores: Jesús les ofrece el perdón que les haga vivir una vida más digna, rescatada de la humillación y el desprecio. Pensemos también en los endemoniados, incapaces de ser dueños de su existencia: Jesús los libera de una vida alienada y desquiciada por el mal.

El punto de partida, básico y fundamental es «esta vida» y, de hecho, Jesús se preocupó de lo que aquellas gentes de Galilea más deseaban y necesitaban que era, por lo menos vivir, y vivir con dignidad. El punto de llegada y el horizonte de toda la existencia es «vida eterna» y, por eso, Jesús despertaba en el pueblo la confianza final en la salvación de Dios. Nosotros  exponemos la fe con tal complicación de conceptos y palabras que, a la hora de la verdad, pocos se enteran de lo que es exactamente el Reino de Dios del que habla Jesús. Sin embargo, las cosas no son tan complicadas. Lo único que Dios quiere es esto: una vida más humana para todos y desde ahora, una vida que alcance su plenitud en su vida eterna. Por eso, nunca hay que dar a ningún César lo que es de Dios: la vida y la dignidad de sus hijos.

lunes, 5 de junio de 2017

JESÚS ES EL HEREDERO

“El Evangelio de Hoy”: Mc 12,1-12

Lectura del Santo Evangelio según san Marcos.

En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos: "Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. A su tiempo, envió un criado a los labradores, para percibir su tanto del fruto de la viña. Ellos lo agarraron, lo apalearon y lo despidieron con las manos vacías. Les envió otro criado; a éste lo insultaron y lo descalabraron. Envió a otro y lo mataron; y a otros muchos los apalearon o los mataron. Le quedaba uno, su hijo querido. Y lo envió el último, pensando que a su hijo lo respetarían. Pero los labradores se dijeron: "Éste es el heredero. Venga, lo matamos, y será nuestra la herencia." Y, agarrándolo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña. ¿Qué hará el dueño de la viña? Acabará con los ladrones y arrendará la viña a otros. ¿No han leído aquel texto: "La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente?"
Intentaron echarle mano, porque veían que la parábola iba por ellos; pero temieron a la gente, y, dejándolo allí, se marcharon. Palabra del Señor.

Reflexión

El Evangelio de hoy nos presenta esta parábola resumen de la historia de Israel tomada del profeta Isaías 5, 1-7, es también la forma como responde Jesús a quienes cuestionan su autoridad. ¿Quién es el dueño de la viña? ¿Quiénes los agricultores? ¿Quiénes son los empleados y el patrón? ¿Quién es el heredero? ¿Cuál es el mensaje? Con la parábola Jesús revela el origen de su autoridad, él es el hijo, el heredero. Denuncia además el abuso de autoridad de los viñadores, es decir, de los sacerdotes, los escribas y los ancianos que no cuidan adecuadamente al pueblo de Dios. Defiende la autoridad de los mensajeros o profetas enviados por Dios, pero rechazados y asesinados por los hombres y las estructuras de poder.

Denuncia también a las autoridades que matan al hijo porque no quieren perder la cuota de poder que han acumulado a lo largo de los años a costa del sufrimiento y la pobreza de sus compatriotas. En vez de convertirse, las autoridades de Israel prefirieron matar a Jesús en la cruz. ¿Qué queda de esta parábola y su mensaje en nuestras comunidades cristianas? ¿Estamos oyendo y siguiendo a Jesús o seguimos prefiriendo quitarlo de en medio y organizándonos y actuando en contra de su enseñanza?  Es muy fácil excusarnos frente al Evangelio y crear y seguir tradiciones nuestras completamente contrarias a Jesús.

domingo, 4 de junio de 2017

VEN ESPÍRITU SANTO

“El Evangelio de Hoy”: Juan 20, 19-23

Lectura del santo evangelio según san Juan:

Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en su casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: "Paz a ustedes." Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: "Paz a ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envió yo." Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: "Reciban el Espíritu Santo; a quienes les perdonen los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengan, les quedan retenidos."  Palabra del Señor.

REFLEXIÓN

No es fácil hablar del Espíritu Santo. Nos crea sospecha todo aquello que no puede verificarse con pruebas tangibles, y lo «espiritual» sugiere a no pocos un mundo desconocido, extremadamente incierto y etéreo. La catequesis y la evangelización se han olvidado de enseñarnos a creer en el Espíritu Santo. Muchos cristianos invocan al Padre, se esfuerzan por vivir como Jesús, pero ignoran casi por completo la acción del Espíritu. El Credo que profesamos los domingos afirma que el Espíritu Santo es «Señor y dador de vida», pero para bastantes creyentes, sigue siendo el gran desconocido.

Cada uno tiene su forma concreta de vivir la experiencia cristiana y cada uno ha de abrirse a la acción del Espíritu desde su propio ser. El Espíritu de Dios nos envuelve eternamente con su amor. La teología cristiana ha acuñado una palabra clave para hablar de esta experiencia: la vida entera se me ofrece como «gracia». Habito un mundo que se me ha regalado. Vivo en un momento de la historia que yo no he elegido. Soy amado por personas que no han sido creadas por mí. Mi vida no es sólo fruto de mi trabajo, ni siquiera resultado de lo que me aportan los demás. Yo no me «explico» mi existencia sin el Espíritu de Dios. En esta fiesta de Pentecostés, los cristianos agradecemos y acogemos con fe la gracia del Espíritu.

sábado, 3 de junio de 2017

TÚ SÍGUEME

“El Evangelio de Hoy”: Jn 21,20-25

Lectura del santo evangelio según san Juan:

En aquel tiempo, Pedro, volviéndose, vio que los seguía el discípulo a quien Jesús tanto amaba, el mismo que en la cena se había apoyado en su pecho y le había preguntado: "Señor, ¿quién es el que te va a entregar?" Al verlo, Pedro dice a Jesús: "Señor, y éste ¿qué?" Jesús le contesta: "Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué? Tú sígueme." Entonces se empezó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no moriría. Pero no le dijo Jesús que no moriría, sino: "Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué?"
Éste es el discípulo que da testimonio de todo esto y lo ha escrito; y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero. Muchas otras cosas hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que los libros no cabrían ni en todo el mundo. Palabra del Señor.

Reflexión

El “discípulo amado” tiene una gran importancia dentro del evangelio de san Juan, especialmente por su gran cercanía a Jesús y por su fidelidad al proyecto de vida iniciado por él. Este testimonio de fidelidad, dado por el discípulo amado, confronta profundamente la fe y la vocación de Pedro, pues sabe que ha fracasado y que, por lo mismo, se ha alejado considerablemente del camino propuesto por el Maestro; sin embargo, ahora que Jesús lo ha invitado nuevamente a seguirle y que conoce cuál es su misión (Cfr. 21,19), decide hacerlo de una manera más firme y radical siguiendo aquel discípulo que acompañó a Jesús hasta la cruz.

Pedro pregunta por él (“Señor, y éste, ¿qué?”), porque siente que este discípulo es modelo de seguimiento, cree que siguiéndolo a él podrá seguir a Jesús. Tal comprensión es errónea, por ello Jesús reafirma su llamado (“Tu sígueme”), ya que para seguirlo no son necesarios los intermediarios, por más fieles y cercanos que sean a Jesús. Todos los discípulos están referidos a él, es a él a quien siguen, él es la razón de su entrega y de su amor, y no otra persona. – Nuestra experiencia de fe, ¿está realmente fundamentada en las actitudes y comportamientos de Jesús? ¿Seguimos a Jesús o seguimos a otros creyentes?