EVANGELIO DE HOY
"Vayan y proclamen que el reino de Dios está cerca". San Mateo 10, 7-13.

sábado, 31 de agosto de 2013

"AL QUE TIENE SE LE DARA"

"El Evangelio de Hoy": Mateo 25,14-30
 
Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: "Un hombre, al irse de viaje, llamó a sus empleados y los dejó encargados de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos de plata, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue en seguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.
Al cabo de mucho tiempo volvió el señor de aquellos empleados y se puso a ajustar las cuentas con ellos. Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: "Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco." Su señor le dijo: "Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor." Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo: "Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos." Su señor le dijo: "Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor." Finalmente, se acercó el que había recibido un talento y dijo: "Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces, tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo." El señor le respondió: "Eres un empleado negligente y holgazán. ¿Con que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quítenle el talento y dénselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese empleado inútil échenlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes."
Palabra del Señor.
 
Reflexión
 
De ninguna manera podríamos pensar que Jesús nos esté invitando a pensar solo en ganancias, él no es de los que se enganchan sin más en la ley del mercado. Lo que la parábola de hoy nos enseña es la responsabilidad que tenemos con los dones recibidos. Éstos no se pueden dejar enterrados, ni guardados, hay que ponerlo a funcionar a favor de la gente y así se multiplicarán o simplemente rendirán su función social. La parábola nos invita a saber quiénes somos realmente, de qué somos capaces, cuáles son nuestras virtudes y cualidades, asumiendo siempre que son regalo de Dios que debemos multiplicar y compartir. Como hijos de un mismo Dios, tenemos dones y talentos que no pasan por la sola inteligencia, sino por la conciencia de las responsabilidades misioneras que esto implica. Sabemos lo que cuesta estar al servicio de los otros, existen muchos ingratos e ingratas que critican, acusan y hasta calumnian. Hay que evitar que la comodidad, la rutina, la pereza, la indiferencia o el miedo socaven las bases éticas y cristianas de nuestras familias y de nuestras comunidades. Quien ama a Dios se ama a sí mismo y valora sus dones y talentos, se involucra en su comunidad, sirve a sus hermanos. En medio de una sociedad que ha sido llevada a relacionarse desde el sálvese quien pueda de la oferta y la demanda, continuemos ofreciendo lo que somos y tenemos pensando en quienes nos necesitan y en la generosidad que ha tenido Dios hay dotarnos de dones y cualidades. Buen fin de Semana.

lunes, 26 de agosto de 2013

"AY DE USTEDES"

 
“El Evangelio de Hoy”: Mateo 23,13-22
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: "¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que cierran a los hombres el reino de los cielos! Ni entran ustedes, ni dejan entrar a los que quieren. ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que viajan por tierra y mar para ganar un prosélito y, cuando lo consiguen, lo hacen digno del fuego el doble que ustedes! ¡Ay de ustedes, guías ciegos, que dicen: "Jurar por el templo no obliga, jurar por el oro del templo sí obliga"! ¡Necios y ciegos! ¿Qué es más, el oro o el templo que consagra el oro? O también: "Jurar por el altar no obliga, jurar por la ofrenda que está en el altar sí obliga." ¡Ciegos! ¿Qué es más, la ofrenda o el altar que consagra la ofrenda? Quien jura por el altar jura también por todo lo que está sobre él; quien jura por el templo jura también por el que habita en él; y quien jura por el cielo jura por el trono de Dios y también por el que está sentado en él." Palabra del Señor.
 
Reflexión
 
Todo el capítulo 23 de Mateo es una dura crítica de Jesús contra los escribas y los fariseos, a quienes acusa de no llevar al pueblo al conocimiento del verdadero Dios, sino de convertirlo en fanáticos del legalismo que ellos controlan. El texto de hoy tiene cuatro acusaciones concretas, todas introducidas con la misma fórmula: “¡Ay de ustedes!”. La primera es una crítica a los fariseos que cierran las puertas del Reino de los cielos a la comunidad. En la segunda, Jesús manifiesta su repudio y condena a quienes pretenden enriquecerse y sacar provecho del sufrimiento de los más indefensos de la sociedad. En la tercera, se hace una dura crítica a los misioneros que atraen partidarios sin ofertas claras de salvación, por lo que terminan perdiéndose. La cuarta acusación va dirigida a quienes con el juramento esconden la ambigüedad de la fe. – Estos “ay de ustedes” de Jesús nos invitan a meditar sobre el potencial hipócrita que hay en nosotros, en nuestras familias, en nuestra iglesia y en la sociedad. La hipocresía, la doble moral, las incoherencias de vida, los fanatismos, dejan constancia que las actitudes farisaicas siguen vivas y en pleno crecimiento. Recordemos que sólo la verdad nos hará libres. (Koinonía).
 



lunes, 19 de agosto de 2013

JESUS, RIQUEZA,POBREZA Y NOSOTROS HOY


“El Evangelio de Hoy”: Mateo 19,16-22        
Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, se acercó uno a Jesús y le preguntó: "Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna?" Jesús le contestó: "¿Por qué me preguntas qué es bueno? Uno solo es Bueno. Mira, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos." Él le preguntó: "¿Cuáles?" Jesús le contestó: "No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo." El muchacho le dijo: "Todo eso lo he cumplido. ¿Qué me falta?" Jesús le contestó: "Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres -así tendrás un tesoro en el cielo- y luego vente conmigo." Al oír esto, el joven se fue triste, porque era rico. Palabra del Señor.


