EVANGELIO DEL DOMINGO
"Te seguiré donde quiera que vayas". San Lucas 9, 51-62.

miércoles, 31 de julio de 2013

EL REINO DE DIOS Y TÚ

“El Evangelio de Hoy”: Mateo 13,44-46
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra." Palabra del Señor.


Reflexión


Para Jesús el Reino de Dios ha es lo central. Toda su actividad se encamina a su construcción. Su actitud, sus gestos, sus palabras muestran la presencia de este Reino de amor, de fraternidad, de justicia y de paz que hacen posible la convivencia y el desarrollo humano hasta la trascendencia de todo lo conocido. A través de parábolas, Jesús explica la realidad del Reino de Dios. Un tesoro o una perla son referentes reales de lo que significa la acción de Dios en la historia y lo que puede hacer una mujer o un hombre para participar de dicho Reino. En las dos parábolas hay que notar que lo importante no es el tesoro ni la perla, sino lo que hay que hacer para conseguirlos: comprar un campo y vender todo lo que se tiene. Así es el Reino de Dios; no basta con saber qué es y cuánto vale; hay que hacer acciones concretas que demuestren que se está avanzando hacia él, que  se está dispuesto a apostarlo todo por él. Lamentablemente, hoy nuestra sociedad se ha dedicado a atesorar cosas vanas, dinero, fama, placer, reconocimiento público, propiedades, y no nos hemos dado cuenta de que el Reino está en otras coordenadas. El evangelio nos invita, pues, a optar por renunciar a toda atadura material para avanzar hacia el pan compartido en la mesa del Reino. ¿Qué es lo que te moviliza como persona hoy? ¿Qué constituye tu meta más preciada? Que Dios nos ilumine para poder avanzar hacia nuestra realización-salvación, aprovechando todos los elementos de nuestro mundo.

martes, 30 de julio de 2013

JESÚS NOS ACLARA


 “El Evangelio de Hoy”: Mateo 13,36-43
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, Jesús dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle: "Acláranos la parábola de la cizaña en el campo." Él les contestó: "El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su reino a todos los corruptores y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga."  Palabra del Señor.
Reflexión
El evangelio de Hoy es una explicación de la parábola de la cizaña. Para Jesús, el maligno y sus intereses representan a todos aquellos que se oponen al querer de Dios y han sobrepuesto sus interese egoístas sobre la vida del prójimo, anulándolo, sacrificándolo y aprovechándose de su condición de oprimido para sacar provecho personal. El texto hace un llamado a quienes cometen injusticia, a quienes viven con la mentira, la corrupción y el engaño, pues ellos verán el sufrimiento como consecuencia de su perversidad. Pero al final de los tiempos la verdad brillará; por esto, las víctimas serán bienaventuradas y gozarán de la vida plena en Cristo. Ahora bien, cuando se habla del final de los tiempos no se refiere de un tiempo cronológico, con fecha y hora precisa; se trata de un tiempo cualitativo, un tiempo de Dios, que se da permanente en la historia. Cada acto de justicia, cada afirmación de la verdad, cada servicio ofrecido a un necesitado es una revelación de que Dios está presente y actuando a favor de su pueblo. Somos llamados a acrecentar las señales de fraternidad, de solidaridad y de justicia como una manera de hacer crecer el Reino de Dios. No nos dejemos abrumar por las realidades negativas y perniciosas de la vida y contrarrestémoslas con acciones de vida y de alegría.

lunes, 29 de julio de 2013

JESÚS: VIDA, MUERTE Y RESURRECCIÓN

“El Evangelio de Hoy”: Juan 11,19-27
Lectura del santo evangelio según san Juan:
En aquel tiempo, muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María, para darles el pésame por su hermano. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa. Y dijo Marta a Jesús: "Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá." Jesús le dijo: "Tu hermano resucitará." Marta respondió: "Sé que resucitará en la resurrección del último día." Jesús le dice: "Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?" Ella le contestó: "Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo." Palabra del Señor.
 
Reflexión
 
"Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?" Lo esencial es creer plenamente en Jesús, en su misión salvadora, en  su promesa de  vida eterna, en su manera o modo de vivir. Si tenemos fe en Jesús entonces tenemos la vida resuelta pues él es la vida y la resurrección desde ya. Sabemos muy bien que todo ser viviente pasa por la muerte, pues esta forma parte de la vida, pero también sabemos que Dios ha puesto en nuestra existencia el  anhelo de vivir en plenitud. Hemos sido creados para vivir para siempre y por eso nos cuesta asumir la muerte como algo propio. La encarnación de Dios en Jesús de Nazaret ha cambiado nuestra historia. Porque creemos en él, ya no morimos para siempre. Él es nuestra vida. Aunque pasemos por la tristeza de enterrar a nuestros seres queridos y luego por la realidad de ser enterrados, sabemos que esto es solo un momento más de la vida. A diario escuchamos hablar tortura que padece la humanidad a causa de la muerte y las guerras. La violencia, la inseguridad generalizada, va dejando entro nosotros, frustración y depresión. Si creemos en Jesús y en su promesa de resurrección, entonces vivamos en consecuencia, valoremos la vida de quienes tenemos cerca, no pongamos en riesgo la vida de los demás ni la nuestra. Vivamos desde ya la vida eterna, poniendo toda nuestra confianza en el Señor. Eso nos ayudará a atravesar cualquier dificultar, con esperanza y valentía.  