Reflexión
 
Hay un doble interés manifiesto en “El Evangelio de Hoy”: Jesús quiere instruir a sus discípulos, y el evangelista a su comunidad, sobre la actitud que debemos tener los cristianos frente a la riqueza y la pobreza. El diálogo inicial sobre lo que debemos hacer para alcanzar la salvación se mueve en la lógica de lo que todos ya saben. Cumplir los mandamientos. Algo que el joven rico ha hecho y bastante bien. Sin embargo, la pregunta clave es la que se encuentra en la mitad del relato: ¿Qué me queda por hacer? Jesús propone la perfección. : "Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres -así tendrás un tesoro en el cielo- y luego vente conmigo." No basta con cumplir, hay que vivir de corazón la fraternidad y la justicia. Se puede ser buena persona cumpliendo las normas básicas de la religión o la sociedad, pero sólo es verdadero cristiano quien comparte con los pobres su riqueza y con Jesús su vida. Pobreza y seguimiento entran en conflicto con la riqueza del joven. Para tristeza de todos, triunfa la riqueza. No comprendió el joven que en Jesús y los pobres estaba su gran tesoro, y que por éstos vale la pena dejarlo todo. Es a nosotros a quienes nos toca preguntarnos hoy por lo que nos falta para vivir la confianza total en el Dios de la Vida y sentir paz. Dios nos acompañe.

domingo, 18 de agosto de 2013

SIN FUEGO NO ES POSIBLE

“El Evangelio de Hoy”: Lucas 12, 49-53
Lectura del santo evangelio según san Lucas:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo! Tengo que pasar por un bautismo, ¡y qué angustia hasta que se cumpla!
¿Piensan que he venido a traer al mundo paz? No, sino división.
En adelante, una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra." Palabra del Señor.


Reflexión invitada: SIN FUEGO NO ES POSIBLE. José Antonio Pagola     


En un estilo claramente profético, Jesús resume su vida entera con unas palabras insólitas: "Yo he venido a prender fuego en el mundo, y ¡ojalá estuviera ya ardiendo!". ¿De qué está hablando Jesús? El carácter enigmático de su lenguaje conduce a los exegetas a buscar la respuesta en diferentes direcciones. En cualquier caso, la imagen del "fuego" nos está invitando a acercarnos a su misterio de manera más ardiente y apasionada.   

El fuego que arde en su interior es la pasión por Dios y la compasión por los que sufren. Jamás podrá ser desvelado ese amor insondable que anima su vida entera. Su misterio no quedará nunca encerrado en fórmulas dogmáticas ni en libros de sabios. Nadie escribirá un libro definitivo sobre él. Jesús atrae y quema, turba y purifica. Nadie podrá seguirlo con el corazón apagado o con piedad aburrida.        

Su palabra hace arder los corazones. Se ofrece amistosamente a los más excluidos, despierta la esperanza en las prostitutas y la confianza en los pecadores más despreciados, lucha contra todo lo que hace daño al ser humano. Combate los formalismos religiosos, los rigorismos inhumanos y las interpretaciones estrechas de la ley. Nada ni nadie puede encadenar su libertad para hacer el bien. Nunca podremos seguirlo viviendo en la rutina religiosa o el convencionalismo de "lo correcto".  

Jesús enciende los conflictos, no los apaga. No ha venido a traer falsa tranquilidad, sino tensiones, enfrentamiento y divisiones. En realidad, introduce el conflicto en nuestro propio corazón. No es posible defenderse de su llamada tras el escudo de ritos religiosos o prácticas sociales. Ninguna religión nos protegerá de su mirada. Ningún agnosticismo nos librará de su desafío. Jesús nos está llamando a vivir en verdad y a amar sin egoísmos.    

Su fuego no ha quedado apagado al sumergirse en las aguas profundas de la muerte. Resucitado a una vida nueva, su Espíritu sigue ardiendo a lo largo de la historia. Los primeros seguidores lo sienten arder en sus corazones cuando escuchan sus palabras mientras camina junto a ellos.         