domingo, 28 de julio de 2013

TRES LLAMADAS DE JESÚS


“El Evangelio de Hoy” Lucas 11, 1-13
Lectura del santo evangelio según san Lucas:
 
Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: "Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos."
Él les dijo: "Cuando oren digan: "Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan del mañana, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación.""
Y les dijo: "Si alguno de ustedes tiene un amigo, y viene durante la medianoche para decirle: "Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle."
Y, desde dentro, el otro le responde: "No me molestes; la puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos."
Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.
Pues así les digo a ustedes:
Pidan y se les dará, busquen y hallarán, llamen y se les abrirá; porque quien pide recibe, quien busca halla, y al que llama se le abre.
¿Qué padre entre ustedes, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra?
¿O si le pide un pez, le dará una serpiente?
¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión?
Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más su Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?"  Palabra del Señor.


REFLEXIÓN INVITADA: TRES LLAMADAS DE JESÚS 
JOSÉ ANTONIO PAGOLA
 

Yo os digo: Pedid y se os dará. Buscad y hallaréis. Llamad y se os abrirá”. Es fácil que Jesús haya pronunciado estas palabras cuando se movía por las aldeas de Galilea pidiendo algo de comer, buscando acogida y llamando a la puerta de los vecinos. Él sabía aprovechar las experiencias más sencillas de la vida para despertar la confianza de sus seguidores en el Padre Bueno de todos.


Curiosamente, en ningún momento se nos dice qué hemos de pedir o buscar ni a qué puerta hemos de llamar. Lo importante para Jesús es la actitud. Ante el Padre hemos de vivir como pobres que piden lo que necesitan para vivir, como perdidos que buscan el camino que no conocen bien, como desvalidos que llaman a la puerta de Dios.


Las tres llamadas de Jesús nos invitan a despertar la confianza en el Padre, pero lo hacen con matices diferentes. “Pedir” es la actitud propia del pobre. A Dios hemos de pedir lo que no nos podemos dar a nosotros mismos: el aliento de la vida, el perdón, la paz interior, la salvación. “Buscar” no es solo pedir. Es, además, dar pasos para conseguir lo que no está a nuestro alcance. Así hemos de buscar ante todo el reino de Dios y su justicia: un mundo más humano y digno para todos. “Llamar” es dar golpes a la puerta, insistir, gritar a Dios cuando lo sentimos lejos.


La confianza de Jesús en el Padre es absoluta. Quiere que sus seguidores no lo olviden nunca: “el que pide, está recibiendo; el que busca, está hallando y al que llama, se le abre”. Jesús no dice que reciben concretamente lo que están pidiendo, que encuentran lo que andan buscando o que alcanzan lo que gritan. Su promesa es otra: a quienes confían en él, Dios se les da; quienes acuden a él, reciben “cosas buenas”.


Jesús no da explicaciones complicadas. Pone tres ejemplos que pueden entender los padres y las madres de todos los tiempos. “¿Qué padre o qué madre, cuando el hijo le pide una hogaza de pan, le da una piedra de forma redonda como las que pueden ver por los caminos? ¿O, si le pide un pez, le dará una de esas culebras de agua que a veces aparecen en las redes de pesca? ¿O, si le pide un huevo, le dará un escorpión apelotonado de los que se ven por la orilla del lago?


Los padres no se burlan de sus hijos. No los engañan ni les dan algo que pueda hacerles daño sino “cosas buenas”. Jesús saca rápidamente la conclusión: “Cuánto más vuestro Padre del cielo dará su Espíritu Santo a los que se lo pidan”. Para Jesús, lo mejor que podemos pedir y recibir de Dios es su Aliento que sostiene y salva nuestra vida

sábado, 27 de julio de 2013

ELTRIGO Y LA CIZAÑA CRECEN JUNTOS


 “El Evangelio de Hoy”: Mateo 13,24-30
Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente: "El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: "Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?" Él les dijo: "Un enemigo lo ha hecho." Los criados le preguntaron: "¿Quieres que vayamos a arrancarla?" Pero él les respondió: "No, que, al arrancar la cizaña, podríais arrancar también el trigo. Déjenlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: 'Arranquen primero la cizaña y átenla en gavillas para quemarla, y el trigo almacénenlo en mi granero.'  Palabra del Señor.
 