¿Dónde es posible sentir hoy ese fuego de Jesús? ¿Dónde podemos experimentar la fuerza de su libertad creadora? ¿Cuándo arden nuestros corazones al acoger su Evangelio? ¿Dónde se vive de manera apasionada siguiendo sus pasos? Aunque la fe cristiana parece extinguirse hoy entre nosotros, el fuego traído por Jesús al mundo sigue ardiendo bajo las cenizas. No podemos dejar que se apague. Sin fuego en el corazón no es posible seguir a Jesús.

viernes, 16 de agosto de 2013

EL DIVORCIO NO HACE FELIZ

 El Evangelio de Hoy”: Mateo 19,3-12
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: "¿Es lícito a uno despedir a su mujer por cualquier motivo?" Él les respondió: "¿No han leído que el Creador, en el principio, los creó hombre y mujer, y dijo: "Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne"? De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre." Ellos insistieron: "¿Y por qué mandó Moisés darle acta de repudio y divorciarse?" Él les contestó: "Por lo tercos que son les permitió Moisés divorciarse de sus mujeres; pero, al principio, no era así. Ahora les digo yo que, si uno se divorcia de su mujer -no hablo de impureza- y se casa con otra, comete adulterio."
Los discípulos le replicaron: "Si ésa es la situación del hombre con la mujer, no trae cuenta casarse." Pero él les dijo: "No todos pueden con eso, sólo los que han recibido ese don. Hay eunucos que salieron así del vientre de su madre, a otros los hicieron los hombres, y hay quienes se hacen eunucos por el reino de los cielos. El que pueda con esto, que lo haga." Palabra del Señor.

Reflexión


El Evangelio de hoy nos invita a la fidelidad que realiza y hace feliz. La vida matrimonial no es solo un asunto de ley y de cumplimiento, no se trata de cargar con una cruz, el matrimonio es un camino en el amor de una pareja que se enamora mutuamente y hace todo lo posible por hacerse feliz el uno al otro. Nadie se casa para cumplir con una norma humana o divina sino para vivir una experiencia humana de entrega a favor de  su conjugue. ¿Qué pasa entonces con todas esas parejas que se han visto en la “necesidad” de separarse o que simplemente vemos divorciadas? Lo que pasa es que no alcanzan su realización, no son felices, no es eso lo que queremos como seres humanos, si queremos vida, alegría, paz y esperanza, tenemos que vivir el amor mutuo. La separación frustra, desequilibra y mata toda esperanza de vida común. No se trata de condenas ni de culpabilidades, sino de buscar aquello que nos realiza como seres humanos y nos encamina hacia la trascendencia. Hoy se impone una reflexión profunda sobre lo que realmente queremos como personas para organizarnos mejor y luchar por mantener las actitudes y prácticas que nos hacen más humanos junto a los otros. Los placeres nos llaman, las oportunidades se nos sobran, pero ¿a dónde conducen las infidelidades? ¿Cuánto tiempo duran las bondades de nuestras desviaciones? Pidamos a Jesús que nos ilumine con su Espíritu para que no nos dejemos llevar por las coyunturas sino que nos acompañe siempre en nuestras búsquedas de sentido y en nuestras decisiones basadas en el amor. Y pidamos por los millones de personas divorciadas en la actualidad para que Dios y nosotros les acompañemos en la búsqueda de realización a nivel integral.

miércoles, 14 de agosto de 2013

LA COMUNIDAD ES MUY IMPORTANTE

“El Evangelio de Hoy”: Mateo 18,1-5.10.12-14
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: "¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?" Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: "Les aseguro que, si no vuelven a ser como niños, no entrarán en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque les digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial.
¿Qué les parece? Supongan que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, les aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Lo mismo su Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños." Palabra del Señor.
 
Reflexión
 
El evangelio de hoy vuelve a recordarnos la enseñanza de Jesús sobre la importancia de las personas en el Reino de Dios. Los discípulos de Jesús, influenciado por las corrientes sociales de su tiempo, se muestran interesados en quien es el primero, el mayor o el más importante en el Reino de Dios. Esto da pie a lo que se le llama “el sermón de la comunidad” que tiene como palabra clave los “pequeños”. El mayor es aquel que opta por el hermano más pequeño, más insignificante. Los pequeños no son los niños, sino también las personas pobres y sin importancia en la sociedad y en la comunidad, inclusive los niños. El Sermón de la Comunidad es para hacer entender que entre los seguidores y las seguidoras de Jesús tiene que estar vivo el espíritu de servicio, de entrega, de perdón, de reconciliación y de amor gratuito, sin buscar el propio interés y auto-promoción En vez de crecer hacia arriba, tienen que crecer hacia abajo, hacia la periferia, donde viven los pobres, los pequeños. Escandalizar a los pequeños significa: ser motivo para que los pequeños pierdan la fe en Dios y abandonen la comunidad. No podemos permitir, de forma alguna, que los pequeños se sientan marginados en nuestra comunidad. Pues, en este caso, la comunidad dejaría de ser una señal del Reino de Dios. La referencia a la oveja descarriada no es otra cosa que la imagen final de esta clara reflexión: el amor de Dios, si bien es universal, es también preferente. Se opta por el que está en situación de necesidad, aunque todo el resto menos uno se encuentre saciado y en paz. Así es Dios, tierno, presente, misericordioso y compasivo. Así vivió Jesús. Sigamos sus huellas y viviremos con él.

martes, 13 de agosto de 2013

EL PEQUEÑO

“El Evangelio de Hoy” 
Mateo 18,1-5.10.12-14
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: "¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?" Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: "Les aseguro que, si no vuelven a ser como niños, no entrarán en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque les digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial.
¿Qué les parece? Supongan que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en el monte y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, les aseguro que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Lo mismo su Padre del cielo: no quiere que se pierda ni uno de estos pequeños." Palabra del Señor.