Reflexión
 
El Reino de Dios no es un evento que llega de una vez, es una realidad en construcción en la que todos y todas estamos llamados a participar. Para eso tenemos que comenzar por aceptarlo y acogerlo en nuestra historia. Caemos en la cuenta de que junto con las actitudes y conductas positivas, constructoras de espacios vida y convivencia, existe la maldad, la amenaza de la vida. La cizaña puede aparecer en cualquier momento, plantada por mí, por ti o por otros. Pero la solución no está en extirpar la cizaña para acabar con ella. No podemos caer en posiciones integristas. Vivimos un proceso en el que tenemos oportunidades de cambio y transformación. Esa es nuestra misión, trabajar a favor de la transformación de la humanidad. Muchas figuras hemos conocido que han buscado “purificar” lo que ellos han considerado como cizaña. Genocidios, matanzas de cantidades de personas buscando imponer sus pretendidas verdades. Ni nosotros como Iglesia nos hemos salvado de estas posiciones miserables y vergonzantes, pues hemos protagonizado las cruzadas. La presencia del mal en la sociedad no es natural, es fruto de una tendencia humana que se consolida en las estructuras de poder que se pervierten y en los corazones que se dejan gobernar por el egoísmo. Tal como lo expresa la parábola de hoy, la cizaña ha sido plantada por el enemigo de la vida, la justicia y la paz. Así que aprovechemos el tiempo para sembrar la bondad, la cizaña siempre es menor que el trigo, lo que pasa es que tiende a generalizarse, disfrazada de lo contrario. No nos dejemos hipnotizar por tentadoras propuestas deshumanizantes, avancemos por el camino del amor y del servicio, construyendo el Reino. De todas maneras, al final veremos mucho más claro y ya no habrá mezcla. Amén.

viernes, 26 de julio de 2013

LO QUE SIGNIFICA LA PARÁBOLA

“El Evangelio de Hoy”: Mateo 13,18-23
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Ustedes oigan lo que significa la parábola del sembrador: Si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino. Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que la escucha y la acepta en seguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y, en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, sucumbe. Lo sembrado entre zarzas significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas la ahogan y se queda estéril. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ése dará fruto y producirá ciento o sesenta o treinta por uno." Palabra del Señor.


Reflexión
 
Hoy, día de los abuelos y abuelas, patrocinados por Santa Ana y San Joaquín, el texto del evangelio sigue ahondando en el tema de la palabra de Dios y su importancia en la construcción del Reino de Dios. Es el texto explicativo que sigue a la parábola del sembrador. La fuerza de la palabra es capaz de convertir el corazón humano y hacerlo retornar al vínculo de amor con el creador. En primer lugar, Jesús nos recuerda que la fuerza del mal es real en nosotros y puede arrebatar el bien sembrado en nuestros corazones. Las fuerzas del mal abundan, se propagan y seducen a las personas con placeres y gustos vanos. Luego Jesús reconoce que muchas personas reciben con atención la semilla, pero no pasan de ahí, no interiorizan ni se ejercitan en su práctica. Por eso, las dificultades les hacen olvidar sus valores. Es una llamada a ir más allá de la superficie y armarnos de convicciones fuertes que nos permitan resistir las contrariedades. Jesús nos plantea también que existen personas que atienden a la palabra, pero puede más en ellos, la vanidad, el orgullo, el qué dirán y las modas o tendencias de la sociedad. Es un alerta para que, antes las preocupaciones e intereses coyunturales, no vendamos nuestra dignidad de personas.  Finalmente, Jesús explica que también están los que escuchan, entienden y proyectan la palabra de Dios. Estos son quienes fructifican pues la reciben como una misión a vivir, un compromiso a asumir como servicio a la humanidad. Dios nos guie en la escucha de su palabra y nos regale su sabiduría para encontrar en ella motivos de alegría y esperanza activas.

jueves, 25 de julio de 2013

FIESTA DE SANTIAGO APÓSTOL


 “El Evangelio de Hoy”: Mateo 20,20-28
Lectura del santo evangelio según san Mateo:

 
En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: "¿Qué deseas?" Ella contestó: "Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda." Pero Jesús replicó: "No saben lo que piden. ¿Son capaces de beber el cáliz que yo he de beber?" Contestaron: "Lo somos." Él les dijo: "Mi cáliz lo beberán; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre."
Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo: "Saben que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre ustedes: el que quiera ser grande entre ustedes, que sea su servidor, y el que quiera ser primero entre ustedes, que sea su esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos." Palabra del Señor.
 
Reflexión
 
25 de julio es la fiesta de Santiago Apóstol. Santiago de Los caballeros en República Dominicana y todos los Santiagos de América y de Europa están de fiesta. El accidente de un tren de alta velocidad ocurrido ayer cerca de Santiago de Compostela en España, aporta una nota particular de dolor y tristeza. Confiamos los involucrados en este accidente, muertos, heridos y sus familiares, a la misericordia amorosa de Dios. Mi papá cumpliría hoy 92 años, pero ya hace 31 que vivió su pascua. Lo recuerdo con mucho agradecimiento y alegría.
 
En el Evangelio de Hoy encontramos primeramente la petición a Jesús de parte de la madre de los Zebedeos para que sus hijos se sienten uno a la derecha y el otro a la izquierda en el Reino. Luego tenemos la  reacción de  los demás discípulos contra los dos hermanos y la respuesta de Jesús frente a todos los discípulos. Notamos, inmediatamente, que esta petición es contraria al programa que Jesús les había ido trazando a sus discípulos mientras se dirigían a Jerusalén; los discípulos no comprenden el elemento de la cruz, el servicio y la entrega total por el Reino.
 
Jesús no le responde a la madre de Santiago y Juan, sino a sus discípulos: ellos están llamados a compartir la suerte de su Maestro, tienen que asumir un proyecto que supera las coyunturas, tienen que asumir una visión más larga que la de los demás para poder resistir la tentación de abandonar su misión ante el primer problema que aparezca.
 
El modelo de autoridad planteado por Jesús quiere ayudar a sus seguidores a comprender que no se trata de poder de dominación sino de servicio a los hermanos. El poder corrompe, el servicio da vida y alegra. La comunidad cristiana ha de vivir unas relaciones armoniosas de servicio y solidaridad. Sabemos que Santiago fue el primero de los apóstoles en morir martirizado entre los años 42-43 en una cruz como Jesús siguiendo sus pasos. Seguir a Jesús no es nada fácil. Estamos llamados, como Iglesia y como creyentes de hoy, a aprender de Jesús que no vino a ser servido sino a servir y dar su vida por nosotros y por toda la humanidad.

miércoles, 24 de julio de 2013

SALIÓ EL SEMBRADOR A SEMBRAR

“El Evangelio de Hoy”: Mateo 13,1-9
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente quedó de pie en la orilla. Les habló mucho rato en parábolas: "Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga." Palabra del Señor.

Reflexión


Continuamos profundizando el tema de la importancia de la palabra de Dios como fuente de vida y de salvación. Ayer Jesús declaraba que su madre y sus hermanos son aquellos que escuchan la palabra de Dios y la viven, haciendo su voluntad. Hoy se  nos recuerda que no es nada fácil esta tarea y que depende mucho de nosotros y nuestras actitudes frente a ella. Aceptar la palabra de Dios, y hacer de ella un fruto abundante en bondad y servicio, es el reto que tiene la comunidad cristiana de ayer y de hoy. Dejar que el sembrador ponga en nuestro corazón la semilla es el comienzo de una vida cristiana más comprometida con la construcción del Reino de Dios. La parábola del hombre que salió a sembrar usa el lenguaje preciso para diferenciar los grados de aceptación que la predicación de Jesús tiene en la multitud. En unos casos la palabra cae, pero no profundiza, se oye, pero no se asume; en otros casos la palabra cae en suelo rocoso y naturalmente nace, pero las condiciones externas la matan y, al no haber raíces, todo termina; otra parte crece entre los espinos y rápidamente es ahogada; finalmente hay semillas que caen en corazones dispuestos, arriesgados y honestos, en los que produce el ciento por uno. A la palabra de Dios se le oponen muchos obstáculos, que deben ser superados por el discípulo. En definitiva, somos libres como hombres y mujeres, de aceptar o rechazar el mensaje de la palabra de Dios. Pidamos al Señor que nos fortalezca con su Espíritu para tener buen oído para su palabra y buen corazón para aceptarla y vivirla.

martes, 23 de julio de 2013

LAS MADRES Y LOS HERMANOS DE JESÚS


“El Evangelio de Hoy”: Mateo 12,46-50
Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, estaba Jesús hablando a la gente, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablar con él. Uno se lo avisó: "Oye, tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo." Pero él contestó al que le avisaba: "¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?" Y, señalando con la mano a los discípulos dijo: "Éstos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre." Palabra del Señor.

 
Reflexión


De nuevo el espinoso tema de la madre y los hermanos de Jesús. "¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?" Y, señalando con la mano a los discípulos dijo: "Éstos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre." Recordamos que ser discípulos y discípulas de Jesús es continuar su misión de anunciar con hechos y palabra la Buena Noticia de que Dios está con nosotros, nos ama, nos libera y nos salva. Hay que decir que a los cristianos no nos desmoviliza, no nos paraliza, la posibilidad de que María, la madre de Jesús y madre nuestra, haya podido tener otros hijos. Ojalá hubiese sido así pues a juzgar por la calidad de Jesús, la sociedad se hubiese beneficiado aún más de buenos hombres y mujeres. Lo que pasa es que no hay ningún indicio que nos lleve a afirmar que realmente Jesús haya tenido hermanos de sangre. Por otro lado, Jesús deja claro, en El Evangelio de Hoy, que el acceso a Él y al Reino de Dios no se da por influencias sanguíneas sino por la atención que le pongamos a su mensaje de salvación. Lo que nos hace próximo a Jesús y de los suyos es la respuesta que damos a su llamado. Mientras más vivimos el espíritu de la fraternidad, de la justicia y del servicio mutuo, más cerca estamos del Reino anunciado por Jesús. Es así como se verán las manifestaciones de la salvación de Dios en nuestra historia y se prolongarán eternamente con el Reino definitivo. No perdamos tiempo con discusiones estériles acerca de la familia de Jesús. Agrandémosla haciéndonos nosotros, también, hermanos, hermanas y madres de Jesús, siguiendo su palabra.