Reflexión

El evangelio de hoy vuelve a recordarnos la enseñanza de Jesús sobre la importancia de las personas en el Reino de Dios. Los discípulos de Jesús, influenciado por las corrientes sociales de su tiempo, se muestran interesados en quien es el primero, el mayor o el más importante en el Reino de Dios. Esto da pie a lo que se le llama “el sermón de la comunidad” que tiene como palabra clave los “pequeños”. El mayor es aquel que opta por el hermano más pequeño, más insignificante. Los pequeños no son los niños, sino también las personas pobres y sin importancia en la sociedad y en la comunidad, inclusive los niños. El Sermón de la Comunidad es para hacer entender que entre los seguidores y las seguidoras de Jesús tiene que estar vivo el espíritu de servicio, de entrega, de perdón, de reconciliación y de amor gratuito, sin buscar el propio interés y auto-promoción  En vez de crecer hacia arriba, tienen que crecer hacia abajo, hacia la periferia, donde viven los pobres, los pequeños.     Escandalizar a los pequeños significa: ser motivo para que los pequeños pierdan la fe en Dios y abandonen la comunidad. No podemos permitir, de forma alguna, que los pequeños se sientan marginados en nuestra comunidad. Pues, en este caso, la comunidad dejaría de ser una señal del Reino de Dios. La referencia a la oveja descarriada no es otra cosa que la imagen final de esta clara reflexión: el amor de Dios, si bien es universal, es también preferente. Se opta por el que está en situación de necesidad, aunque todo el resto menos uno se encuentre saciado y en paz. Así es Dios, tierno, presente, misericordioso y compasivo.         Así vivió Jesús. Sigamos sus huellas y viviremos con él.

lunes, 12 de agosto de 2013

VIDA, MUERTE Y VIDA

 “El Evangelio de Hoy”: Mateo 17,22-27
Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, mientras Jesús y los discípulos recorrían juntos la Galilea, les dijo Jesús: "Al Hijo del hombre lo van a entregar en manos de los hombres, lo matarán, pero resucitará al tercer día." Ellos se pusieron muy tristes.
Cuando llegaron a Cafarnaún, los que cobraban el impuesto de las dos dracmas se acercaron a Pedro y le preguntaron: "¿Su Maestro no paga las dos dracmas?" Contestó: "Sí." Cuando llegó a casa, Jesús se adelantó a preguntarle: "¿Qué te parece, Simón? Los reyes del mundo, ¿a quién le cobran impuestos y tasas, a sus hijos o a los extraños?" Contestó: "A los extraños." Jesús le dijo: "Entonces, los hijos están exentos. Sin embargo, para no escandalizarlos, ve al lago, echa el anzuelo, coge el primer pez que pique, ábrele la boca y encontrarás una moneda de plata. Cógela y págales por mí y por ti." Palabra del Señor.

Reflexión


Al igual que a los apóstoles hoy nos sigue cuestionando el anuncio de su pasión por parte de Jesús. Estamos tan acostumbrados a tratar a Dios como el todo poderoso que no nos cabe en la cabeza que deje sufrir a su propio Hijo, y menos, siendo tan bondadoso e inocente. Sin embargo, Jesús siempre mostró una actitud de apego radical a la voluntad de su Padre Dios. Su misión fue y sigue siendo la de dar a conocer su misericordia y su ternura a favor de los necesitados. No vino pidiendo privilegios sino privilegiando a los más pobres. Paga sus impuestos y vive con sencillez. Por eso, se acerca a cada persona con respeto y cariño para ofrecerle reconocimiento y ayudarle a caminar hacia adelante. Esa es la voluntad de Dios. Eso es lo que constituye su Reino. Jesús muestra los signos de la salvación, de la presencia de Dios ayudando misericordiosamente a su pueblo. Y por eso lo mataron, pues la religión oficial no toleró, ni tolera aún hoy, la práctica espontanea de la fe. Siempre se espera que todos y todas respondamos simplemente a lo estructurado en nuestras tradiciones religiosas. Jesús anuncia su pasión, su muerte y su resurrección porque sabe que así terminan los profetas que se dejan conducir por el Espíritu de Dios. Así que alegrémonos de contar con un salvador que se entrega a sí mismo como muestra de amor y servicio trascendente. Y recordemos siempre que Dios quiere la vida, la salud, la alegría y la realización plena de toda su Creación. Y esa es nuestra misión de hoy en nuestra sociedad. Amén.

domingo, 11 de agosto de 2013

“VIVIR EN MINORÍA”


 “El Evangelio de Hoy”: Lucas 12, 32-48
Lectura del santo evangelio según san Lucas:
 
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "No temas, pequeño rebaño, porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el reino.
Vended vuestros bienes y dad limosna; haceos talegas que no se echen a perder, y un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla. Porque donde está vuestro tesoro allí estará también vuestro corazón.
Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame.
Dichosos los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; os aseguro que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo.
Y, si llega entrada la noche o de madrugada y los encuentra así, dichosos ellos.
Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, no le dejaría abrir un boquete.
Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre."
Pedro le preguntó: "Señor, ¿has dicho esa parábola por nosotros o por todos?"
El Señor le respondió: "¿Quién es el administrador fiel y solícito a quien el amo ha puesto al frente de su servidumbre para que les reparta la ración a sus horas?
Dichoso el criado a quien su amo, al llegar, lo encuentre portándose así. Os aseguro que lo pondrá al frente de todos sus bienes.
Pero si el empleado piensa: "Mi amo tarda en llegar", y empieza a pegarles a los mozos y a las muchachas, a comer y beber y emborracharse, llegará el amo de ese criado el día y a la hora que menos lo espera y lo despedirá, condenándolo a la pena de los que no son fieles.
El criado que sabe lo que su amo quiere y no está dispuesto a ponerlo por obra recibirá muchos azotes; el que no lo sabe, pero hace algo digno de castigo, recibirá pocos.
Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá; al que mucho se le confió, más se le exigirá." Palabra del Señor.


Reflexión Invitada: “VIVIR EN MINORÍA” (José Antonio Pagola)


Lucas ha recopilado en su evangelio unas palabras, llenas de afecto y cariño, dirigidas por Jesús a sus seguidores y seguidoras. Con frecuencia, suelen pasar desapercibidas. Sin embargo, leídas hoy con atención desde nuestras parroquias y comunidades cristianas, cobran una sorprendente actualidad. Es lo que necesitamos escuchar de Jesús en estos tiempos no fáciles para la fe.          

"Mi pequeño rebaño". Jesús mira con ternura inmensa a su pequeño grupo de seguidores. Son pocos. Tienen vocación de minoría. No han de pensar en grandezas. Así los imagina Jesús siempre: como un poco de "levadura" oculto en la masa, una pequeña "luz" en medio de la oscuridad, un puñado de "sal" para poner sabor a la vida.         

Después de siglos de "imperialismo cristiano", los discípulos de Jesús hemos de aprender a vivir en minoría. Es un error añorar una Iglesia poderosa y fuerte. Es un engaño buscar poder mundano o pretender dominar la sociedad. El evangelio no se impone por la fuerza. Lo contagian quienes viven al estilo de Jesús haciendo la vida más humana.

"No tengas miedo". Es la gran preocupación de Jesús. No quiere ver a sus seguidores paralizados por el miedo ni hundidos en el desaliento. No han de perder nunca la confianza y la paz. También hoy somos un pequeño rebaño, pero podemos permanecer muy unidos a Jesús, el Pastor que nos guía y nos defiende. El nos puede hacer vivir estos tiempos con paz.

"Vuestro Padre ha tenido a bien daros el reino". Jesús se lo recuerda una vez más. No han de sentirse huérfanos. Tienen a Dios como Padre. Él les ha confiado su proyecto del reino. Es su gran regalo. Lo mejor que tenemos en nuestras comunidades: la tarea de hacer la vida más humana y la esperanza de encaminar la historia hacia su salvación definitiva.

"Vended vuestros bienes y dad limosna". Los seguidores de Jesús son un pequeño rebaño, pero nunca han de ser una secta encerrada en sus propios intereses. No vivirán de espaldas a las necesidades de nadie. Será comunidades de puertas abiertas. Compartirán sus bienes con los que necesitan ayuda y solidaridad. Darán limosna, es decir "misericordia". Este es el significado original del término griego.  

Los cristianos necesitaremos todavía algún tiempo para aprender a vivir en minoría en medio de una sociedad secular y plural. Pero hay algo que podemos y debemos hacer sin esperar a nada: transformar el clima que se vive en nuestras comunidades y hacerlo más evangélico. El Papa Francisco nos está señalando el camino con sus gestos y su estilo de vida.

miércoles, 7 de agosto de 2013

UNA FE QUE HACE POSIBLE EL CAMBIO

 El Evangelio de Hoy: Mateo 15,21-28

Lectura del santo evangelio según san Mateo:
 

En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: "Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo." Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: "Atiéndela, que viene detrás gritando." Él les contestó: "Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel." Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió: "Señor, socórreme." Él le contestó: "No está bien echar a los perros el pan de los hijos." Pero ella repuso: "Tienes razón, Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos." Jesús le respondió: "Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas." En aquel momento quedó curada su hija.

Palabra del Señor.

 
Reflexión

 
Este testo del Evangelio de San Mateo quiere insistir sobre la universalidad del mensage y la misión de Jesús. No ha venido solo para un pueblo que se dice escogido, ni para una religión o una tradición religiosa, ni solo para los hombres y sus patriarcados. Jesús ha venido a salvar a toda la Creación. La Palabra de Dios es siempre incluyente. Estamos en presencia del amor de una "madre" que suplica por su hija. Ella sabe que Jesús la puede sanar, por esto se enfrenta sin temores a los discípulos que no aguantan sus gritos y a la poca acogida del mismo Jesús. La mujer se acerca, se postra y grita con toda humildad y fe: ¡Señor, ayúdame! A pesar de la carga social que la excluye como mujer, es capaz de replicar las palabras de Jesús. Como siempre, las necesidades fueron escuchadas y la fe fue el vehículo para la sanación. Esta vez es la mujer quien hace posible que el pan de la mesa y el que cae de ésta, se multiplique y alcance para todos los pueblos, incluso para los "perritos", que era como llamaban coloquialmente los judíos a los paganos. ?Cuál es el poder de nuestra fe? Pidamos a Jesús quw nos permita vivir con autenticidad nuestra fe y que así pueda ser efectiva en la sanación de los problemas que agobian a nuestro tiempo.