lunes, 22 de julio de 2013

FIESTA DE MARÍA MAGDALENA

“El Evangelio de Hoy”: Juan 20,1.11-18
 
Lectura del santo evangelio según San Juan
El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Fuera, junto al sepulcro, estaba María, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús. Ellos le preguntan: "Mujer, ¿por qué lloras?" Ella les contesta: "Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto." Dicho esto, da media vuelta y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Jesús le dice: "Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas? Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: "Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré." Jesús le dice: "¡María!" Ella se vuelve y le dice: "¡Rabboni!", que significa: "¡Maestro!" Jesús le dice: "Suéltame, que todavía no he subido al Padre. Anda, ve a mis hermanos y diles: "Subo al Padre mío y Padre suyos, al Dios mío y Dios suyos." María Magdalena fue y anunció a los discípulos: "He visto al Señor y ha dicho esto." Palabra del Señor.


Reflexión


María Magdalena es una discípula ejemplar de Jesús y de su proyecto. Ella encarna a quien, escuchando el anuncio de la Buena Noticia, sabe acogerlo y dejarse cambiar por este mensaje. No importa la vida que haya vivido antes de conocer a Jesús y oír su mensaje. Lo importante es que lo acepta y su vida se transforma definitivamente. Eso es lo que se designa como conversión, cambio de vida. La Magdalena es la primera testigo de la resurrección de Jesús y la primera en ser enviada a anunciar que la vida ha triunfado sobre la muerte. Es urgente reconocer el discipulado de la mujer y su capacidad para entender el querer de Dios. Ellas, misioneras en la persona de María Magdalena, son ejemplo de constancia y tenacidad. Pidamos por todas las mujeres del mundo, especialmente por aquellas que dedican su vida a expresar su fe en el compromiso cotidiano de llenar el mundo de ternura y dignidad. ¿Conocemos personas que han cambiado de vida? ¿Cómo se vive la acogida a esas personas, en nuestras comunidades.

sábado, 20 de julio de 2013

ÉL LOS CURÓ A TODOS


“El Evangelio de Hoy”: Mateo 12, 14-21
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, los fariseos planearon el modo de acabar con Jesús. Pero Jesús se enteró, se marchó de allí y muchos le siguieron. Él los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran. Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías: "Miren a mi siervo, mi elegido, mi amado, mi predilecto. Sobre él he puesto mi espíritu para que anuncie el derecho a las naciones. No porfiará, no gritará, no voceará por las calles. La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará, hasta implantar el derecho; en su nombre esperarán las naciones." Palabra del Señor.
 
Reflexión
Los fariseos planean la forma de matar a Jesús. Pero Jesús, viviendo a plenitud su misión, está empeñado en dar vida, sanar, mejorar salvar la vida de los que encuentra en las comunidades. El evangelio de hoy nos habla de Jesús como el siervo elegido tiene el poder del espíritu, por eso todas sus acciones son en favor de la vida amenazada y atropellada. Las naciones de todo el mundo están a la espera de la justicia divina y Jesús es la justicia, es la paz, es el amor. Él con su vida, con su muerte y con su gloriosa resurrección es el triunfo de la vida sobre toda forma de injusticia y de muerte. Y sin embargo, Jesús pide que no se diga nada. Eso es humildad.

viernes, 19 de julio de 2013

LO FORMAL Y LO VITAL

“El Evangelio de Hoy”: Mateo 12,1-8
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
Un sábado de aquéllos, Jesús atravesaba un sembrado; los discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas. Los fariseos, al verlo, le dijeron: "Mira, tus discípulos están haciendo una cosa que no está permitida en sábado". Les replicó: "¿No han leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de Dios y comieron de los panes presentados, cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus compañeros, sino sólo a los sacerdotes. ¿Y no han leído en la Ley que los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa? Pues les digo que aquí hay uno que es más que el templo. Si comprendieran lo que significa "quiero misericordia y no sacrificio", no condenarían a los que no tienen culpa. Porque el Hijo del hombre es señor del sábado."  Palabra del Señor.
 
Reflexión
 
En toda organización social existe lo formal, visible y estructural y existe lo que motiva todo eso, lo inspira y le da sentido. Es lo mismo  para las tradiciones religiosas. Se van formando poco a poco a partir de experiencias personales que van siendo reconocidas y asumidas por otras personas hasta formar comunidades y comuniones de comunidades  que terminan siendo grandes y necesitan dotarse de  normas para poder sostenerse y mostrar unidad. Las religiones e iglesias existen como caminos, canales o medios organizados para guiar las personas hacia la salvación, la realización o felicidad. Por eso creo que no debemos juzgar lo que pasa entre sus miembros en cuanto vulnere una de sus normas o mandamientos internos, si no, en cuanto ayude o no a las personas en su marcha hacia Dios y su Reino. Ninguna ley, por sagrada que sea, está por encima de la dignidad humana y del querer de Dios. En su esfuerzo por organizarse y responder a las expectativas de sus miembros la Iglesia acuña prácticas que no tienen nada que ver con Dios y su amor por la humanidad. Y lo peor, estas prácticas se vuelven leyes y tradiciones a ser guardadas celosamente por siempre. El Evangelio de Hoy nos recuerda la actitud y enseñanza de Jesús en este sentido: el hombre es señor del sábado. La importancia de vivir la misericordia y de no condenar a los que no tienen culpa. Lo que constituye culpa es lo que reduce y quita la vida, lo que no permite que las personas estén en salud y vivan la alegría de saberse hijos  e hijas amados de Dios. Así que pidamos a Jesús que nos afiance en la defensa de la vida y en la práctica de la misericordia. Hagamos hasta lo imposible por defender a los demás, especialmente a los  más frágiles y amenazados de nuestros espacios de vida.

miércoles, 17 de julio de 2013

ESCONDER - REVELAR


“El Evangelio de Hoy”: Mateo 11,25-27
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, exclamó Jesús: "Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar." Palabra del Señor.
 
Reflexión
 
¿Quiénes son los sencillos, los pequeños y los humildes, quiénes son los sabios? Es evidente que los sencillos y los pequeños son los más cercanos al corazón del Padre. ¿Cuál es la sabiduría de los pretenden conocer casi todo, tener ciencias y capacidad de acumular conocimiento, si no ponen esos atributos al servicio de la las personas? Ocultar el proyecto a sabios y entendidos, no es negar su participación, sino cuestionar la sabiduría de quienes creen conocer mucho, pero que desconocen y hasta maltratan a los pobres y sencillos. Estos son los sabios de papel que han cerrado la mente, el corazón y los ojos ante el clamor de los necesitados. Jesús, con su cercanía y buen trato a los marginados nos revela su gran sabiduría. También nos hace conocer el corazón misericordioso de Dios, quien se ocupa prioritariamente de quienes más urgentemente necesitan su auxilio.

martes, 16 de julio de 2013

LA CONVERSIÓN

“El Evangelio de Hoy”: Mateo 11,20-24
Lectura del santo evangelio según san Mateo:

En aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho casi todos sus milagros, porque no se habían convertido: "¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en ustedes, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza. Les digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a ustedes. Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al infierno. Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy. Les digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti." Palabra del Señor.
 
Reflexión
 
¿Cuál es nuestra sensibilidad frente a la acción de Dios sobre nuestras vidas? ¿Somos agradecidos, indiferentes o simplemente pedimos más y más? Es muy importante estar atentos para identificar las maravillas de Dios en nuestro favor. No se trata solamente de grandiosos o espectaculares milagros. El hecho de existir, tener una familia, contar con amigos y amigas,… La vida nos invita a la  conversión, al cambio a favor de la vida misma pues la gloria de Dios es que vivamos. Sabemos que a Dios no le añade nada nuestra gratitud, nuestras alabanzas o bendiciones, pero a nosotros sí nos hace bien ser agradecidos frente a Dios y frente a nuestros hermanos. Lo que nos pide es conversión, que aprendamos de él. En el Evangelio de Hoy Jesús se queja de la falta de conversión de Corazaín, Betsaida y Cafarnaúm donde él había dejado ver la presencia de Dios salvando a su pueblo, con signos y señales evidentes. La comparación con el juicio de Dios sobre otras naciones, como Tiro y Sidón, o Sodoma y Gomorra, evidencia la resistencia del pueblo a ver con claridad el camino del Reino y a aceptar los valores propuestos por Jesús. La gente se admira por la vida y la obra de Jesús pero sigue siempre en lo mismo. La conversión a los auténticos valores del Evangelio exige conversión, testimonio y compromiso. Somos llamados a encontrar la manera de hacer algo por los demás, como muestra de conversión.

lunes, 15 de julio de 2013

NO HE VENIDO A SEMBRAR PAZ

“El Evangelio de Hoy”: Mateo 10,34-11,1
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: "No piensen que he venido a la tierra a sembrar paz; no he venido a sembrar paz, sino espadas. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa.
El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no coge su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará. El que les recibe a ustedes me recibe a mí, y el que me recibe,  recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta tendrá paga de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo tendrá paga de justo. El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pobrecillos, sólo porque es mi discípulo, no perderá su paga, os lo aseguro."
Cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en sus ciudades. Palabra del Señor.
 