martes, 6 de agosto de 2013

TRANSFIGURACION, ANIMACION

 El Evangelio de Hoy: Mateo 17,1-9

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: "Señor, ¡qué bien se está aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías." Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: "Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escúchenlo." Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: "Levántense, no teman." Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: "No cuenten a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos."
Palabra del Señor.

 
Reflexión
 
La vida de los discípulos de Jesús de itinerantes por los caminos de Galilea no era nada fácil ni cómoda. Además, Jesús no dejaba de anunciarles la pasión y la muerte, anticipadas por persecusiones y procesos acusatorios. Por eso, con la Transfiguración, símbolo de resurrección, Jesús intenta tranquilizarlos confirmando que la vida finalmente triunfará frente a los proyectos de muerte. Jesús dice a sus discípulos que se levanten y no tengan miedo: "acercándose los toca y les alienta", que es exactamente lo que hace a diario con nosotros cuando estamos angustiados y agobiados. Moisés representa a la ley y Elías a los profetas. La propuesta de Pedro de hacer tres chozas refleja el temor de los discípulos de bajar a Jerusalén, donde les espera el sufrimiento a causa de la Palabra de Jesús. Por eso prefieren la tranquilidad de la montaña. Como a nosotros que nos tranquilizan las liturgias bien organizadas, los retiros bien predicados y dadores de paz, pero la misión, el salir de nuestras casas y tranquilidades para enfrentar la realidad y practicar allí nuestra fe en Jesús, nos da miedo y nos desestabiliza. Al final del relato desaparecen Moisés y Elías. Sólo ha quedado Jesús, el Hijo amado y predilecto, a quien hay que escuchar. El evangelista quiere dejar claro en las comunidades cristianas que el Antiguo Testamento, la realidad que nos rodea, nuestras actuaciones y relaciones, toda nuestra vida debemos leerla y vivirla desde Jesús. Él es nuestro punto de referencia. La experiencia de Jesús, a pesar de las dificultades, debe ser una experiencia extraordinaria que transfigure nuestro miedo en gozo y que nos anime a bajar de la montaña para enfrentar la realidad con la Palabra y con el testimonio. Dios nos da la alegr[ia de poder contar con Jesús, démosle gracias y vivamos en paz nuestra fe.

lunes, 5 de agosto de 2013

SILENCIO Y ORACIóN, ANTES DE LAS DECISIONES

 El Evangelio de Hoy: Mateo 14,13-21

Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: "Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer." Jesús les replicó: "No hace falta que vayan, danles ustedes de comer." Ellos le replicaron: "Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces." Les dijo: "Traiganmelos." Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños. Palabra del Señor.
 

Reflexión

Cuando una persona muere, sobre todo, como murió Juan Bautista, lo primero no debe ser ponerse locos, perder la cabeza y comenzar a opinar esto o lo otro. Creo que lo que Jesús vivió con la experiencia de la muerte de su amigo, puede ayudarnos a vivir los duelos, especialmente los duelos inesperados y violentos. Luego de recibir la noticia de que Juan había muerto, Jesús buscó la soledad. La oración, el silencio y la soledad son una buena compañía para los momentos de catarsis o de grandes decisiones. El evangelio deja claro que cuando compartimos, poniendo al servicio de los demás lo poco o mucho que tenemos, finalmente alcanza para todos, y sobra. Si los líderes de nuestro planeta entendieran a Jesús, no habría hambre ni exclusión sobre la tierra, porque las palabras "acumular y acaparar" serían eliminadas del diccionario social, para ser remplazadas por "solidaridad y redistribución equitativa", cooperación... Con frecuencia sentimos que nuestra contribución a Jesús es muy pequeña, pero él puede multiplicar y usar lo que podamos darle, sea en talentos, tiempo o bienes materiales. Lo importante es compartir lo que eres y lo que tienes, recordamos ac[a el evangelio de ayer y la reflexión. Mucha gente está hoy necesitada del pan de la esperanza, del consuelo, de la compañía, de la escucha y de un largo etcétera. Jesús seguirá pultiplicando solusiones a los problemas y carencias, pero tambien nos llama a aportar nuestra parte por poca que parezca. Si compartimos dará para todos y todas y sobrarás. Amen.

domingo, 4 de agosto de 2013

CONTRA LA INSENSATEZ


 “El Evangelio de Hoy”: Lucas 12, 13-21
Lectura del santo evangelio según san Lucas:

En aquel tiempo, dijo uno del público a Jesús: "Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia."
Él le contestó: "Hombre, ¿quién me ha nombrado juez o árbitro entre vosotros?"
Y dijo a la gente: "Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes."
Y les propuso una parábola: "Un hombre rico tuvo una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos:
¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha."
Y se dijo: "Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el grano y el resto de mi cosecha. Y entonces me diré a mí mismo: hombre, tienes bienes acumulados para muchos años; túmbate, come, bebe y date buena vida."
Pero Dios le dijo: "Necio, esta noche te van a exigir la vida. Lo que has acumulado, ¿de quién será? "
Así será el que amasa riquezas para sí y no es rico ante Dios." Palabra del Señor.