Reflexión
 
¿Qué es lo prioritario en nuestra vida? Guerra, paz; amigos, enemigos… Jesús nos habla en el evangelio de hoy de realidades que nos chocan. Se trata de la formulación de un conflicto por parte de Jesús ante la forma como algunos sectores de la sociedad rechazan la propuesta del Reino. Los enemigos no están lejos; pueden ser gente del mismo pueblo, que ha dejado sus expectativas en manos de las autoridades y, por consiguiente, desconfían de Jesús. Cuando aceptamos la propuesta de Jesús, estamos enfrentados a quienes la rechazan. El enfrentamiento entre familiares, que normalmente tienen relaciones de afecto, es una forma de romper con las formas habituales, aparentemente armónicas, pero que en verdad están viciadas y corrompidas.  Sólo quien deja toda atadura para seguir a Jesús, es también libre para ir hasta las últimas consecuencias de su seguimiento. Jesús asegura y le da confianza a sus enviados afirmándoles que quien los acoge lo está acogiendo a él mismo. No se trata de llevar una vida de enemistad y  de odio si no de optar por Jesús y su proyecto de vida. A partir de ahí, encontraremos las fuerzas para atravesar cualquier situación personal y comunitaria, con la fuerza de Jesús y la compañía de su Espíritu.

domingo, 14 de julio de 2013

NO PASAR DE LARGO


“El Evangelio de Hoy”: Lucas 10, 25-37
Lectura del santo evangelio según san Lucas:
En aquel tiempo, se presentó un maestro de la Ley y le preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?"
Él le dijo: "¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?"
Él contestó: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo."
Él le dijo: "Bien dicho. Haz esto y tendrás la vida."
Pero el maestro de la Ley, queriendo justificarse, preguntó a Jesús: "¿Y quién es mi prójimo?"
Jesús dijo: "Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo dio un rodeo y pasó de largo.
Pero un samaritano que iba de viaje, llegó a donde estaba él, y, al verlo, le dio lástima, se le acercó, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino, y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente, sacó dos denarios y, dándoselos al posadero, le dijo: "Cuida de él, y lo que gastes de más yo te lo pagaré a la vuelta." ¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos?"
Él contestó: "El que practicó la misericordia con él."
Jesús le dijo: "Anda, haz tú lo mismo." Palabra del Señor.

Reflexión invitada: NO PASAR DE LARGO     
José Antonio Pagola

 
En la cuneta de un camino solitario yace un ser humano, robado, agredido, despojado de todo, medio muerto, abandonado a su suerte. En este herido sin nombre y sin patria resume Jesús la situación de tantas víctimas inocentes maltratadas injustamente y abandonadas en las cunetas de tantos caminos de la historia.
 
En el horizonte aparecen dos viajeros: primero un sacerdote, luego un levita. Los dos pertenecen al mundo respetado de la religión oficial de Jerusalén. Los dos actúan de manera idéntica: “ven al herido, dan un rodeo y pasan de largo”. Los dos cierran sus ojos y su corazón, aquel hombre no existe para ellos, pasan sin detenerse. Esta es la crítica radical de Jesús a toda religión incapaz de generar en sus miembros un corazón compasivo. ¿Qué sentido tiene una religión tan poco humana?
 
Por el camino viene un tercer personaje. No es sacerdote ni levita. Ni siquiera pertenece a la religión del Templo. Sin embargo, al llegar, “ve al herido, se conmueve y se acerca”. Luego, hace por aquel desconocido todo lo que puede para rescatarlo con vida y restaurar su dignidad. Esta es la dinámica que Jesús quiere introducir en el mundo.
 
Lo primero es no cerrar los ojos. Saber “mirar” de manera atenta y responsable al que sufre. Esta mirada nos puede liberar del egoísmo y la indiferencia que nos permiten vivir con la conciencia tranquila y la ilusión de inocencia en medio de tantas víctimas inocentes. Al mismo tiempo, “conmovernos” y dejar que su sufrimiento nos duela también a nosotros.
 
Lo decisivo es reaccionar y “acercarnos” al que sufre, no para preguntarnos si tengo o no alguna obligación de ayudarle, sino para descubrir de cerca que es un ser necesitado que nos está llamando. Nuestra actuación concreta nos revelará nuestra calidad humana.
 
Todo esto no es teoría. El samaritano del relato no se siente obligado a cumplir un determinado código religioso o moral. Sencillamente, responde a la situación del herido inventando toda clase de gestos prácticos orientados a aliviar su sufrimiento y restaurar su vida y su dignidad. Jesús concluye con estas palabras. “Vete y haz tú lo mismo”.

sábado, 13 de julio de 2013

NO TENGAN MIEDO...