Reflexión invitada: CONTRA LA INSENSATEZ
JOSÉ ANTONIO PAGOLA.
Cada vez sabemos más de la situación social y económica que Jesús conoció en la Galilea de los años treinta. Mientras en las ciudades de Séforis y Tiberíades crecía la riqueza, en las aldeas aumentaba el hambre y la miseria. Los campesinos se quedaban sin tierras y los terratenientes construían silos y graneros cada vez más grandes.
En un pequeño relato, conservado por Lucas, Jesús revela qué piensa de aquella situación tan contraria al proyecto querido por Dios, de un mundo más humano para todos. No narra esta parábola para denunciar los abusos y atropellos que cometen los terratenientes, sino para desenmascarar la insensatez en que viven instalados.
Un rico terrateniente se ve sorprendido por una gran cosecha. No sabe cómo gestionar tanta abundancia. “¿Qué haré?”. Su monólogo nos descubre la lógica insensata de los poderosos que solo viven para acaparar riqueza y bienestar, excluyendo de su horizonte a los necesitados.
El rico de la parábola planifica su vida y toma decisiones. Destruirá los viejos graneros y construirá otros más grandes. Almacenará allí toda su cosecha. Puede acumular bienes para muchos años. En adelante, solo vivirá para disfrutar:”túmbate, come, bebe y date buena vida”. De forma inesperada, Dios interrumpe sus proyectos: “Imbécil, esta misma noche, te van a exigir tu vida. Lo que has acumulado, ¿de quién será?”.
Este hombre reduce su existencia a disfrutar de la abundancia de sus bienes. En el centro de su vida está solo él y su bienestar. Dios está ausente. Los jornaleros que trabajan sus tierras no existen. Las familias de las aldeas que luchan contra el hambre no cuentan. El juicio de Dios es rotundo: esta vida solo es necedad e insensatez.
En estos momentos, prácticamente en todo el mundo está aumentando de manera alarmante la desigualdad. Este es el hecho más sombrío e inhumano: ”los ricos, sobre todo los más ricos, se van haciendo mucho más ricos, mientras los pobres, sobre todo los más pobres, se van haciendo mucho más pobres” (Zygmunt Bauman).
Este hecho no es algo normal. Es, sencillamente, la última consecuencia de la insensatez más grave que estamos cometiendo los humanos: sustituir la cooperación amistosa, la solidaridad y la búsqueda del bien común de la Humanidad por la competición, la rivalidad y el acaparamiento de bienes en manos de los más poderosos del Planeta.
Desde la Iglesia de Jesús, presente en toda la Tierra, se debería escuchar el clamor de sus seguidores contra tanta insensatez, y la reacción contra el modelo que guía hoy la historia humana.

sábado, 3 de agosto de 2013

JUAN BAUTISTA, PROFECÍA Y MARTIRIO


“El Evangelio de Hoy”: Mateo 14,1-12
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, oyó el virrey Herodes lo que se contaba de Jesús y dijo a sus ayudantes: "Ése es Juan Bautista, que ha resucitado de entre los muertos, y por eso los poderes actúan en él." Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado, por motivo de Herodías, mujer de su hermano Filipo; porque Juan le decía que no le estaba permitido vivir con ella. Quería mandarlo matar, pero tuvo miedo de la gente, que lo tenía por profeta. El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó delante de todos, y le gustó tanto a Herodes que juró darle lo que pidiera. Ella, instigada por su madre, le dijo: "Dame ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan Bautista." El rey lo sintió; pero, por el juramento y los invitados, ordenó que se la dieran; y mandó decapitar a Juan en la cárcel. Trajeron la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven, y ella se la llevó a su madre. Sus discípulos recogieron el cadáver, lo enterraron, y fueron a contárselo a Jesús. Palabra del Señor.

Reflexión
La naturaleza de un profeta es el ejercicio de la palabra y el testimonio en nombre de Dios. Por eso lo primero será siempre escuchar la voz de Dios para poder transmitirlo a su pueblo. Es lo que llamamos la mística profética. El discernimiento de la voluntad de Dios no es una tarea fácil ni cómoda pues la esencia de Dios es dinámica, llena de vida y creatividad. Es más fácil aprender a Dios y tallarlo en una imagen fija. Pero ese no será el verdadero Dios. Dios será siempre nuevo y renovador de todas las cosas en su acción de creador.
 
Juan Bautista es profeta, busca a Dios, lo escucha en la dureza del desierto y de la austeridad personal, y lo predica como una invitación al cambio, a la conversión, a la novedad que encamine a la verdad y a la justicia. Desde esa posición encuentra problema sobre todo en las esferas del poder y las intrigas sociales. La voz del Bautista sonó repetidas veces denunciando el adulterio de Herodes y Herodías. El adulterio de Herodes simboliza el adulterio del pueblo para con Dios. La instigación de Herodías es igual a la que ejercerán las autoridades religiosas para acusar a Jesús ante Pilatos. Y la muerte del Bautista anticipa la de Jesús a manos de las autoridades religiosas y políticas de Roma e Israel. Así terminan los profetas cuando asumen su misión como una vocación de servicio y entrega.
 
¿Cómo vivimos hoy los seguidores de Jesús nuestra vocación profética? Al ser bautizados todos y todas somos consagrados con el Crisma, como sacerdotes, profetas y reyes. En ese sentido estamos llamados a servirle a nuestros semejantes, a conocer y anunciar la voluntad de Dios y ser conscientes de nuestra dignidad de hijos de Dios y hermanos entre nosotros. No permitamos nunca que, por “quedar bien”, actuemos mal. Hagamos lo que es correcto sin importar cuán vergonzoso o doloroso sea, aunque nos cueste la vida. Anunciemos el proyecto de Jesús, pero también denunciemos todas las situaciones que se apartan de ese camino. Si hoy hablamos de Juan Bautista es porque no está muerto, nadie ha podido acallar su voz.

viernes, 2 de agosto de 2013

¿POR QUÉ RECHAZAR A JESÚS HOY?


 “El Evangelio de Hoy”: Mateo 13,54-58
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, fue Jesús a su ciudad y se puso a enseñar en la sinagoga. La gente decía admirada: "¿De dónde saca éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven aquí todas sus hermanas? Entonces, ¿de dónde saca todo eso?" Y aquello les resultaba escandaloso. Jesús les dijo: "Sólo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta." Y no hizo allí muchos milagros, porque les faltaba fe. Palabra del Señor.
 
Reflexión
 
El evangelio de Hoy deja entender, claramente, que los compueblanos de Jesús percibieron la sabiduría que había en él y también sus acciones fuera de lo común, pero lo rechazaban porque lo conocían desde niño y habían estado relacionados con su familia. No podían creer su mensaje, no era posible que la salvación viniera desde un hombre con las manos encallecidas por su trabajo. Estaban ciegos. Jesús había ido a ellos como profeta, pero los profetas demandaban una respuesta a una verdad impopular. No prestaron atención al mensaje eterno porque no podían ver más allá del hombre demasiado familiar. La incredulidad ciega a las personas a la verdad y hurta sus esperanzas. Este pueblo perdió al Mesías. ¿Estamos dejando de vivir los valores del Reino por culpa de nuestra incredulidad? No permitamos que la mezquindad de nuestras mentes y la vagancia espiritual nos  roben la oportunidad de ir más allá de lo que nuestros ojos alcanzan a ver. Valoremos las acciones que nos humanizan y fortalecen las relaciones. Abramos nuestros corazones al mensaje de Jesús. Sabemos que entre nosotros se viven contradicciones como Iglesia y que algunos líderes caen en graves faltas y pecados… pero Jesús sigue acompañándonos y revelándonos su fidelidad. No lo rechacemos por los errores que cometemos los demás. Paz y bien.

jueves, 1 de agosto de 2013

VIVIR LO QUE CREEMOS


 “El Evangelio de Hoy”: Mateo 13,47-53
Lectura del santo evangelio según san Mateo
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entienden bien todo esto?" Ellos le contestaron: "Sí." Él les dijo: "Ya ven, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo." Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí. Palabra del Señor.

Reflexión

Jesús termina este discurso invitando a asumir la fe como un itinerario que nos lleve a la realización total en Dios. La práctica religiosa se delimita muy fácilmente de la práctica real de fe. La diferencia estará siempre en el compromiso que asumamos para vivir lo que creemos y esperamos. Parece que en  las comunidades cristianas de Mateo, como en las nuestras, se notaba la diferencia entre quienes dicen Señor, Señor, pero no mueven un dedo para dejarse guiar por ese Señor al que invocan de labios. Entonces la urgencia hay que ponerla en la vivencia práctica de la palabra de Dios, como decíamos hace unos días.  ¿Cómo estamos nosotros respondiendo a las enseñanzas de Jesús hoy? ¿Cómo nos estamos dejando influenciar por su palabra? ¿Qué estamos haciendo para mostrar la presencia del Reino de Dios que crece en medio de la cotidianidad?  El Reino de Dios es una oferta para todos. El mar es de todos, y desde éste, todos podemos ser atrapados o invitados a formar parte de la familia de Dios. La red llena representa a todo el pueblo de Dios. Evocando la imagen del juicio final, estar entre los peces elegidos o los expulsados, dependerá de la forma como hayamos vivido nuestro cristianismo. De esta manera, cada cristiano es en el juicio su propio abogado y su propio juez, pues todo dependerá de pasar la película de nuestra vida delante de los ojos de Dios, y mostrar en ella su coherencia con el proyecto de Jesús. Pidamos la fuerza de Jesús para aprender a ser libres y al mismo tiempo consagrados a la voluntad de Dios.