“El Evangelio de Hoy”: Mateo 10,24-33
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: "Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro, y al esclavo como su amo. Si al dueño de la casa lo han llamado Belzebú, ¡cuánto más a los criados! No les tengan miedo, porque nada hay cubierto que no llegue a descubrirse; nada hay escondido que no llegue a saberse. Lo que les digo de noche díganlo en pleno día, y lo que escuchen al oído, pregónenlo desde la azotea.
No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, teman al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo. ¿No se venden un par de gorriones por unos cuartos? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga su Padre. Pues ustedes hasta los cabellos de la cabeza tienen contados. Por eso, no tengan miedo; no hay comparación entre ustedes y los gorriones. Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo." Palabra del Señor.
 
Reflexión
 
El miedo es algo que aprendemos desde niños, que heredamos y padecemos. ¿Cómo liberarnos de este flagelo paralizante y estéril?  No tener miedo, aunque los perseguidores sean aparentemente más poderosos que los profetas. Ayer, como hoy, los buenos misioneros y misioneras han sido señalados, acusados, perseguidos y eliminados; sin embargo, hoy como ayer, Jesús y su proyecto se abren camino con creatividad y alegría. A pesar de quienes matan el cuerpo y de quienes ponen barreras a la vida, a la justicia, al evangelio, Jesús, con la seguridad que le otorga el Padre, convoca a la rebeldía de predicar públicamente, a la luz del día y con fuerte voz, para que todo el mundo sepa que su proyecto es capaz de transformar el alma o la conciencia de la humanidad. El poder de Dios y la sabiduría del espíritu acompañan toda acción misionera. La presencia de Dios nunca es relativa, es siempre una fuerza evidente que ayuda a conocer la realidad y a transformarla con los criterios del evangelio. Proclamar la confianza en Jesús es tener de nuestra parte la confianza de Dios. No olvidemos que si ha habido, hay y habrá falsos cristianos y misioneros, éstos, no pueden ser el ejemplo, si no, el desafío a superar. Dejemos que Jesús sea nuestro modelo y sigámosle con confianza y fe. Él nos acompañará siempre con amor y ternura y, eso, vencerá nuestro  miedo.

viernes, 12 de julio de 2013

LES MANDO COMO OVEJAS EN MEDIO DE LOBOS

“El Evangelio de Hoy”: Mateo 10,16-23
Lectura del santo evangelio según san Mateo:
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: "Miren que les mando como ovejas entre lobos; por eso, sean sagaces como serpientes y sencillos como palomas. Pero no se fíen de la gente, porque los entregarán a los tribunales, los azotarán en las sinagogas y les harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así darán testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando los arresten, no se preocupen de lo que vais a decir o de cómo lo dirán: en su momento se les sugerirá lo que tienen que decir; no serán ustedes los que hablen, el Espíritu de su Padre hablará por ustedes. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos los odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará. Cuando les persigan en una ciudad, huyan a otra. Porque les aseguro que no terminarán con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre." Palabra del Señor.
 
Reflexión
 
Si no existe una diferencia clara entre quienes siguen a Jesús y el resto de la humanidad es que en el fondo no lo estamos siguiendo de verdad. Conocemos muy bien todos los tipos de lobos que se han desarrollado a través de la historia de la humanidad. Incluso hemos llegado a afirmar que el hombre es lobo para el hombre. La sociedad de consumo, la búsqueda de bienestar, el capitalismo salvaje y el dominio del mercado neoliberal, han sumido la sociedad actual en un escenario frío y desalmado en medio del cual, quienes seguimos a Jesús debiéramos marcar una diferencia clara y radical.  El envío como ovejas en medio de lobos es una manifestación del ambiente adverso en que Jesús, y luego las comunidades cristianas, realizan su proyecto. Lobos depredadores de la paz, de la justicia, de la tierra de los agricultores, de las ovejas de los pastores y del producto de los pescadores. Lobos que representan a las autoridades religiosas y políticas en Israel y a todas las organizaciones y personas que anidan en su corazón intereses de poder y de dominio sobre sus hermanos.  La realización del mandato misionero puede terminar en persecuciones, calumnias y degradaciones. Ésa fue la suerte de los apóstoles y de las primeras comunidades. Conocemos también a miles de mártires de nuestra época que no han temido a entregar sus vidas en defensa de los necesitados. El súper poder de los lobos de ayer y de hoy, capaces de promover sus intereses e imponerlos a base de dinero y de injusticias, frente a las ovejas mansas y desprovistas, constituyen un gran reto para los cristianos y cristianas de hoy. Estamos obligados a incentivar la creatividad, la audacia y a la irrestricta confianza en el Espíritu del Resucitado, quien nos revelará las palabras y los gestos a mostrar para vivir nuestra misión mística y profética en medio de nuestra realidad.